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Modelo Conceptual

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Modelo A03 - Tinnitus: Actividad Neural Espontánea Anormal

El modelo conceptual busca comprender los mecanismos que dan origen a un comportamiento, y describirlos de la forma más simple posible. Para eso, el comportamiento se segmenta en temas (grupos): cada uno identifica los objetos o variables que participan —tanto en su funcionamiento normal como en sus posibles anomalías o desviaciones— y describe, mediante verbos, la forma en que esos objetos interactúan entre sí. El resultado es lo que llamamos una red semántica: la estructura con la que representamos y comunicamos el modelo conceptual, antes de introducir ecuación alguna.

ID:4150


Estructura de los Grupos

Descripción

El primer paso consiste en analizar la descripción general del modelo e identificar los distintos aspectos que intervienen en el fenómeno y que deben ser representados. Cada uno de estos aspectos se organiza como un grupo, entendido como una unidad conceptual coherente que describe una parte específica del funcionamiento del modelo.



Cada grupo reúne los objetos o conceptos relevantes para ese aspecto y las relaciones o verbos que describen cómo interactúan, se modifican o dependen unos de otros. De esta manera, cada grupo constituye una parte de la red semántica del modelo, mientras que el conjunto de los grupos permite representar de forma estructurada su funcionamiento global.



La división en grupos facilita además separar mecanismos, condiciones, procesos y resultados que cumplen funciones diferentes dentro del modelo, manteniendo al mismo tiempo las relaciones que existen entre ellos. Los grupos no son, por tanto, componentes aislados: pueden compartir conceptos y establecer relaciones entre sí, formando conjuntamente una única representación semántica del fenómeno.







La imagen anterior ofrece una visión general de los distintos aspectos en que se ha estructurado el modelo. A continuación se presentan los grupos identificados, indicando para cada uno su título y una breve descripción del aspecto del modelo que representa.



Grupo 1: Grupo 1: Pérdida periférica y reducción de entrada central

Cómo una pérdida periférica reduce los impulsos que el nervio auditivo entrega a la vía auditiva central.



Grupo 2: Grupo 2: Homeostasis y ganancia central

Cómo la vía auditiva central reajusta excitación e inhibición para intentar recuperar su actividad basal.



Grupo 3: Grupo 3: Actividad neural espontánea anormal

Cómo el exceso relativo de excitación genera disparos espontáneos sin sonido externo.



Grupo 4: Grupo 4: Percepción cortical del tinnitus

Cómo la actividad espontánea llega a la corteza y se interpreta como una señal sonora interna con frecuencia y nivel perceptibles.



Grupo 5: Grupo 5: Evaluación perceptual por igualación

Cómo se cuantifican frecuencia y nivel del tinnitus comparándolo iterativamente con un sonido externo medible.



Grupo 6: Grupo 6: Intervenciones y modulación de la experiencia

Cómo enmascaramiento, reentrenamiento y terapia cognitiva modifican la prominencia, atención o malestar sin revertir directamente la pérdida periférica.

ID:1501


Grupo 1: Grupo 1: Pérdida periférica y reducción de entrada central

Descripción

Cómo una pérdida periférica reduce los impulsos que el nervio auditivo entrega a la vía auditiva central.



Pregunta clave: Cómo una pérdida periférica reduce los impulsos que el nervio auditivo entrega a la vía auditiva central.

Cómo una pérdida periférica reduce los impulsos que el nervio auditivo entrega a la vía auditiva central. Cuando una pérdida periférica reduce la cantidad de señal que las fibras del nervio auditivo envían hacia el cerebro, la vía auditiva central —el conjunto de relevos nerviosos por los que esa señal viaja desde el oído interno hasta la corteza auditiva— recibe menos impulsos de los que recibía antes de la pérdida. Cuando la pérdida periférica reduce de forma sostenida los impulsos que llegan a la vía auditiva central, la vía auditiva central intenta restituir su nivel de actividad basal reduciendo la influencia inhibitoria y aumentando la influencia excitatoria sobre sus propias neuronas, un ajuste que compensa en parte la señal que ya no recibe desde la periferia. Este desplazamiento del equilibrio —menos inhibición, más excitación— constituye la ganancia central: mientras más dura la pérdida periférica, más se desplaza el equilibrio hacia la excitación, porque la vía auditiva central sigue persiguiendo el mismo nivel de actividad basal que tenía antes de la pérdida sin lograrlo nunca del todo, ya que la señal periférica reducida no vuelve a aumentar por sí sola; el lazo que abrió la pérdida periférica queda así reabierto en cada intento de la vía auditiva central por reponer su nivel de actividad basal. Ese exceso de excitación sobre inhibición no se queda contenido dentro de la vía auditiva central a la espera de un sonido real: hace que la vía auditiva central dispare de manera espontánea, sin que ningún sonido externo la esté estimulando, generando una actividad neural espontánea anormal que antes de la pérdida periférica no existía o pasaba inadvertida.

