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Modelo Conceptual

Descripción

Modelo E9 - Geodinámica Planetaria y Ciclo Litosférico

El modelo conceptual busca comprender los mecanismos que dan origen a un comportamiento, y describirlos de la forma más simple posible. Para eso, el comportamiento se segmenta en temas (grupos): cada uno identifica los objetos o variables que participan —tanto en su funcionamiento normal como en sus posibles anomalías o desviaciones— y describe, mediante verbos, la forma en que esos objetos interactúan entre sí. El resultado es lo que llamamos una red semántica: la estructura con la que representamos y comunicamos el modelo conceptual, antes de introducir ecuación alguna.

ID:4507


Estructura de los Grupos

Descripción

El primer paso consiste en analizar la descripción general del modelo e identificar los distintos aspectos que intervienen en el fenómeno y que deben ser representados. Cada uno de estos aspectos se organiza como un grupo, entendido como una unidad conceptual coherente que describe una parte específica del funcionamiento del modelo.



Cada grupo reúne los objetos o conceptos relevantes para ese aspecto y las relaciones o verbos que describen cómo interactúan, se modifican o dependen unos de otros. De esta manera, cada grupo constituye una parte de la red semántica del modelo, mientras que el conjunto de los grupos permite representar de forma estructurada su funcionamiento global.



La división en grupos facilita además separar mecanismos, condiciones, procesos y resultados que cumplen funciones diferentes dentro del modelo, manteniendo al mismo tiempo las relaciones que existen entre ellos. Los grupos no son, por tanto, componentes aislados: pueden compartir conceptos y establecer relaciones entre sí, formando conjuntamente una única representación semántica del fenómeno.







La imagen anterior ofrece una visión general de los distintos aspectos en que se ha estructurado el modelo. A continuación se presentan los grupos identificados, indicando para cada uno su título y una breve descripción del aspecto del modelo que representa.



Grupo 1: Grupo 1: Motor de la tectónica de placas

La litosfera oceánica fría es descrita como densa; al entrar en una zona de subducción forma una losa que se hunde hacia el manto. Ese hundimiento genera el tirón de la losa subducida, identificado como el motor principal del movimiento tectónico de la propia placa. El tirón actúa sobre el resto de la placa y lo mueve hacia el interior del manto. La magnitud de referencia explícita es cercana a diez billones de newtons por cada metro de losa. El storyboard no entrega una ley que relacione densidad, geometría o velocidad de subducción con esa fuerza.



Grupo 2: Grupo 2: Enfriamiento y subsidencia de litosfera oceánica

El modelo térmico estándar vincula la edad de la litosfera oceánica con dos observables: profundidad batimétrica y espesor térmico. En el régimen descrito, ambos aumentan con la raíz cuadrada de la edad, por lo que `sqrt(edad)` se conserva como variable intermedia explícita. La litosfera nueva también se enfría progresivamente al alejarse de la dorsal, y ese enfriamiento acompaña el hundimiento gradual del fondo marino. La edad conecta este grupo con la expansión oceánica del grupo 4 y con la transición térmica del grupo 3. No se proporcionan coeficientes de proporcionalidad ni valores de referencia para las relaciones de raíz cuadrada.



Grupo 3: Grupo 3: Transición térmica de litosfera oceánica antigua

A edades mayores de aproximadamente 80–100 millones de años, el hundimiento gradual deja de continuar con la tendencia anterior y se aplana. El cambio se atribuye a que la litosfera antigua se comporta como una placa de espesor finito apoyada sobre una base mantenida a temperatura constante, en vez de seguir enfriándose sin límite. Por ello se conserva una edad crítica, un régimen térmico antiguo, la placa finita y la condición basal como etapas separadas. El aplanamiento limita el aumento de la profundidad batimétrica y cruza hacia el observable del grupo 2. El storyboard no especifica una función de transición ni el valor asintótico de profundidad o espesor.



