Modelo Conceptual
Descripción
Modelo A5 - Sequías Meteorológicas
El modelo conceptual busca comprender los mecanismos que dan origen a un comportamiento, y describirlos de la forma más simple posible. Para eso, el comportamiento se segmenta en temas (grupos): cada uno identifica los objetos o variables que participan —tanto en su funcionamiento normal como en sus posibles anomalías o desviaciones— y describe, mediante verbos, la forma en que esos objetos interactúan entre sí. El resultado es lo que llamamos una red semántica: la estructura con la que representamos y comunicamos el modelo conceptual, antes de introducir ecuación alguna.
ID:4867
Estructura de los Grupos
Descripción
El primer paso consiste en analizar la descripción general del modelo e identificar los distintos aspectos que intervienen en el fenómeno y que deben ser representados. Cada uno de estos aspectos se organiza como un grupo, entendido como una unidad conceptual coherente que describe una parte específica del funcionamiento del modelo.
Cada grupo reúne los objetos o conceptos relevantes para ese aspecto y las relaciones o verbos que describen cómo interactúan, se modifican o dependen unos de otros. De esta manera, cada grupo constituye una parte de la red semántica del modelo, mientras que el conjunto de los grupos permite representar de forma estructurada su funcionamiento global.
La división en grupos facilita además separar mecanismos, condiciones, procesos y resultados que cumplen funciones diferentes dentro del modelo, manteniendo al mismo tiempo las relaciones que existen entre ellos. Los grupos no son, por tanto, componentes aislados: pueden compartir conceptos y establecer relaciones entre sí, formando conjuntamente una única representación semántica del fenómeno.
La imagen anterior ofrece una visión general de los distintos aspectos en que se ha estructurado el modelo. A continuación se presentan los grupos identificados, indicando para cada uno su título y una breve descripción del aspecto del modelo que representa.
Grupo 1: Grupo 1: Forzamiento dinámico y oceánico
¿Qué origina y sostiene el déficit de precipitación?
Grupo 2: Grupo 2: Persistencia anticiclónica e inhibición de lluvia
¿Cómo una circulación anticiclónica reduce la precipitación?
Grupo 3: Grupo 3: Ausencia de perturbaciones precipitantes
¿Cómo la falta de sistemas meteorológicos produce déficit?
Grupo 4: Grupo 4: Retroalimentación suelo seco–temperatura
¿Cómo el suelo seco amplifica y sostiene la sequía?
Grupo 5: Grupo 5: Sequía flash y detección temprana
¿Cómo surge rápidamente una sequía flash y cómo se detecta?
Grupo 6: Grupo 6: Megasequía y vulnerabilidad semiárida
¿Cómo un déficit persistente se convierte en megasequía?
Grupo 7: Grupo 7: Distribución extrema e impactos
¿Cómo se distribuyen los eventos y por qué importan sus extremos?
ID:1774
Grupo 1: Grupo 1: Forzamiento dinámico y oceánico
Descripción
¿Qué origina y sostiene el déficit de precipitación?
Pregunta clave: ¿Qué origina y sostiene el déficit de precipitación?
La sequía meteorológica es un déficit prolongado de precipitación respecto a la media climatológica de una región, y trae consigo consecuencias directas sobre la disponibilidad de agua y sobre los ecosistemas de esa región. Por eso, entender la sequía meteorológica exige seguir tanto el déficit de precipitación que la define como la retroalimentación entre el suelo seco y la temperatura que decide si ese déficit se disuelve en semanas o se convierte en una megasequía de décadas. A diferencia de la sequía meteorológica que se profundiza lentamente por la retroalimentación entre el suelo seco y la temperatura, las sequías flash son anomalías de inicio rápido, que se instalan en cuestión de días a semanas. Cuando esta retroalimentación se sostiene, puede mantener la sequía meteorológica activa durante décadas enteras —las megasequías—, un desenlace especialmente frecuente en las regiones semiáridas, donde el suelo tiene poca humedad de reserva para amortiguar el ciclo.
