Modelo Conceptual
Descripción
Modelo D11 - Pletismografía y medición de flujo circulatorio
El modelo conceptual busca comprender los mecanismos que dan origen a un comportamiento, y describirlos de la forma más simple posible. Para eso, el comportamiento se segmenta en temas (grupos): cada uno identifica los objetos o variables que participan —tanto en su funcionamiento normal como en sus posibles anomalías o desviaciones— y describe, mediante verbos, la forma en que esos objetos interactúan entre sí. El resultado es lo que llamamos una red semántica: la estructura con la que representamos y comunicamos el modelo conceptual, antes de introducir ecuación alguna.
ID:3838
Estructura de los Grupos
Descripción
El primer paso consiste en analizar la descripción general del modelo e identificar los distintos aspectos que intervienen en el fenómeno y que deben ser representados. Cada uno de estos aspectos se organiza como un grupo, entendido como una unidad conceptual coherente que describe una parte específica del funcionamiento del modelo.
Cada grupo reúne los objetos o conceptos relevantes para ese aspecto y las relaciones o verbos que describen cómo interactúan, se modifican o dependen unos de otros. De esta manera, cada grupo constituye una parte de la red semántica del modelo, mientras que el conjunto de los grupos permite representar de forma estructurada su funcionamiento global.
La división en grupos facilita además separar mecanismos, condiciones, procesos y resultados que cumplen funciones diferentes dentro del modelo, manteniendo al mismo tiempo las relaciones que existen entre ellos. Los grupos no son, por tanto, componentes aislados: pueden compartir conceptos y establecer relaciones entre sí, formando conjuntamente una única representación semántica del fenómeno.
La imagen anterior ofrece una visión general de los distintos aspectos en que se ha estructurado el modelo. A continuación se presentan los grupos identificados, indicando para cada uno su título y una breve descripción del aspecto del modelo que representa.
Grupo 1: Grupo 1: Flujo circulatorio
Describe cuánto volumen de sangre atraviesa el segmento corporal medido en un período determinado. El flujo circulatorio disminuido respecto de lo esperado se asocia con mayor compromiso de la perfusión tisular; por tanto, al disminuir el flujo aumenta el deterioro funcional de la perfusión del segmento.
Grupo 2: Grupo 2: Presión de perfusión
Describe la presión efectiva con la que la sangre llega al tejido. Cuando la presión de perfusión disminuye, la sangre pierde capacidad para vencer la resistencia del segmento corporal y completar el retorno venoso hacia el corazón; presión menor implica mayor compromiso del retorno.
Grupo 3: Grupo 3: Volumen de edema
Describe cuánto líquido se acumula en el segmento corporal en lugar de ser retirado por el drenaje linfático. A mayor volumen de edema, mayor compromiso del drenaje linfático; el volumen acumulado funciona como indicador del balance entre acumulación y retirada de líquido.
Grupo 4: Grupo 4: Diagnóstico de alteraciones circulatorias y linfáticas
Integra flujo circulatorio, presión de perfusión y volumen de edema para identificar si perfusión tisular, retorno venoso o drenaje linfático se apartan de los parámetros normales. El alejamiento respecto de los valores esperados funciona como criterio diagnóstico de alteración circulatoria o linfática.
Grupo 5: Grupo 5: Monitoreo temporal y recuperación funcional
Describe cómo la repetición de las mismas mediciones a lo largo del tiempo permite determinar si las alteraciones mejoran o empeoran. La recuperación de la circulación sanguínea y linfática se evalúa por su capacidad de sostener la disponibilidad de oxígeno en los tejidos y, con ello, la recuperación funcional.
ID:1490
Grupo 1: Grupo 1: Flujo circulatorio
Descripción
Describe cuánto volumen de sangre atraviesa el segmento corporal medido en un período determinado. El flujo circulatorio disminuido respecto de lo esperado se asocia con mayor compromiso de la perfusión tisular; por tanto, al disminuir el flujo aumenta el deterioro funcional de la perfusión del segmento.
Pregunta clave: ¿Cómo se cuantifica el flujo de sangre a través del segmento y qué indica su disminución?