Grupo 4: Grupo 4: Apertura, expansión y cierre de cuencas oceánicas

El ciclo de una cuenca comienza con rifting continental, que genera una dorsal oceánica; la dorsal crea litosfera nueva. Esa misma litosfera se enfría y se aleja de la dorsal con el tiempo, aumentando su edad, y finalmente subducta. La subducción de esa misma litosfera cierra la cuenca que había sido abierta, preservando explícitamente la identidad causal creación → evolución → retorno al manto. El Atlántico aparece como ejemplo actual de apertura y el Pacífico como ejemplo de cierre lento simultáneo. Este grupo cruza hacia los grupos térmicos mediante enfriamiento y edad, y hacia el ciclo global mediante cierre oceánico.



Grupo 5: Grupo 5: Colisión continental e isostasia orogénica

La colisión continental produce engrosamiento de la corteza, descrito como una duplicación de su espesor, y genera levantamiento orogénico y una raíz profunda hacia el manto. En equilibrio isostático, la altura de la montaña y la profundidad de la raíz están relacionadas cuantitativamente: por cada 1 km de montaña sobre el nivel del mar existen cerca de 5,8 km de raíz bajo el nivel de referencia del manto. Se conservan por separado altura, relación 5,8:1 y profundidad de raíz para permitir reconstrucción matemática posterior. La colisión Indoaustraliana–Euroasiática, el Himalaya y el Tíbet son ejemplos explícitos, no variables universales. No se entrega una ley temporal de engrosamiento o levantamiento.



Grupo 6: Grupo 6: Rifting continental y apertura de un océano nuevo

El rifting se describe explícitamente como el proceso opuesto a la colisión: adelgaza la litosfera en lugar de engrosarla y genera subsidencia en lugar de levantamiento. Si el rifting se mantiene durante tiempo suficiente, la persistencia temporal permite culminar en la apertura de un océano nuevo. Se conservan rifting, adelgazamiento, subsidencia, persistencia y apertura como etapas distintas para no sustituir la cadena por un salto directo. El océano nuevo alimenta la variable de cuenca oceánica del grupo 4. El storyboard no especifica tasas de adelgazamiento, magnitud de subsidencia ni duración crítica.



Grupo 7: Grupo 7: Ciclo litosférico planetario

El ciclo litosférico completo se organiza como una secuencia de ruptura continental, rifting, fase oceánica abierta, cierre de la cuenca y colisión de dos continentes. La ruptura inicia el ciclo; el cierre oceánico conduce a la colisión, que completa la secuencia descrita. El rifting vuelve a aparecer como mecanismo capaz de reiniciar una apertura, cerrando conceptualmente el ciclo desde ruptura hasta colisión y una nueva ruptura/apertura. Este grupo no introduce una escala temporal adicional salvo la referencia general a millones de años. Las variables puente principales son rifting, cuenca/cierre oceánico y colisión continental.

ID:1655


Grupo 1: Grupo 1: Motor de la tectónica de placas

Descripción

La litosfera oceánica fría es descrita como densa; al entrar en una zona de subducción forma una losa que se hunde hacia el manto. Ese hundimiento genera el tirón de la losa subducida, identificado como el motor principal del movimiento tectónico de la propia placa. El tirón actúa sobre el resto de la placa y lo mueve hacia el interior del manto. La magnitud de referencia explícita es cercana a diez billones de newtons por cada metro de losa. El storyboard no entrega una ley que relacione densidad, geometría o velocidad de subducción con esa fuerza.



Pregunta clave: ¿Qué fuerza impulsa principalmente el movimiento de una placa en subducción?

