Evaluación y uso del Modelo
Descripción
Modelo D05 - Audiometría Vocal: Inteligibilidad y Función Central
El modelo se evalúa tanto en forma formal como empírica. La evaluación formal determina en qué medida la red lógica se basa en principios físicos o en relaciones matemáticas ajustadas a la realidad pero sin sustento causal, y en qué medida cada variable proviene de un principio general o de un ajuste específico a la operación observada. La evaluación empírica, en paralelo, corre experimentos o compara con datos medidos para validar que el modelo predice correctamente lo que va a ocurrir.
Tras estas validaciones —y con las incertidumbres y resguardos que corresponda mantener— el modelo puede usarse en simuladores que pronostican el comportamiento del sistema según la situación que se está estudiando.
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Estructura de los Grupos
Descripción
El primer paso consiste en analizar la descripción general del modelo e identificar los distintos aspectos que intervienen en el fenómeno y que deben ser representados. Cada uno de estos aspectos se organiza como un grupo, entendido como una unidad conceptual coherente que describe una parte específica del funcionamiento del modelo.
Cada grupo reúne los objetos o conceptos relevantes para ese aspecto y las relaciones o verbos que describen cómo interactúan, se modifican o dependen unos de otros. De esta manera, cada grupo constituye una parte de la red semántica del modelo, mientras que el conjunto de los grupos permite representar de forma estructurada su funcionamiento global.
La división en grupos facilita además separar mecanismos, condiciones, procesos y resultados que cumplen funciones diferentes dentro del modelo, manteniendo al mismo tiempo las relaciones que existen entre ellos. Los grupos no son, por tanto, componentes aislados: pueden compartir conceptos y establecer relaciones entre sí, formando conjuntamente una única representación semántica del fenómeno.
La imagen anterior ofrece una visión general de los distintos aspectos en que se ha estructurado el modelo. A continuación se presentan los grupos identificados, indicando para cada uno su título y una breve descripción del aspecto del modelo que representa.
Grupo 1: Grupo 1: Presentación de listas estandarizadas
El audiómetro presenta listas de palabras previamente validadas para controlar la dificultad de reconocimiento. Las listas espondaicas son relativamente fáciles de repetir a baja intensidad, mientras que las monosilábicas son más sensibles a pequeñas distorsiones perceptivas. El tipo de lista determina si la medición se orienta principalmente a audibilidad o a fidelidad de transmisión y reconocimiento.
Grupo 2: Grupo 2: Umbral de recepción del habla con espondeos
La intensidad de las palabras espondaicas se reduce hasta hallar el nivel mínimo en que el oyente repite correctamente la mitad de las palabras. Ese nivel define el umbral de recepción del habla y depende principalmente de que las palabras sean audibles. Por ello, el umbral de recepción del habla suele concordar estrechamente con los umbrales de audiometría tonal pura del mismo oído.
Grupo 3: Grupo 3: Reconocimiento de palabras monosilábicas en silencio
Las palabras monosilábicas se presentan a un nivel cómodo, muy por encima del umbral de recepción del habla, de modo que la audibilidad deje de limitar el desempeño. Se registra el porcentaje repetido correctamente. Cuando la audibilidad ya está asegurada, este porcentaje refleja principalmente la fidelidad con que el sistema auditivo transmite y conserva la información necesaria para reconocer la palabra.
Grupo 4: Grupo 4: Discrepancia y disfunción retrococlear o central
El porcentaje de reconocimiento en silencio se compara con lo esperable a partir del umbral de recepción del habla y de los umbrales tonales. Una caída desproporcionada no se atribuye a falta de audibilidad, porque las palabras se presentaron a intensidad cómoda; señala que la señal audible llega distorsionada o mal sincronizada. La narrativa vincula esa discrepancia con disfunción retrococlear del nervio auditivo o con procesamiento central deteriorado, sin fijar un umbral numérico de discrepancia.
Grupo 5: Grupo 5: Reconocimiento de palabras con ruido de fondo
La misma medición de reconocimiento se repite añadiendo ruido de fondo, obligando al oyente a separar las palabras monosilábicas del ruido. El porcentaje de reconocimiento disminuye cuando esta separación se vuelve más difícil. La tarea depende más intensamente del procesamiento central que la medición equivalente en silencio.
Grupo 6: Grupo 6: Caída en ruido como indicador de procesamiento central
Se compara la caída del porcentaje de reconocimiento al añadir ruido con la caída esperable en un oyente con el mismo umbral de recepción del habla pero sin deterioro central. Una caída notablemente mayor indica que el déficit no se explica solo por audibilidad ni por fidelidad básica de transmisión, sino por una capacidad central deteriorada para separar habla y ruido. La fuente define la comparación cualitativamente y no proporciona un valor de corte numérico.
Grupo 7: Grupo 7: Integración diagnóstica de audiometría vocal y tonal
La interpretación conjunta usa cuatro elementos: umbral de recepción del habla, reconocimiento en silencio, reconocimiento con ruido y umbrales de audiometría tonal pura. La concordancia o discrepancia entre ellos permite distinguir dificultad por audibilidad insuficiente, transmisión periférica o neural distorsionada y procesamiento central deficiente en ruido. La fuente describe esta clasificación como una integración comparativa, sin una regla matemática única de combinación.
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