ID:2821
Grupo 2: Grupo 2: Persistencia anticiclónica e inhibición de lluvia
Descripción
¿Cómo una circulación anticiclónica reduce la precipitación?
Pregunta clave: ¿Cómo una circulación anticiclónica reduce la precipitación?
Este déficit de precipitación tiene, principalmente, dos causas dinámicas: la persistencia de una circulación anticiclónica, cuya subsidencia inhibe la convección que normalmente produce lluvia, o la simple ausencia de perturbaciones atmosféricas capaces de traer precipitación a la región. Esa redistribución del calor hace que la temperatura del aire aumente y que la humedad relativa disminuya, y esa combinación de aire más caliente y más seco reduce aún más la probabilidad de precipitación, profundizando el mismo déficit de precipitación que secó el suelo en primer lugar y cerrando así la retroalimentación entre el suelo seco y la temperatura. En una sequía flash, un calentamiento anormalmente rápido del aire evapora la humedad del suelo mucho antes de que la falta de precipitación llegue a ser evidente por sí sola, de modo que el suelo se seca por el calor antes que por la ausencia de lluvia.
ID:2822
Grupo 3: Grupo 3: Ausencia de perturbaciones precipitantes
Descripción
¿Cómo la falta de sistemas meteorológicos produce déficit?
Pregunta clave: ¿Cómo la falta de sistemas meteorológicos produce déficit?
Este déficit de precipitación tiene, principalmente, dos causas dinámicas: la persistencia de una circulación anticiclónica, cuya subsidencia inhibe la convección que normalmente produce lluvia, o la simple ausencia de perturbaciones atmosféricas capaces de traer precipitación a la región. En una sequía flash, un calentamiento anormalmente rápido del aire evapora la humedad del suelo mucho antes de que la falta de precipitación llegue a ser evidente por sí sola, de modo que el suelo se seca por el calor antes que por la ausencia de lluvia. La sequía meteorológica es un déficit prolongado de precipitación respecto a la media climatológica de una región, y trae consigo consecuencias directas sobre la disponibilidad de agua y sobre los ecosistemas de esa región. La retroalimentación entre el suelo seco y la temperatura es el mecanismo más importante que amplifica y sostiene en el tiempo al déficit de precipitación: cuando el déficit de precipitación seca el suelo, la evapotranspiración de ese suelo cae, y el calor radiativo que antes se repartía entre calentar el aire y evaporar agua pasa a destinarse casi por completo a calentar el aire en vez de evaporar agua.
ID:2823
Grupo 4: Grupo 4: Retroalimentación suelo seco–temperatura
Descripción
¿Cómo el suelo seco amplifica y sostiene la sequía?
Pregunta clave: ¿Cómo el suelo seco amplifica y sostiene la sequía?
Esa redistribución del calor hace que la temperatura del aire aumente y que la humedad relativa disminuya, y esa combinación de aire más caliente y más seco reduce aún más la probabilidad de precipitación, profundizando el mismo déficit de precipitación que secó el suelo en primer lugar y cerrando así la retroalimentación entre el suelo seco y la temperatura. La retroalimentación entre el suelo seco y la temperatura es el mecanismo más importante que amplifica y sostiene en el tiempo al déficit de precipitación: cuando el déficit de precipitación seca el suelo, la evapotranspiración de ese suelo cae, y el calor radiativo que antes se repartía entre calentar el aire y evaporar agua pasa a destinarse casi por completo a calentar el aire en vez de evaporar agua. En una sequía flash, un calentamiento anormalmente rápido del aire evapora la humedad del suelo mucho antes de que la falta de precipitación llegue a ser evidente por sí sola, de modo que el suelo se seca por el calor antes que por la ausencia de lluvia. Por eso, entender la sequía meteorológica exige seguir tanto el déficit de precipitación que la define como la retroalimentación entre el suelo seco y la temperatura que decide si ese déficit se disuelve en semanas o se convierte en una megasequía de décadas.
ID:2824
Grupo 5: Grupo 5: Sequía flash y detección temprana
Descripción
¿Cómo surge rápidamente una sequía flash y cómo se detecta?