La litosfera oceánica fría es descrita como densa; al entrar en una zona de subducción forma una losa que se hunde hacia el manto. Ese hundimiento genera el tirón de la losa subducida, identificado como el motor principal del movimiento tectónico de la propia placa. El tirón actúa sobre el resto de la placa y lo mueve hacia el interior del manto. La magnitud de referencia explícita es cercana a diez billones de newtons por cada metro de losa. El motor principal de la tectónica de placas es el tirón de la losa subducida: la litosfera oceánica, fría y por lo tanto densa, que se hunde en una zona de subducción tira del resto de su propia placa hacia el interior del manto, con una fuerza de cerca de diez billones de newtons por cada metro de losa. Un modelo térmico estándar de la litosfera oceánica predice que tanto la profundidad batimétrica del fondo marino como el espesor térmico de esa litosfera aumentan con la raíz cuadrada de su edad; sin embargo, a edades mayores de entre ochenta y cien millones de años, ese hundimiento gradual se aplana, porque la litosfera oceánica se comporta entonces como una placa de espesor finito apoyada sobre una base que se mantiene a temperatura constante, en lugar de seguir enfriándose sin límite. En una colisión continental, como la que protagonizan hoy la placa Indoaustraliana y la placa Euroasiática y que ha levantado la cordillera del Himalaya y la meseta del Tíbet, la corteza continental se duplica en espesor y desarrolla una raíz orogénica profunda hacia el manto: en equilibrio isostático, por cada kilómetro de montaña que se eleva sobre el nivel del mar existe cerca de cinco coma ocho kilómetros de raíz que se hunde por debajo del nivel de referencia del manto. El ciclo completo de apertura y cierre de una cuenca oceánica comienza con el rifting de un continente, que genera después una dorsal oceánica; en esa dorsal se crea litosfera nueva, esa litosfera nueva se enfría y se aleja de la dorsal con el tiempo, y finalmente esa misma litosfera subducta y cierra el océano que ella misma había abierto, tal como el océano Atlántico se sigue abriendo hoy mientras el océano Pacífico se cierra lentamente al mismo tiempo.

ID:3081


Grupo 2: Grupo 2: Enfriamiento y subsidencia de litosfera oceánica

Descripción

El modelo térmico estándar vincula la edad de la litosfera oceánica con dos observables: profundidad batimétrica y espesor térmico. En el régimen descrito, ambos aumentan con la raíz cuadrada de la edad, por lo que `sqrt(edad)` se conserva como variable intermedia explícita. La litosfera nueva también se enfría progresivamente al alejarse de la dorsal, y ese enfriamiento acompaña el hundimiento gradual del fondo marino. La edad conecta este grupo con la expansión oceánica del grupo 4 y con la transición térmica del grupo 3. No se proporcionan coeficientes de proporcionalidad ni valores de referencia para las relaciones de raíz cuadrada.



Pregunta clave: ¿Cómo cambian profundidad batimétrica y espesor térmico con la edad?

El modelo térmico estándar vincula la edad de la litosfera oceánica con dos observables: profundidad batimétrica y espesor térmico. En el régimen descrito, ambos aumentan con la raíz cuadrada de la edad, por lo que `sqrt(edad)` se conserva como variable intermedia explícita. La litosfera nueva también se enfría progresivamente al alejarse de la dorsal, y ese enfriamiento acompaña el hundimiento gradual del fondo marino. La edad conecta este grupo con la expansión oceánica del grupo 4 y con la transición térmica del grupo 3. No se proporcionan coeficientes de proporcionalidad ni valores de referencia para las relaciones de raíz cuadrada. Un modelo térmico estándar de la litosfera oceánica predice que tanto la profundidad batimétrica del fondo marino como el espesor térmico de esa litosfera aumentan con la raíz cuadrada de su edad; sin embargo, a edades mayores de entre ochenta y cien millones de años, ese hundimiento gradual se aplana, porque la litosfera oceánica se comporta entonces como una placa de espesor finito apoyada sobre una base que se mantiene a temperatura constante, en lugar de seguir enfriándose sin límite. El ciclo completo de apertura y cierre de una cuenca oceánica comienza con el rifting de un continente, que genera después una dorsal oceánica; en esa dorsal se crea litosfera nueva, esa litosfera nueva se enfría y se aleja de la dorsal con el tiempo, y finalmente esa misma litosfera subducta y cierra el océano que ella misma había abierto, tal como el océano Atlántico se sigue abriendo hoy mientras el océano Pacífico se cierra lentamente al mismo tiempo. El motor principal de la tectónica de placas es el tirón de la losa subducida: la litosfera oceánica, fría y por lo tanto densa, que se hunde en una zona de subducción tira del resto de su propia placa hacia el interior del manto, con una fuerza de cerca de diez billones de newtons por cada metro de losa. En una colisión continental, como la que protagonizan hoy la placa Indoaustraliana y la placa Euroasiática y que ha levantado la cordillera del Himalaya y la meseta del Tíbet, la corteza continental se duplica en espesor y desarrolla una raíz orogénica profunda hacia el manto: en equilibrio isostático, por cada kilómetro de montaña que se eleva sobre el nivel del mar existe cerca de cinco coma ocho kilómetros de raíz que se hunde por debajo del nivel de referencia del manto.

