Evaluación y uso del Modelo
Descripción
Modelo A09 - Migraña
El modelo se evalúa tanto en forma formal como empírica. La evaluación formal determina en qué medida la red lógica se basa en principios físicos o en relaciones matemáticas ajustadas a la realidad pero sin sustento causal, y en qué medida cada variable proviene de un principio general o de un ajuste específico a la operación observada. La evaluación empírica, en paralelo, corre experimentos o compara con datos medidos para validar que el modelo predice correctamente lo que va a ocurrir.
Tras estas validaciones —y con las incertidumbres y resguardos que corresponda mantener— el modelo puede usarse en simuladores que pronostican el comportamiento del sistema según la situación que se está estudiando.
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Estructura de los Grupos
Descripción
El primer paso consiste en analizar la descripción general del modelo e identificar los distintos aspectos que intervienen en el fenómeno y que deben ser representados. Cada uno de estos aspectos se organiza como un grupo, entendido como una unidad conceptual coherente que describe una parte específica del funcionamiento del modelo.
Cada grupo reúne los objetos o conceptos relevantes para ese aspecto y las relaciones o verbos que describen cómo interactúan, se modifican o dependen unos de otros. De esta manera, cada grupo constituye una parte de la red semántica del modelo, mientras que el conjunto de los grupos permite representar de forma estructurada su funcionamiento global.
La división en grupos facilita además separar mecanismos, condiciones, procesos y resultados que cumplen funciones diferentes dentro del modelo, manteniendo al mismo tiempo las relaciones que existen entre ellos. Los grupos no son, por tanto, componentes aislados: pueden compartir conceptos y establecer relaciones entre sí, formando conjuntamente una única representación semántica del fenómeno.
La imagen anterior ofrece una visión general de los distintos aspectos en que se ha estructurado el modelo. A continuación se presentan los grupos identificados, indicando para cada uno su título y una breve descripción del aspecto del modelo que representa.
Grupo 1: Grupo 1: Homeostasis y liberación de potasio extracelular
La corteza mantiene normalmente estable la concentración de potasio extracelular, pero en la migraña con aura se produce una liberación que eleva esa concentración. La cantidad relevante es la concentración local de potasio extracelular: aumenta con la liberación y parte de un estado homeostático; la fuente no cuantifica la tasa basal, la magnitud de la perturbación ni mecanismos de remoción.
Grupo 2: Grupo 2: Difusión cortical y disparo de la onda de despolarización
El potasio extracelular liberado se difunde por la corteza y, cuando su concentración local supera un umbral, dispara una onda de despolarización. La velocidad de propagación de la onda aumenta tanto con la difusividad del potasio como con la tasa de liberación; la relación cualitativa es creciente en ambos factores y existe un umbral local explícito para el disparo.
Grupo 3: Grupo 3: Respuesta hemodinámica cortical
Al paso de la onda de despolarización cambia el flujo sanguíneo cortical: primero disminuye durante una fase de hipoperfusión y después aumenta por encima de lo habitual durante una fase de hiperemia. La cantidad que cambia es el flujo sanguíneo cortical y su evolución es bifásica y temporalmente ordenada; la fuente no especifica amplitudes, duración ni forma funcional.
Grupo 4: Grupo 4: Activación trigeminovascular y liberación de péptido vasoactivo
El paso de la onda de despolarización activa el sistema trigeminovascular, que en respuesta libera un péptido vasoactivo específico. La activación trigeminovascular aumenta con el paso/presencia de la onda y la liberación del péptido aumenta con esa activación; no se documentan umbrales adicionales, saturación ni cinética.
Grupo 5: Grupo 5: Vasodilatación meníngea
El péptido vasoactivo liberado por el sistema trigeminovascular provoca directamente vasodilatación de las meninges. La magnitud de la vasodilatación aumenta con la acción o disponibilidad del péptido; la fuente no proporciona una relación dosis-respuesta, saturación ni escala temporal.
Grupo 6: Grupo 6: Sensibilización central y dolor migrañoso
El mismo péptido vasoactivo favorece la sensibilización progresiva de las vías centrales del dolor. A medida que progresa esa sensibilización aumenta la transición desde el episodio de aura hacia el dolor de cabeza característico; el carácter progresivo implica acumulación temporal cualitativa, pero la fuente no cuantifica tasa, umbral de dolor ni saturación.
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