Pregunta clave: ¿Cómo surge rápidamente una sequía flash y cómo se detecta?
Precisamente porque las sequías flash se adelantan a la falta de precipitación, los índices de precipitación tradicionales llegan tarde para detectarlas: un índice de estrés evaporativo, en cambio, sigue directamente la velocidad con la que el suelo pierde humedad y logra detectar el inicio de una sequía flash antes de que esos índices de precipitación tradicionales muestren cualquier señal. En una sequía flash, un calentamiento anormalmente rápido del aire evapora la humedad del suelo mucho antes de que la falta de precipitación llegue a ser evidente por sí sola, de modo que el suelo se seca por el calor antes que por la ausencia de lluvia. A diferencia de la sequía meteorológica que se profundiza lentamente por la retroalimentación entre el suelo seco y la temperatura, las sequías flash son anomalías de inicio rápido, que se instalan en cuestión de días a semanas. Por eso, entender la sequía meteorológica exige seguir tanto el déficit de precipitación que la define como la retroalimentación entre el suelo seco y la temperatura que decide si ese déficit se disuelve en semanas o se convierte en una megasequía de décadas.
ID:2825
Grupo 6: Grupo 6: Megasequía y vulnerabilidad semiárida
Descripción
¿Cómo un déficit persistente se convierte en megasequía?
Pregunta clave: ¿Cómo un déficit persistente se convierte en megasequía?
Cuando esta retroalimentación se sostiene, puede mantener la sequía meteorológica activa durante décadas enteras —las megasequías—, un desenlace especialmente frecuente en las regiones semiáridas, donde el suelo tiene poca humedad de reserva para amortiguar el ciclo. Por eso, entender la sequía meteorológica exige seguir tanto el déficit de precipitación que la define como la retroalimentación entre el suelo seco y la temperatura que decide si ese déficit se disuelve en semanas o se convierte en una megasequía de décadas. Esa redistribución del calor hace que la temperatura del aire aumente y que la humedad relativa disminuya, y esa combinación de aire más caliente y más seco reduce aún más la probabilidad de precipitación, profundizando el mismo déficit de precipitación que secó el suelo en primer lugar y cerrando así la retroalimentación entre el suelo seco y la temperatura. A diferencia de la sequía meteorológica que se profundiza lentamente por la retroalimentación entre el suelo seco y la temperatura, las sequías flash son anomalías de inicio rápido, que se instalan en cuestión de días a semanas.
ID:2826
Grupo 7: Grupo 7: Distribución extrema e impactos
Descripción
¿Cómo se distribuyen los eventos y por qué importan sus extremos?
Pregunta clave: ¿Cómo se distribuyen los eventos y por qué importan sus extremos?
Tanto las sequías ordinarias como las sequías flash y las megasequías forman parte de una misma distribución de frecuencias que no se reparte de manera simétrica alrededor de un promedio: los eventos extremos, como las megasequías, son mucho menos frecuentes que las sequías moderadas, pero muchísimo más frecuentes de lo que una distribución simétrica haría esperar, y su impacto sobre la disponibilidad de agua y los ecosistemas es desproporcionadamente enorme en comparación con lo poco frecuentes que son. La sequía meteorológica es un déficit prolongado de precipitación respecto a la media climatológica de una región, y trae consigo consecuencias directas sobre la disponibilidad de agua y sobre los ecosistemas de esa región. A diferencia de la sequía meteorológica que se profundiza lentamente por la retroalimentación entre el suelo seco y la temperatura, las sequías flash son anomalías de inicio rápido, que se instalan en cuestión de días a semanas. Precisamente porque las sequías flash se adelantan a la falta de precipitación, los índices de precipitación tradicionales llegan tarde para detectarlas: un índice de estrés evaporativo, en cambio, sigue directamente la velocidad con la que el suelo pierde humedad y logra detectar el inicio de una sequía flash antes de que esos índices de precipitación tradicionales muestren cualquier señal.
ID:2827