ID:3082


Grupo 3: Grupo 3: Transición térmica de litosfera oceánica antigua

Descripción

A edades mayores de aproximadamente 80–100 millones de años, el hundimiento gradual deja de continuar con la tendencia anterior y se aplana. El cambio se atribuye a que la litosfera antigua se comporta como una placa de espesor finito apoyada sobre una base mantenida a temperatura constante, en vez de seguir enfriándose sin límite. Por ello se conserva una edad crítica, un régimen térmico antiguo, la placa finita y la condición basal como etapas separadas. El aplanamiento limita el aumento de la profundidad batimétrica y cruza hacia el observable del grupo 2. El storyboard no especifica una función de transición ni el valor asintótico de profundidad o espesor.



Pregunta clave: ¿Por qué se aplana el hundimiento gradual después de 80–100 Ma?

A edades mayores de aproximadamente 80–100 millones de años, el hundimiento gradual deja de continuar con la tendencia anterior y se aplana. El cambio se atribuye a que la litosfera antigua se comporta como una placa de espesor finito apoyada sobre una base mantenida a temperatura constante, en vez de seguir enfriándose sin límite. Por ello se conserva una edad crítica, un régimen térmico antiguo, la placa finita y la condición basal como etapas separadas. El aplanamiento limita el aumento de la profundidad batimétrica y cruza hacia el observable del grupo 2. Un modelo térmico estándar de la litosfera oceánica predice que tanto la profundidad batimétrica del fondo marino como el espesor térmico de esa litosfera aumentan con la raíz cuadrada de su edad; sin embargo, a edades mayores de entre ochenta y cien millones de años, ese hundimiento gradual se aplana, porque la litosfera oceánica se comporta entonces como una placa de espesor finito apoyada sobre una base que se mantiene a temperatura constante, en lugar de seguir enfriándose sin límite. El motor principal de la tectónica de placas es el tirón de la losa subducida: la litosfera oceánica, fría y por lo tanto densa, que se hunde en una zona de subducción tira del resto de su propia placa hacia el interior del manto, con una fuerza de cerca de diez billones de newtons por cada metro de losa. En una colisión continental, como la que protagonizan hoy la placa Indoaustraliana y la placa Euroasiática y que ha levantado la cordillera del Himalaya y la meseta del Tíbet, la corteza continental se duplica en espesor y desarrolla una raíz orogénica profunda hacia el manto: en equilibrio isostático, por cada kilómetro de montaña que se eleva sobre el nivel del mar existe cerca de cinco coma ocho kilómetros de raíz que se hunde por debajo del nivel de referencia del manto. El ciclo completo de apertura y cierre de una cuenca oceánica comienza con el rifting de un continente, que genera después una dorsal oceánica; en esa dorsal se crea litosfera nueva, esa litosfera nueva se enfría y se aleja de la dorsal con el tiempo, y finalmente esa misma litosfera subducta y cierra el océano que ella misma había abierto, tal como el océano Atlántico se sigue abriendo hoy mientras el océano Pacífico se cierra lentamente al mismo tiempo.