Describe cuánto volumen de sangre atraviesa el segmento corporal medido en un período determinado. El flujo circulatorio disminuido respecto de lo esperado se asocia con mayor compromiso de la perfusión tisular; por tanto, al disminuir el flujo aumenta el deterioro funcional de la perfusión del segmento. Con esa medición, la pletismografía y medición de flujo circulatorio operacionaliza los parámetros hemodinámicos y linfáticos normales, cuantificando tres valores: el flujo circulatorio, la presión de perfusión y el volumen de edema. El primer valor es el flujo circulatorio: la pletismografía registra cuánta sangre atraviesa el segmento corporal medido en un período determinado, y cuanto menor es ese flujo circulatorio en relación con lo esperado, más comprometida está la perfusión tisular de ese segmento. Con el flujo circulatorio, la presión de perfusión y el volumen de edema ya cuantificados, la pletismografía y medición de flujo circulatorio permite diagnosticar y monitorear las alteraciones circulatorias y linfáticas: identifica si la perfusión tisular, el retorno venoso o el drenaje linfático de un segmento corporal se apartan de los parámetros hemodinámicos y linfáticos normales, y repite estas mismas mediciones a lo largo del tiempo para comprobar si esas tres alteraciones mejoran o empeoran.
ID:2914
Grupo 2: Grupo 2: Presión de perfusión
Descripción
Describe la presión efectiva con la que la sangre llega al tejido. Cuando la presión de perfusión disminuye, la sangre pierde capacidad para vencer la resistencia del segmento corporal y completar el retorno venoso hacia el corazón; presión menor implica mayor compromiso del retorno.
Pregunta clave: ¿Cómo condiciona la presión efectiva de llegada de la sangre el retorno venoso?
Describe la presión efectiva con la que la sangre llega al tejido. Cuando la presión de perfusión disminuye, la sangre pierde capacidad para vencer la resistencia del segmento corporal y completar el retorno venoso hacia el corazón; presión menor implica mayor compromiso del retorno. Con esa medición, la pletismografía y medición de flujo circulatorio operacionaliza los parámetros hemodinámicos y linfáticos normales, cuantificando tres valores: el flujo circulatorio, la presión de perfusión y el volumen de edema. El segundo valor es la presión de perfusión: la pletismografía estima la presión con la que la sangre efectivamente llega al tejido, y cuanto menor es esa presión de perfusión, menos capaz es la sangre de vencer la resistencia del segmento corporal para completar el retorno venoso hacia el corazón. Con el flujo circulatorio, la presión de perfusión y el volumen de edema ya cuantificados, la pletismografía y medición de flujo circulatorio permite diagnosticar y monitorear las alteraciones circulatorias y linfáticas: identifica si la perfusión tisular, el retorno venoso o el drenaje linfático de un segmento corporal se apartan de los parámetros hemodinámicos y linfáticos normales, y repite estas mismas mediciones a lo largo del tiempo para comprobar si esas tres alteraciones mejoran o empeoran.
ID:2915
Grupo 3: Grupo 3: Volumen de edema
Descripción
Describe cuánto líquido se acumula en el segmento corporal en lugar de ser retirado por el drenaje linfático. A mayor volumen de edema, mayor compromiso del drenaje linfático; el volumen acumulado funciona como indicador del balance entre acumulación y retirada de líquido.
Pregunta clave: ¿Cómo refleja el líquido acumulado el estado del drenaje linfático?
Describe cuánto líquido se acumula en el segmento corporal en lugar de ser retirado por el drenaje linfático. A mayor volumen de edema, mayor compromiso del drenaje linfático; el volumen acumulado funciona como indicador del balance entre acumulación y retirada de líquido. Con esa medición, la pletismografía y medición de flujo circulatorio operacionaliza los parámetros hemodinámicos y linfáticos normales, cuantificando tres valores: el flujo circulatorio, la presión de perfusión y el volumen de edema. El tercer valor es el volumen de edema: la pletismografía mide cuánto líquido se ha acumulado en el segmento corporal en lugar de haber sido retirado por el drenaje linfático, y cuanto mayor es ese volumen de edema, más comprometido está el drenaje linfático de ese segmento. Con el flujo circulatorio, la presión de perfusión y el volumen de edema ya cuantificados, la pletismografía y medición de flujo circulatorio permite diagnosticar y monitorear las alteraciones circulatorias y linfáticas: identifica si la perfusión tisular, el retorno venoso o el drenaje linfático de un segmento corporal se apartan de los parámetros hemodinámicos y linfáticos normales, y repite estas mismas mediciones a lo largo del tiempo para comprobar si esas tres alteraciones mejoran o empeoran.
