Usuario:

A6 Surgencia Anómala y Blooms

Tópico

La surgencia anómala ocurre cuando los patrones de viento cambian lo suficiente como para intensificar o alterar el afloramiento de aguas profundas ricas en nutrientes hacia la superficie. Ese afloramiento anómalo de nutrientes es lo que hace que, según las condiciones, se disparen explosiones de productividad biológica, o que, en los casos más extremos, asciendan aguas hipóxicas o anóxicas capaces de devastar los ecosistemas costeros que dependen de ellas. Bajo el cambio climático, la intensificación de los vientos costeros relacionados con los vientos alisios puede aumentar esta surgencia en los llamados sistemas de borde oriental —frente a California, frente a Benguela, frente a Perú y frente a Canarias—, aunque con impactos desiguales entre uno y otro sistema, según cuál sea la temperatura y la composición química del agua subsuperficial que cada uno de ellos hace aflorar.

Las floraciones de fitoplancton que la surgencia anómala puede desencadenar ocurren cuando la disponibilidad de nutrientes en la zona eufótica supera a las pérdidas que sufre el fitoplancton por el pastoreo de otros organismos, por la sedimentación y por la propia mezcla del agua. El modelo de Sverdrup explica cuándo arranca, cada primavera, la producción primaria de estas floraciones: ocurre en el momento en que la profundidad de la capa de mezcla cae por debajo de una profundidad crítica de compensación, la profundidad a la que la producción neta de biomasa, sumada a lo largo de toda la columna de agua iluminada, deja de ser positiva, y es cruzar esa profundidad crítica lo que hace que la floración de primavera finalmente arranque.

Entre estas floraciones de fitoplancton hay un tipo particularmente dañino: las floraciones de algas nocivas, formadas por especies tóxicas o perjudiciales que se ven favorecidas cuando coinciden condiciones anómalas de temperatura, de nutrientes y de estratificación. Estas floraciones de algas nocivas son las que hacen que se produzcan algunos de los mayores impactos de toda la surgencia anómala, tanto sobre las pesquerías de las que dependen muchas comunidades costeras como sobre la salud pública de quienes consumen ese pescado o marisco contaminado.

Dentro de la columna de agua donde ocurre una floración, su estructura vertical no es uniforme: a medida que se agotan los nutrientes en la superficie, el fitoplancton deja de concentrarse arriba y se desplaza hacia un nivel más profundo, formando lo que se conoce como el máximo de clorofila subsuperficial. Es precisamente la búsqueda simultánea de luz suficiente y de nutrientes todavía disponibles la que hace que el fitoplancton termine acumulándose en ese nivel intermedio, y no en la superficie ni en las profundidades donde falta uno de los dos recursos.

Bajo el calentamiento climático, se espera que las zonas mínimas de oxígeno sigan expandiéndose, que las comunidades biológicas que dependen de la surgencia anómala se desplacen hacia latitudes más altas en busca de condiciones más parecidas a las que tenían antes, y que la estacionalidad misma de las floraciones —tanto las ordinarias como las floraciones de algas nocivas— termine cambiando respecto de lo que ha sido hasta ahora. Así, desde el afloramiento de nutrientes que dispara la surgencia anómala hasta el máximo de clorofila subsuperficial que esas mismas floraciones terminan formando en profundidad, toda esta cadena de productividad biológica costera queda cada vez más a merced de un océano que cambia más rápido de lo que sus propios ecosistemas pueden seguir, lo que hace que la surgencia anómala, en vez de sostener la vida costera como lo hizo siempre, empiece a amenazarla.

ID:1612

druyd.com - Dr. Willy H. Gerber © 2026