ID:3083


Grupo 4: Grupo 4: Apertura, expansión y cierre de cuencas oceánicas

Descripción

El ciclo de una cuenca comienza con rifting continental, que genera una dorsal oceánica; la dorsal crea litosfera nueva. Esa misma litosfera se enfría y se aleja de la dorsal con el tiempo, aumentando su edad, y finalmente subducta. La subducción de esa misma litosfera cierra la cuenca que había sido abierta, preservando explícitamente la identidad causal creación → evolución → retorno al manto. El Atlántico aparece como ejemplo actual de apertura y el Pacífico como ejemplo de cierre lento simultáneo. Este grupo cruza hacia los grupos térmicos mediante enfriamiento y edad, y hacia el ciclo global mediante cierre oceánico.



Pregunta clave: ¿Cómo evoluciona una cuenca desde rifting hasta subducción y cierre?

El ciclo de una cuenca comienza con rifting continental, que genera una dorsal oceánica; la dorsal crea litosfera nueva. Esa misma litosfera se enfría y se aleja de la dorsal con el tiempo, aumentando su edad, y finalmente subducta. La subducción de esa misma litosfera cierra la cuenca que había sido abierta, preservando explícitamente la identidad causal creación → evolución → retorno al manto. El Atlántico aparece como ejemplo actual de apertura y el Pacífico como ejemplo de cierre lento simultáneo. Este grupo cruza hacia los grupos térmicos mediante enfriamiento y edad, y hacia el ciclo global mediante cierre oceánico. El ciclo completo de apertura y cierre de una cuenca oceánica comienza con el rifting de un continente, que genera después una dorsal oceánica; en esa dorsal se crea litosfera nueva, esa litosfera nueva se enfría y se aleja de la dorsal con el tiempo, y finalmente esa misma litosfera subducta y cierra el océano que ella misma había abierto, tal como el océano Atlántico se sigue abriendo hoy mientras el océano Pacífico se cierra lentamente al mismo tiempo. El rifting es el proceso opuesto a esta colisión continental: adelgaza la litosfera en lugar de engrosarla, genera subsidencia en lugar de levantamiento, y si ese rifting se mantiene el tiempo suficiente, puede terminar culminando en la apertura de un océano nuevo, cerrando así el ciclo litosférico completo, desde la ruptura de un continente hasta la colisión de dos continentes, con el que empezó esta descripción de la geodinámica planetaria. El motor principal de la tectónica de placas es el tirón de la losa subducida: la litosfera oceánica, fría y por lo tanto densa, que se hunde en una zona de subducción tira del resto de su propia placa hacia el interior del manto, con una fuerza de cerca de diez billones de newtons por cada metro de losa. Un modelo térmico estándar de la litosfera oceánica predice que tanto la profundidad batimétrica del fondo marino como el espesor térmico de esa litosfera aumentan con la raíz cuadrada de su edad; sin embargo, a edades mayores de entre ochenta y cien millones de años, ese hundimiento gradual se aplana, porque la litosfera oceánica se comporta entonces como una placa de espesor finito apoyada sobre una base que se mantiene a temperatura constante, en lugar de seguir enfriándose sin límite.

ID:3084


Grupo 5: Grupo 5: Colisión continental e isostasia orogénica

Descripción

La colisión continental produce engrosamiento de la corteza, descrito como una duplicación de su espesor, y genera levantamiento orogénico y una raíz profunda hacia el manto. En equilibrio isostático, la altura de la montaña y la profundidad de la raíz están relacionadas cuantitativamente: por cada 1 km de montaña sobre el nivel del mar existen cerca de 5,8 km de raíz bajo el nivel de referencia del manto. Se conservan por separado altura, relación 5,8:1 y profundidad de raíz para permitir reconstrucción matemática posterior. La colisión Indoaustraliana–Euroasiática, el Himalaya y el Tíbet son ejemplos explícitos, no variables universales. No se entrega una ley temporal de engrosamiento o levantamiento.



Pregunta clave: ¿Cómo la colisión engrosa la corteza y genera montaña y raíz?

