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Modelo Conceptual

Descripción

Modelo A8 - Problemas de la Articulación Temporomandibular

El modelo conceptual busca comprender los mecanismos que dan origen a un comportamiento, y describirlos de la forma más simple posible. Para eso, el comportamiento se segmenta en temas (grupos): cada uno identifica los objetos o variables que participan —tanto en su funcionamiento normal como en sus posibles anomalías o desviaciones— y describe, mediante verbos, la forma en que esos objetos interactúan entre sí. El resultado es lo que llamamos una red semántica: la estructura con la que representamos y comunicamos el modelo conceptual, antes de introducir ecuación alguna.

ID:4069


Estructura de los Grupos

Descripción

El primer paso consiste en analizar la descripción general del modelo e identificar los distintos aspectos que intervienen en el fenómeno y que deben ser representados. Cada uno de estos aspectos se organiza como un grupo, entendido como una unidad conceptual coherente que describe una parte específica del funcionamiento del modelo.



Cada grupo reúne los objetos o conceptos relevantes para ese aspecto y las relaciones o verbos que describen cómo interactúan, se modifican o dependen unos de otros. De esta manera, cada grupo constituye una parte de la red semántica del modelo, mientras que el conjunto de los grupos permite representar de forma estructurada su funcionamiento global.



La división en grupos facilita además separar mecanismos, condiciones, procesos y resultados que cumplen funciones diferentes dentro del modelo, manteniendo al mismo tiempo las relaciones que existen entre ellos. Los grupos no son, por tanto, componentes aislados: pueden compartir conceptos y establecer relaciones entre sí, formando conjuntamente una única representación semántica del fenómeno.







La imagen anterior ofrece una visión general de los distintos aspectos en que se ha estructurado el modelo. A continuación se presentan los grupos identificados, indicando para cada uno su título y una breve descripción del aspecto del modelo que representa.



Grupo 1: Grupo 1: Función mecánica normal del disco articular

El disco articular se interpone entre el cóndilo mandibular y la fosa glenoidea y funciona como amortiguador y redistribuidor de carga. Cuando conserva su posición correcta, la carga masticatoria se distribuye entre las superficies articulares y la presión local sobre el disco se mantiene menor que cuando pierde esa función.



Grupo 2: Grupo 2: Sobreactividad muscular y desplazamiento anterior

La sobreactividad de los músculos masticadores, como en el bruxismo, o un traumatismo directo sobre la articulación sobreestiran los ligamentos retrodiscales. Al aumentar el sobreestiramiento disminuye la capacidad de mantener el disco en su posición y aumenta la tendencia al desplazamiento anterior, con pérdida de la función amortiguadora.



Grupo 3: Grupo 3: Sobreactividad, espasmo y dolor miofascial

La sobreactividad de los músculos masticadores también puede llevarlos a espasmo. A mayor sobreactividad aumenta la tendencia al espasmo, y el espasmo muscular produce dolor miofascial; esta rama comparte por tanto el origen muscular con la rama de desplazamiento discal.



Grupo 4: Grupo 4: Desplazamiento discal y presión anormal

Cuando el disco está desplazado deja de ocupar la posición necesaria para redistribuir la carga entre cóndilo y fosa. Para una función masticatoria comparable, la pérdida de redistribución hace que aumente la presión soportada por el disco respecto de la condición bien posicionada.



Grupo 5: Grupo 5: Inflamación sinovial y degradación del fibrocartílago

La presión anormal sobre el disco desencadena inflamación sinovial. Al aumentar la inflamación aumenta también la presión intraarticular y se liberan mediadores inflamatorios, entre ellos interleucina 1 y prostaglandina E2; esos mediadores aumentan la degradación del fibrocartílago del disco.



Grupo 6: Grupo 6: Reducción discal y clic articular

Durante la apertura, el cóndilo se desplaza hacia adelante. Si logra saltar sobre el reborde posterior del disco desplazado, el disco se recoloca momentáneamente sobre el cóndilo; ese salto brusco genera el ruido articular percibido como clic.



Grupo 7: Grupo 7: Falla de reducción y limitación de apertura

Cuando el disco desplazado ya no se reduce durante la apertura, deja de producirse la recolocación momentánea que caracteriza a la reducción. La falta de reducción se expresa clínicamente como limitación de apertura, por lo que el estado mecánico del disco determina si predomina clic con reducción o restricción sin reducción.



Grupo 8: Grupo 8: Expresión clínica integrada del trastorno temporomandibular

El cuadro clínico integra el problema mecánico del disco con la inflamación sinovial y, con frecuencia, el espasmo de los músculos masticadores. El desplazamiento con reducción favorece el clic, la falta de reducción favorece la limitación de apertura y el espasmo favorece el dolor miofascial; la combinación de estas ramas constituye los signos y síntomas del trastorno temporomandibular.