ID:2916
Grupo 4: Grupo 4: Diagnóstico de alteraciones circulatorias y linfáticas
Descripción
Integra flujo circulatorio, presión de perfusión y volumen de edema para identificar si perfusión tisular, retorno venoso o drenaje linfático se apartan de los parámetros normales. El alejamiento respecto de los valores esperados funciona como criterio diagnóstico de alteración circulatoria o linfática.
Pregunta clave: ¿Cómo se integran las tres mediciones para diagnosticar alteraciones circulatorias y linfáticas?
Integra flujo circulatorio, presión de perfusión y volumen de edema para identificar si perfusión tisular, retorno venoso o drenaje linfático se apartan de los parámetros normales. El alejamiento respecto de los valores esperados funciona como criterio diagnóstico de alteración circulatoria o linfática. Con esa medición, la pletismografía y medición de flujo circulatorio operacionaliza los parámetros hemodinámicos y linfáticos normales, cuantificando tres valores: el flujo circulatorio, la presión de perfusión y el volumen de edema. Con el flujo circulatorio, la presión de perfusión y el volumen de edema ya cuantificados, la pletismografía y medición de flujo circulatorio permite diagnosticar y monitorear las alteraciones circulatorias y linfáticas: identifica si la perfusión tisular, el retorno venoso o el drenaje linfático de un segmento corporal se apartan de los parámetros hemodinámicos y linfáticos normales, y repite estas mismas mediciones a lo largo del tiempo para comprobar si esas tres alteraciones mejoran o empeoran. Al repetir estas mediciones a lo largo del tiempo, la pletismografía y medición de flujo circulatorio no solo diagnostica si existe una alteración circulatoria o linfática, sino que monitorea si la circulación sanguínea y linfática se está recuperando lo suficiente como para sostener la disponibilidad de oxígeno en los tejidos y, con ella, la recuperación funcional descrita por ese mismo modelo.
ID:2917
Grupo 5: Grupo 5: Monitoreo temporal y recuperación funcional
Descripción
Describe cómo la repetición de las mismas mediciones a lo largo del tiempo permite determinar si las alteraciones mejoran o empeoran. La recuperación de la circulación sanguínea y linfática se evalúa por su capacidad de sostener la disponibilidad de oxígeno en los tejidos y, con ello, la recuperación funcional.
Pregunta clave: ¿Cómo se usa la repetición temporal para evaluar recuperación circulatoria, oxigenación y función?
Describe cómo la repetición de las mismas mediciones a lo largo del tiempo permite determinar si las alteraciones mejoran o empeoran. La recuperación de la circulación sanguínea y linfática se evalúa por su capacidad de sostener la disponibilidad de oxígeno en los tejidos y, con ello, la recuperación funcional. Con el flujo circulatorio, la presión de perfusión y el volumen de edema ya cuantificados, la pletismografía y medición de flujo circulatorio permite diagnosticar y monitorear las alteraciones circulatorias y linfáticas: identifica si la perfusión tisular, el retorno venoso o el drenaje linfático de un segmento corporal se apartan de los parámetros hemodinámicos y linfáticos normales, y repite estas mismas mediciones a lo largo del tiempo para comprobar si esas tres alteraciones mejoran o empeoran. Al repetir estas mediciones a lo largo del tiempo, la pletismografía y medición de flujo circulatorio no solo diagnostica si existe una alteración circulatoria o linfática, sino que monitorea si la circulación sanguínea y linfática se está recuperando lo suficiente como para sostener la disponibilidad de oxígeno en los tejidos y, con ella, la recuperación funcional descrita por ese mismo modelo.
ID:2918