La colisión continental produce engrosamiento de la corteza, descrito como una duplicación de su espesor, y genera levantamiento orogénico y una raíz profunda hacia el manto. En equilibrio isostático, la altura de la montaña y la profundidad de la raíz están relacionadas cuantitativamente: por cada 1 km de montaña sobre el nivel del mar existen cerca de 5,8 km de raíz bajo el nivel de referencia del manto. Se conservan por separado altura, relación 5,8:1 y profundidad de raíz para permitir reconstrucción matemática posterior. La colisión Indoaustraliana–Euroasiática, el Himalaya y el Tíbet son ejemplos explícitos, no variables universales. En una colisión continental, como la que protagonizan hoy la placa Indoaustraliana y la placa Euroasiática y que ha levantado la cordillera del Himalaya y la meseta del Tíbet, la corteza continental se duplica en espesor y desarrolla una raíz orogénica profunda hacia el manto: en equilibrio isostático, por cada kilómetro de montaña que se eleva sobre el nivel del mar existe cerca de cinco coma ocho kilómetros de raíz que se hunde por debajo del nivel de referencia del manto. El rifting es el proceso opuesto a esta colisión continental: adelgaza la litosfera en lugar de engrosarla, genera subsidencia en lugar de levantamiento, y si ese rifting se mantiene el tiempo suficiente, puede terminar culminando en la apertura de un océano nuevo, cerrando así el ciclo litosférico completo, desde la ruptura de un continente hasta la colisión de dos continentes, con el que empezó esta descripción de la geodinámica planetaria. Un modelo térmico estándar de la litosfera oceánica predice que tanto la profundidad batimétrica del fondo marino como el espesor térmico de esa litosfera aumentan con la raíz cuadrada de su edad; sin embargo, a edades mayores de entre ochenta y cien millones de años, ese hundimiento gradual se aplana, porque la litosfera oceánica se comporta entonces como una placa de espesor finito apoyada sobre una base que se mantiene a temperatura constante, en lugar de seguir enfriándose sin límite. El motor principal de la tectónica de placas es el tirón de la losa subducida: la litosfera oceánica, fría y por lo tanto densa, que se hunde en una zona de subducción tira del resto de su propia placa hacia el interior del manto, con una fuerza de cerca de diez billones de newtons por cada metro de losa.

ID:3085


Grupo 6: Grupo 6: Rifting continental y apertura de un océano nuevo

Descripción

El rifting se describe explícitamente como el proceso opuesto a la colisión: adelgaza la litosfera en lugar de engrosarla y genera subsidencia en lugar de levantamiento. Si el rifting se mantiene durante tiempo suficiente, la persistencia temporal permite culminar en la apertura de un océano nuevo. Se conservan rifting, adelgazamiento, subsidencia, persistencia y apertura como etapas distintas para no sustituir la cadena por un salto directo. El océano nuevo alimenta la variable de cuenca oceánica del grupo 4. El storyboard no especifica tasas de adelgazamiento, magnitud de subsidencia ni duración crítica.



Pregunta clave: ¿Cómo actúa el rifting como proceso opuesto a la colisión?