ID:1363


Grupo 1: Grupo 1: Función mecánica normal del disco articular

Descripción

El disco articular se interpone entre el cóndilo mandibular y la fosa glenoidea y funciona como amortiguador y redistribuidor de carga. Cuando conserva su posición correcta, la carga masticatoria se distribuye entre las superficies articulares y la presión local sobre el disco se mantiene menor que cuando pierde esa función.



Pregunta clave: ¿Cómo redistribuye normalmente el disco las cargas durante la masticación?

El disco articular se interpone entre el cóndilo mandibular y la fosa glenoidea y funciona como amortiguador y redistribuidor de carga. Cuando conserva su posición correcta, la carga masticatoria se distribuye entre las superficies articulares y la presión local sobre el disco se mantiene menor que cuando pierde esa función. Cuando el disco articular queda desplazado y ya no ocupa su posición correcta entre el cóndilo mandibular y la fosa glenoidea, la presión que soporta durante la función masticatoria puede volverse mucho más alta que la presión que soportaría un disco articular bien posicionado, porque deja de redistribuir la carga de la manera en que lo hace normalmente. Dentro de la articulación temporomandibular, el disco articular se interpone entre el cóndilo mandibular y la fosa glenoidea, y en condiciones normales actúa como amortiguador y como redistribuidor de las cargas que se transmiten entre ambas estructuras óseas durante la función masticatoria. Este desplazamiento anterior del disco articular saca al disco articular de la posición que necesita para cumplir su función de amortiguador entre el cóndilo mandibular y la fosa glenoidea. Dentro de este conjunto se agrupan el desplazamiento del disco articular —que puede ocurrir con o sin reducción—, la osteoartritis del cóndilo mandibular, los espasmos musculares y el dolor miofascial, cuatro manifestaciones distintas que comparten el mismo origen en la articulación temporomandibular y en los músculos que la mueven.

ID:6291


Grupo 2: Grupo 2: Sobreactividad muscular y desplazamiento anterior

Descripción

La sobreactividad de los músculos masticadores, como en el bruxismo, o un traumatismo directo sobre la articulación sobreestiran los ligamentos retrodiscales. Al aumentar el sobreestiramiento disminuye la capacidad de mantener el disco en su posición y aumenta la tendencia al desplazamiento anterior, con pérdida de la función amortiguadora.



Pregunta clave: ¿Cómo llevan el bruxismo o el traumatismo al desplazamiento anterior del disco?

La sobreactividad de los músculos masticadores, como en el bruxismo, o un traumatismo directo sobre la articulación sobreestiran los ligamentos retrodiscales. Al aumentar el sobreestiramiento disminuye la capacidad de mantener el disco en su posición y aumenta la tendencia al desplazamiento anterior, con pérdida de la función amortiguadora. El disco articular se desplaza hacia adelante cuando los ligamentos retrodiscales que lo mantienen en posición se sobreestiran, generalmente a causa del bruxismo o de un traumatismo directo sobre la articulación temporomandibular. Los mismos músculos masticadores cuya sobreactividad, como ocurre en el bruxismo, sobreestira los ligamentos retrodiscales y desplaza al disco articular, también pueden entrar en espasmo muscular por esa misma sobreactividad. Este desplazamiento anterior del disco articular saca al disco articular de la posición que necesita para cumplir su función de amortiguador entre el cóndilo mandibular y la fosa glenoidea. Ese espasmo de los músculos masticadores es lo que produce el dolor miofascial, de modo que el mismo origen muscular puede generar tanto el desplazamiento del disco articular como el dolor miofascial que se agrupan juntos dentro de los trastornos temporomandibulares.

ID:6292


Grupo 3: Grupo 3: Sobreactividad, espasmo y dolor miofascial

Descripción

La sobreactividad de los músculos masticadores también puede llevarlos a espasmo. A mayor sobreactividad aumenta la tendencia al espasmo, y el espasmo muscular produce dolor miofascial; esta rama comparte por tanto el origen muscular con la rama de desplazamiento discal.



Pregunta clave: ¿Cómo puede el mismo origen muscular producir dolor miofascial?

La sobreactividad de los músculos masticadores también puede llevarlos a espasmo. A mayor sobreactividad aumenta la tendencia al espasmo, y el espasmo muscular produce dolor miofascial; esta rama comparte por tanto el origen muscular con la rama de desplazamiento discal. Ese espasmo de los músculos masticadores es lo que produce el dolor miofascial, de modo que el mismo origen muscular puede generar tanto el desplazamiento del disco articular como el dolor miofascial que se agrupan juntos dentro de los trastornos temporomandibulares. Dentro de este conjunto se agrupan el desplazamiento del disco articular —que puede ocurrir con o sin reducción—, la osteoartritis del cóndilo mandibular, los espasmos musculares y el dolor miofascial, cuatro manifestaciones distintas que comparten el mismo origen en la articulación temporomandibular y en los músculos que la mueven. Los mismos músculos masticadores cuya sobreactividad, como ocurre en el bruxismo, sobreestira los ligamentos retrodiscales y desplaza al disco articular, también pueden entrar en espasmo muscular por esa misma sobreactividad.