ID:7559


Grupo 2: Grupo 2: Homeostasis y ganancia central

Descripción

Cómo la vía auditiva central reajusta excitación e inhibición para intentar recuperar su actividad basal.



Pregunta clave: Cómo la vía auditiva central reajusta excitación e inhibición para intentar recuperar su actividad basal.

Cómo la vía auditiva central reajusta excitación e inhibición para intentar recuperar su actividad basal. Cuando la pérdida periférica reduce de forma sostenida los impulsos que llegan a la vía auditiva central, la vía auditiva central intenta restituir su nivel de actividad basal reduciendo la influencia inhibitoria y aumentando la influencia excitatoria sobre sus propias neuronas, un ajuste que compensa en parte la señal que ya no recibe desde la periferia. La vía auditiva central no se limita a transmitir pasivamente lo que le llega: cada neurona de la vía auditiva central combina permanentemente una influencia excitatoria que la empuja a disparar y una influencia inhibitoria que la frena, y el nivel de actividad basal de la vía auditiva central —cuánto dispara incluso en ausencia de un sonido externo real— depende del equilibrio entre esas dos influencias. Este desplazamiento del equilibrio —menos inhibición, más excitación— constituye la ganancia central: mientras más dura la pérdida periférica, más se desplaza el equilibrio hacia la excitación, porque la vía auditiva central sigue persiguiendo el mismo nivel de actividad basal que tenía antes de la pérdida sin lograrlo nunca del todo, ya que la señal periférica reducida no vuelve a aumentar por sí sola; el lazo que abrió la pérdida periférica queda así reabierto en cada intento de la vía auditiva central por reponer su nivel de actividad basal. Cuanto mayor es la ganancia central acumulada, mayor es la tasa de esta actividad neural espontánea anormal, y esa actividad, al viajar por la vía auditiva central hacia la corteza auditiva, se procesa exactamente por las mismas etapas que procesarían un sonido externo real.

ID:7560


Grupo 3: Grupo 3: Actividad neural espontánea anormal

Descripción

Cómo el exceso relativo de excitación genera disparos espontáneos sin sonido externo.



Pregunta clave: Cómo el exceso relativo de excitación genera disparos espontáneos sin sonido externo.

Cómo el exceso relativo de excitación genera disparos espontáneos sin sonido externo. Ese exceso de excitación sobre inhibición no se queda contenido dentro de la vía auditiva central a la espera de un sonido real: hace que la vía auditiva central dispare de manera espontánea, sin que ningún sonido externo la esté estimulando, generando una actividad neural espontánea anormal que antes de la pérdida periférica no existía o pasaba inadvertida. Cuanto mayor es la ganancia central acumulada, mayor es la tasa de esta actividad neural espontánea anormal, y esa actividad, al viajar por la vía auditiva central hacia la corteza auditiva, se procesa exactamente por las mismas etapas que procesarían un sonido externo real. Al llegar a la corteza auditiva por la misma vía que usaría un sonido externo real, la actividad neural espontánea anormal se interpreta como si fuera una señal interna equivalente a un sonido: el tinnitus. La terapia de reentrenamiento del tinnitus combina ese mismo principio de enmascaramiento con un trabajo prolongado sobre la vía auditiva central y las áreas que le asignan significado emocional a lo que percibe, buscando que la señal interna equivalente deje de captar la atención aunque la actividad neural espontánea anormal que la genera siga presente.

ID:7561


Grupo 4: Grupo 4: Percepción cortical del tinnitus

Descripción

Cómo la actividad espontánea llega a la corteza y se interpreta como una señal sonora interna con frecuencia y nivel perceptibles.



