Evaluación y uso del Modelo
Descripción
Modelo D06 - Audiometría de Alta Frecuencia y Monitoreo de Ototoxicidad
El modelo se evalúa tanto en forma formal como empírica. La evaluación formal determina en qué medida la red lógica se basa en principios físicos o en relaciones matemáticas ajustadas a la realidad pero sin sustento causal, y en qué medida cada variable proviene de un principio general o de un ajuste específico a la operación observada. La evaluación empírica, en paralelo, corre experimentos o compara con datos medidos para validar que el modelo predice correctamente lo que va a ocurrir.
Tras estas validaciones —y con las incertidumbres y resguardos que corresponda mantener— el modelo puede usarse en simuladores que pronostican el comportamiento del sistema según la situación que se está estudiando.
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Estructura de los Grupos
Descripción
El primer paso consiste en analizar la descripción general del modelo e identificar los distintos aspectos que intervienen en el fenómeno y que deben ser representados. Cada uno de estos aspectos se organiza como un grupo, entendido como una unidad conceptual coherente que describe una parte específica del funcionamiento del modelo.
Cada grupo reúne los objetos o conceptos relevantes para ese aspecto y las relaciones o verbos que describen cómo interactúan, se modifican o dependen unos de otros. De esta manera, cada grupo constituye una parte de la red semántica del modelo, mientras que el conjunto de los grupos permite representar de forma estructurada su funcionamiento global.
La división en grupos facilita además separar mecanismos, condiciones, procesos y resultados que cumplen funciones diferentes dentro del modelo, manteniendo al mismo tiempo las relaciones que existen entre ellos. Los grupos no son, por tanto, componentes aislados: pueden compartir conceptos y establecer relaciones entre sí, formando conjuntamente una única representación semántica del fenómeno.
La imagen anterior ofrece una visión general de los distintos aspectos en que se ha estructurado el modelo. A continuación se presentan los grupos identificados, indicando para cada uno su título y una breve descripción del aspecto del modelo que representa.
Grupo 1: Grupo 1: Exposición ototóxica y daño coclear basal
El fármaco ototóxico circulante alcanza la cóclea y daña preferentemente las células ciliadas externas de la base coclear. Con nuevas dosis o exposición continuada, el daño aumenta y avanza gradualmente desde la base hacia regiones más alejadas; la narrativa establece una progresión espacial acumulativa, pero no cuantifica velocidad, dosis ni saturación.
Grupo 2: Grupo 2: Organización tonotópica y pérdida de altas frecuencias
La base coclear responde a las frecuencias más agudas, por lo que el daño localizado allí eleva primero los umbrales en el extremo de alta frecuencia. A medida que el daño avanza desde la base hacia otras regiones, la pérdida se desplaza hacia frecuencias progresivamente menores; la relación espacial-tonotópica es monotónica, sin función cuantitativa especificada.
Grupo 3: Grupo 3: Límite del audiograma convencional
El audiograma convencional cubre las frecuencias relevantes para el habla, pero no alcanza las frecuencias más agudas asociadas a la base coclear. Mientras el daño permanezca restringido a esa región, los umbrales convencionales pueden mantenerse sin cambio detectable; la detección convencional aparece solo cuando la lesión progresa hacia su rango de frecuencias.
Grupo 4: Grupo 4: Extensión mediante audiometría de alta frecuencia
El audiómetro de alta frecuencia extiende el rango de prueba por encima del límite convencional y cubre el rango correspondiente a la base coclear. Los umbrales de alta frecuencia medidos antes del tratamiento constituyen una línea basal y las mediciones periódicas posteriores permiten calcular cambios por frecuencia; un aumento del umbral representa empeoramiento auditivo.
Grupo 5: Grupo 5: Criterio de cambio significativo
El cambio se considera significativo si el umbral aumenta al menos 20 dB en una sola frecuencia, o al menos 10 dB en dos o más frecuencias distintas. El criterio combina magnitud y repetición entre frecuencias para reducir la interpretación de variaciones normales o azarosas como daño; funciona como un disparador lógico explícito.
Grupo 6: Grupo 6: Advertencia temprana e intervención clínica
Un criterio positivo en altas frecuencias constituye una advertencia temprana mientras el daño todavía puede estar limitado a la base coclear. Esa detección deja margen para ajustar la dosis o cambiar el fármaco antes de que la lesión alcance las frecuencias del habla; la intervención busca reducir la exposición futura y proteger el rango convencional, aunque la fuente no cuantifica la eficacia de esa protección.
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