ID:6293


Grupo 4: Grupo 4: Desplazamiento discal y presión anormal

Descripción

Cuando el disco está desplazado deja de ocupar la posición necesaria para redistribuir la carga entre cóndilo y fosa. Para una función masticatoria comparable, la pérdida de redistribución hace que aumente la presión soportada por el disco respecto de la condición bien posicionada.



Pregunta clave: ¿Cómo aumenta la presión cuando el disco deja de redistribuir correctamente la carga?

Cuando el disco está desplazado deja de ocupar la posición necesaria para redistribuir la carga entre cóndilo y fosa. Para una función masticatoria comparable, la pérdida de redistribución hace que aumente la presión soportada por el disco respecto de la condición bien posicionada. Cuando el disco articular queda desplazado y ya no ocupa su posición correcta entre el cóndilo mandibular y la fosa glenoidea, la presión que soporta durante la función masticatoria puede volverse mucho más alta que la presión que soportaría un disco articular bien posicionado, porque deja de redistribuir la carga de la manera en que lo hace normalmente. El ruido articular que produce este mecanismo y la limitación de apertura que aparece cuando el disco articular desplazado deja de reducirse sobre el cóndilo mandibular son las manifestaciones clínicas más frecuentes de los trastornos temporomandibulares: así, un mismo problema mecánico en el disco articular de la articulación temporomandibular —agravado por la inflamación sinovial y acompañado con frecuencia del espasmo de los músculos masticadores— termina expresándose como el conjunto de signos y síntomas que caracteriza a los trastornos temporomandibulares. Esta presión anormal sobre el disco articular desencadena, además, una inflamación sinovial dentro de la articulación temporomandibular, que eleva todavía más la presión intraarticular y libera mediadores inflamatorios —entre ellos la interleucina 1 y la prostaglandina E2— que degradan el fibrocartílago del que está hecho el disco articular. Durante la apertura de la boca, el clic articular se produce cuando el cóndilo mandibular, al desplazarse hacia adelante, salta sobre el reborde posterior del disco articular desplazado y logra recolocarse momentáneamente sobre él.

ID:6294


Grupo 5: Grupo 5: Inflamación sinovial y degradación del fibrocartílago

Descripción

La presión anormal sobre el disco desencadena inflamación sinovial. Al aumentar la inflamación aumenta también la presión intraarticular y se liberan mediadores inflamatorios, entre ellos interleucina 1 y prostaglandina E2; esos mediadores aumentan la degradación del fibrocartílago del disco.



Pregunta clave: ¿Cómo convierte la presión anormal una alteración mecánica en daño inflamatorio del disco?

La presión anormal sobre el disco desencadena inflamación sinovial. Al aumentar la inflamación aumenta también la presión intraarticular y se liberan mediadores inflamatorios, entre ellos interleucina 1 y prostaglandina E2; esos mediadores aumentan la degradación del fibrocartílago del disco. Esta presión anormal sobre el disco articular desencadena, además, una inflamación sinovial dentro de la articulación temporomandibular, que eleva todavía más la presión intraarticular y libera mediadores inflamatorios —entre ellos la interleucina 1 y la prostaglandina E2— que degradan el fibrocartílago del que está hecho el disco articular. El ruido articular que produce este mecanismo y la limitación de apertura que aparece cuando el disco articular desplazado deja de reducirse sobre el cóndilo mandibular son las manifestaciones clínicas más frecuentes de los trastornos temporomandibulares: así, un mismo problema mecánico en el disco articular de la articulación temporomandibular —agravado por la inflamación sinovial y acompañado con frecuencia del espasmo de los músculos masticadores— termina expresándose como el conjunto de signos y síntomas que caracteriza a los trastornos temporomandibulares.

ID:6295


Grupo 6: Grupo 6: Reducción discal y clic articular

Descripción

Durante la apertura, el cóndilo se desplaza hacia adelante. Si logra saltar sobre el reborde posterior del disco desplazado, el disco se recoloca momentáneamente sobre el cóndilo; ese salto brusco genera el ruido articular percibido como clic.



Pregunta clave: ¿Cómo produce la apertura de la boca el clic cuando el disco desplazado se reduce?