Pregunta clave: Cómo la actividad espontánea llega a la corteza y se interpreta como una señal sonora interna con frecuencia y nivel perceptibles.

Cómo la actividad espontánea llega a la corteza y se interpreta como una señal sonora interna con frecuencia y nivel perceptibles. Como la corteza auditiva no distingue el origen de la señal que recibe, le asigna a esta señal interna equivalente los mismos atributos perceptuales que le asignaría a un sonido externo, y por eso el tinnitus tiene una frecuencia y un nivel perceptibles, aunque no exista ningún sonido físico afuera que los produzca. Al llegar a la corteza auditiva por la misma vía que usaría un sonido externo real, la actividad neural espontánea anormal se interpreta como si fuera una señal interna equivalente a un sonido: el tinnitus. La terapia de reentrenamiento del tinnitus combina ese mismo principio de enmascaramiento con un trabajo prolongado sobre la vía auditiva central y las áreas que le asignan significado emocional a lo que percibe, buscando que la señal interna equivalente deje de captar la atención aunque la actividad neural espontánea anormal que la genera siga presente. Esa frecuencia y ese nivel de la señal interna equivalente se cuantifican pidiéndole a la persona que la iguale, ajuste tras ajuste, con un sonido externo real cuya frecuencia y nivel sí se pueden fijar y medir, hasta que ambas señales se perciben como iguales.

ID:7562


Grupo 5: Grupo 5: Evaluación perceptual por igualación

Descripción

Cómo se cuantifican frecuencia y nivel del tinnitus comparándolo iterativamente con un sonido externo medible.



Pregunta clave: Cómo se cuantifican frecuencia y nivel del tinnitus comparándolo iterativamente con un sonido externo medible.

Cómo se cuantifican frecuencia y nivel del tinnitus comparándolo iterativamente con un sonido externo medible. Como la corteza auditiva no distingue el origen de la señal que recibe, le asigna a esta señal interna equivalente los mismos atributos perceptuales que le asignaría a un sonido externo, y por eso el tinnitus tiene una frecuencia y un nivel perceptibles, aunque no exista ningún sonido físico afuera que los produzca. Esa frecuencia y ese nivel de la señal interna equivalente se cuantifican pidiéndole a la persona que la iguale, ajuste tras ajuste, con un sonido externo real cuya frecuencia y nivel sí se pueden fijar y medir, hasta que ambas señales se perciben como iguales. Al llegar a la corteza auditiva por la misma vía que usaría un sonido externo real, la actividad neural espontánea anormal se interpreta como si fuera una señal interna equivalente a un sonido: el tinnitus. Como el origen de la señal interna equivalente está en el desequilibrio entre inhibición y excitación de la vía auditiva central y no en un sonido externo, ninguna de las correcciones disponibles revierte directamente la pérdida periférica que lo desencadenó.

ID:7563


Grupo 6: Grupo 6: Intervenciones y modulación de la experiencia

Descripción

Cómo enmascaramiento, reentrenamiento y terapia cognitiva modifican la prominencia, atención o malestar sin revertir directamente la pérdida periférica.



Pregunta clave: Cómo enmascaramiento, reentrenamiento y terapia cognitiva modifican la prominencia, atención o malestar sin revertir directamente la pérdida periférica.

Cómo enmascaramiento, reentrenamiento y terapia cognitiva modifican la prominencia, atención o malestar sin revertir directamente la pérdida periférica. La terapia de reentrenamiento del tinnitus combina ese mismo principio de enmascaramiento con un trabajo prolongado sobre la vía auditiva central y las áreas que le asignan significado emocional a lo que percibe, buscando que la señal interna equivalente deje de captar la atención aunque la actividad neural espontánea anormal que la genera siga presente. La terapia cognitiva, por su parte, no actúa sobre la vía auditiva central sino sobre la reacción de la persona ante la señal interna equivalente, reduciendo el malestar que provoca sin modificar la actividad neuronal que la origina. El enmascaramiento introduce un sonido externo real que compite, en las mismas etapas de la vía auditiva central, con la señal interna equivalente, de modo que esta última deja de destacarse entre la actividad general. Al llegar a la corteza auditiva por la misma vía que usaría un sonido externo real, la actividad neural espontánea anormal se interpreta como si fuera una señal interna equivalente a un sonido: el tinnitus.

ID:7564


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