Evaluación y uso del Modelo
Descripción
Modelo A12 - Adicción
El modelo se evalúa tanto en forma formal como empírica. La evaluación formal determina en qué medida la red lógica se basa en principios físicos o en relaciones matemáticas ajustadas a la realidad pero sin sustento causal, y en qué medida cada variable proviene de un principio general o de un ajuste específico a la operación observada. La evaluación empírica, en paralelo, corre experimentos o compara con datos medidos para validar que el modelo predice correctamente lo que va a ocurrir.
Tras estas validaciones —y con las incertidumbres y resguardos que corresponda mantener— el modelo puede usarse en simuladores que pronostican el comportamiento del sistema según la situación que se está estudiando.
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Estructura de los Grupos
Descripción
El primer paso consiste en analizar la descripción general del modelo e identificar los distintos aspectos que intervienen en el fenómeno y que deben ser representados. Cada uno de estos aspectos se organiza como un grupo, entendido como una unidad conceptual coherente que describe una parte específica del funcionamiento del modelo.
Cada grupo reúne los objetos o conceptos relevantes para ese aspecto y las relaciones o verbos que describen cómo interactúan, se modifican o dependen unos de otros. De esta manera, cada grupo constituye una parte de la red semántica del modelo, mientras que el conjunto de los grupos permite representar de forma estructurada su funcionamiento global.
La división en grupos facilita además separar mecanismos, condiciones, procesos y resultados que cumplen funciones diferentes dentro del modelo, manteniendo al mismo tiempo las relaciones que existen entre ellos. Los grupos no son, por tanto, componentes aislados: pueden compartir conceptos y establecer relaciones entre sí, formando conjuntamente una única representación semántica del fenómeno.
La imagen anterior ofrece una visión general de los distintos aspectos en que se ha estructurado el modelo. A continuación se presentan los grupos identificados, indicando para cada uno su título y una breve descripción del aspecto del modelo que representa.
Grupo 1: Grupo 1: Señal dopaminérgica fásica y exposición adictiva
El circuito de recompensa responde a estímulos placenteros mediante liberaciones breves e intensas de dopamina. Una sustancia o estímulo adictivo puede inducir esa misma señalización; la exposición repetida actúa como entrada común que impulsa los cambios adaptativos posteriores.
Grupo 2: Grupo 2: Sensibilización dopaminérgica progresiva
Con exposiciones repetidas, la respuesta dopaminérgica ante cada nueva exposición aumenta progresivamente. La cantidad que crece es la intensidad de la respuesta dopaminérgica, y su dependencia cualitativa es positiva respecto del historial o número de exposiciones.
Grupo 3: Grupo 3: Tolerancia farmacológica y sensibilidad receptorial
En paralelo a la sensibilización, los receptores dopaminérgicos se adaptan homeostáticamente y pierden sensibilidad. La tolerancia aumenta con la exposición repetida, mientras la sensibilidad a dopamina disminuye; esta rama reduce la respuesta hedónica incluso si la dosis se mantiene o aumenta.
Grupo 4: Grupo 4: Balance hedónico neto
La respuesta hedónica neta emerge del balance entre una señal dopaminérgica sensibilizada y una sensibilidad receptorial reducida por tolerancia. La sensibilización tiende a aumentar la señal disponible, mientras la tolerancia reduce cuánto de esa señal se traduce en placer; el texto no fija una forma funcional cuantitativa.
Grupo 5: Grupo 5: Deriva alostática del punto de ajuste y craving
La reducción sostenida de la respuesta hedónica desplaza lentamente hacia abajo el punto de ajuste hedónico basal con cada episodio de exposición. A medida que aumenta el déficit entre ese punto desplazado y su valor original, aumenta la intensidad del craving; la relación es cualitativamente monótona creciente.
Grupo 6: Grupo 6: Plasticidad sináptica reforzada VTA–núcleo accumbens
La plasticidad sináptica reforzada en el circuito área tegmental ventral–núcleo accumbens consolida de manera duradera las adaptaciones anteriores. El fortalecimiento sigue una regla de aprendizaje asociativo de Hebb: la coactivación refuerza conexiones, y ese refuerzo fija sensibilización, tolerancia y deriva del punto de ajuste; el storyboard no especifica tasas ni saturaciones.
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