Durante la apertura, el cóndilo se desplaza hacia adelante. Si logra saltar sobre el reborde posterior del disco desplazado, el disco se recoloca momentáneamente sobre el cóndilo; ese salto brusco genera el ruido articular percibido como clic. Durante la apertura de la boca, el clic articular se produce cuando el cóndilo mandibular, al desplazarse hacia adelante, salta sobre el reborde posterior del disco articular desplazado y logra recolocarse momentáneamente sobre él. Ese salto brusco del cóndilo mandibular sobre el disco articular desplazado es lo que genera el ruido articular que se percibe como un clic. El ruido articular que produce este mecanismo y la limitación de apertura que aparece cuando el disco articular desplazado deja de reducirse sobre el cóndilo mandibular son las manifestaciones clínicas más frecuentes de los trastornos temporomandibulares: así, un mismo problema mecánico en el disco articular de la articulación temporomandibular —agravado por la inflamación sinovial y acompañado con frecuencia del espasmo de los músculos masticadores— termina expresándose como el conjunto de signos y síntomas que caracteriza a los trastornos temporomandibulares. Cuando el disco articular queda desplazado y ya no ocupa su posición correcta entre el cóndilo mandibular y la fosa glenoidea, la presión que soporta durante la función masticatoria puede volverse mucho más alta que la presión que soportaría un disco articular bien posicionado, porque deja de redistribuir la carga de la manera en que lo hace normalmente.

ID:6296


Grupo 7: Grupo 7: Falla de reducción y limitación de apertura

Descripción

Cuando el disco desplazado ya no se reduce durante la apertura, deja de producirse la recolocación momentánea que caracteriza a la reducción. La falta de reducción se expresa clínicamente como limitación de apertura, por lo que el estado mecánico del disco determina si predomina clic con reducción o restricción sin reducción.



Pregunta clave: ¿Qué ocurre cuando el disco desplazado deja de reducirse sobre el cóndilo?

Cuando el disco desplazado ya no se reduce durante la apertura, deja de producirse la recolocación momentánea que caracteriza a la reducción. La falta de reducción se expresa clínicamente como limitación de apertura, por lo que el estado mecánico del disco determina si predomina clic con reducción o restricción sin reducción. El ruido articular que produce este mecanismo y la limitación de apertura que aparece cuando el disco articular desplazado deja de reducirse sobre el cóndilo mandibular son las manifestaciones clínicas más frecuentes de los trastornos temporomandibulares: así, un mismo problema mecánico en el disco articular de la articulación temporomandibular —agravado por la inflamación sinovial y acompañado con frecuencia del espasmo de los músculos masticadores— termina expresándose como el conjunto de signos y síntomas que caracteriza a los trastornos temporomandibulares. Durante la apertura de la boca, el clic articular se produce cuando el cóndilo mandibular, al desplazarse hacia adelante, salta sobre el reborde posterior del disco articular desplazado y logra recolocarse momentáneamente sobre él.

ID:6297


Grupo 8: Grupo 8: Expresión clínica integrada del trastorno temporomandibular

Descripción

El cuadro clínico integra el problema mecánico del disco con la inflamación sinovial y, con frecuencia, el espasmo de los músculos masticadores. El desplazamiento con reducción favorece el clic, la falta de reducción favorece la limitación de apertura y el espasmo favorece el dolor miofascial; la combinación de estas ramas constituye los signos y síntomas del trastorno temporomandibular.



Pregunta clave: ¿Cómo convergen el problema discal, la inflamación y el espasmo en los signos y síntomas clínicos?

El cuadro clínico integra el problema mecánico del disco con la inflamación sinovial y, con frecuencia, el espasmo de los músculos masticadores. El desplazamiento con reducción favorece el clic, la falta de reducción favorece la limitación de apertura y el espasmo favorece el dolor miofascial; la combinación de estas ramas constituye los signos y síntomas del trastorno temporomandibular. El ruido articular que produce este mecanismo y la limitación de apertura que aparece cuando el disco articular desplazado deja de reducirse sobre el cóndilo mandibular son las manifestaciones clínicas más frecuentes de los trastornos temporomandibulares: así, un mismo problema mecánico en el disco articular de la articulación temporomandibular —agravado por la inflamación sinovial y acompañado con frecuencia del espasmo de los músculos masticadores— termina expresándose como el conjunto de signos y síntomas que caracteriza a los trastornos temporomandibulares. Dentro de este conjunto se agrupan el desplazamiento del disco articular —que puede ocurrir con o sin reducción—, la osteoartritis del cóndilo mandibular, los espasmos musculares y el dolor miofascial, cuatro manifestaciones distintas que comparten el mismo origen en la articulación temporomandibular y en los músculos que la mueven. Ese espasmo de los músculos masticadores es lo que produce el dolor miofascial, de modo que el mismo origen muscular puede generar tanto el desplazamiento del disco articular como el dolor miofascial que se agrupan juntos dentro de los trastornos temporomandibulares.

ID:6298


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