El rifting se describe explícitamente como el proceso opuesto a la colisión: adelgaza la litosfera en lugar de engrosarla y genera subsidencia en lugar de levantamiento. Si el rifting se mantiene durante tiempo suficiente, la persistencia temporal permite culminar en la apertura de un océano nuevo. Se conservan rifting, adelgazamiento, subsidencia, persistencia y apertura como etapas distintas para no sustituir la cadena por un salto directo. El océano nuevo alimenta la variable de cuenca oceánica del grupo 4. El rifting es el proceso opuesto a esta colisión continental: adelgaza la litosfera en lugar de engrosarla, genera subsidencia en lugar de levantamiento, y si ese rifting se mantiene el tiempo suficiente, puede terminar culminando en la apertura de un océano nuevo, cerrando así el ciclo litosférico completo, desde la ruptura de un continente hasta la colisión de dos continentes, con el que empezó esta descripción de la geodinámica planetaria. El ciclo completo de apertura y cierre de una cuenca oceánica comienza con el rifting de un continente, que genera después una dorsal oceánica; en esa dorsal se crea litosfera nueva, esa litosfera nueva se enfría y se aleja de la dorsal con el tiempo, y finalmente esa misma litosfera subducta y cierra el océano que ella misma había abierto, tal como el océano Atlántico se sigue abriendo hoy mientras el océano Pacífico se cierra lentamente al mismo tiempo. Un modelo térmico estándar de la litosfera oceánica predice que tanto la profundidad batimétrica del fondo marino como el espesor térmico de esa litosfera aumentan con la raíz cuadrada de su edad; sin embargo, a edades mayores de entre ochenta y cien millones de años, ese hundimiento gradual se aplana, porque la litosfera oceánica se comporta entonces como una placa de espesor finito apoyada sobre una base que se mantiene a temperatura constante, en lugar de seguir enfriándose sin límite. El motor principal de la tectónica de placas es el tirón de la losa subducida: la litosfera oceánica, fría y por lo tanto densa, que se hunde en una zona de subducción tira del resto de su propia placa hacia el interior del manto, con una fuerza de cerca de diez billones de newtons por cada metro de losa.

ID:3086


Grupo 7: Grupo 7: Ciclo litosférico planetario

Descripción

El ciclo litosférico completo se organiza como una secuencia de ruptura continental, rifting, fase oceánica abierta, cierre de la cuenca y colisión de dos continentes. La ruptura inicia el ciclo; el cierre oceánico conduce a la colisión, que completa la secuencia descrita. El rifting vuelve a aparecer como mecanismo capaz de reiniciar una apertura, cerrando conceptualmente el ciclo desde ruptura hasta colisión y una nueva ruptura/apertura. Este grupo no introduce una escala temporal adicional salvo la referencia general a millones de años. Las variables puente principales son rifting, cuenca/cierre oceánico y colisión continental.



Pregunta clave: ¿Cómo se conectan ruptura, océano, cierre y colisión en un ciclo completo?

El ciclo litosférico completo se organiza como una secuencia de ruptura continental, rifting, fase oceánica abierta, cierre de la cuenca y colisión de dos continentes. La ruptura inicia el ciclo; el cierre oceánico conduce a la colisión, que completa la secuencia descrita. El rifting vuelve a aparecer como mecanismo capaz de reiniciar una apertura, cerrando conceptualmente el ciclo desde ruptura hasta colisión y una nueva ruptura/apertura. Este grupo no introduce una escala temporal adicional salvo la referencia general a millones de años. El rifting es el proceso opuesto a esta colisión continental: adelgaza la litosfera en lugar de engrosarla, genera subsidencia en lugar de levantamiento, y si ese rifting se mantiene el tiempo suficiente, puede terminar culminando en la apertura de un océano nuevo, cerrando así el ciclo litosférico completo, desde la ruptura de un continente hasta la colisión de dos continentes, con el que empezó esta descripción de la geodinámica planetaria. El ciclo completo de apertura y cierre de una cuenca oceánica comienza con el rifting de un continente, que genera después una dorsal oceánica; en esa dorsal se crea litosfera nueva, esa litosfera nueva se enfría y se aleja de la dorsal con el tiempo, y finalmente esa misma litosfera subducta y cierra el océano que ella misma había abierto, tal como el océano Atlántico se sigue abriendo hoy mientras el océano Pacífico se cierra lentamente al mismo tiempo. La geodinámica planetaria describe el movimiento de las placas tectónicas y la evolución del ciclo litosférico a lo largo de escalas de millones de años. Un modelo térmico estándar de la litosfera oceánica predice que tanto la profundidad batimétrica del fondo marino como el espesor térmico de esa litosfera aumentan con la raíz cuadrada de su edad; sin embargo, a edades mayores de entre ochenta y cien millones de años, ese hundimiento gradual se aplana, porque la litosfera oceánica se comporta entonces como una placa de espesor finito apoyada sobre una base que se mantiene a temperatura constante, en lugar de seguir enfriándose sin límite.

ID:3087


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