Modelo Conceptual
Descripción
Modelo A8 - Perturbación ecosistémica
El modelo conceptual busca comprender los mecanismos que dan origen a un comportamiento, y describirlos de la forma más simple posible. Para eso, el comportamiento se segmenta en temas (grupos): cada uno identifica los objetos o variables que participan —tanto en su funcionamiento normal como en sus posibles anomalías o desviaciones— y describe, mediante verbos, la forma en que esos objetos interactúan entre sí. El resultado es lo que llamamos una red semántica: la estructura con la que representamos y comunicamos el modelo conceptual, antes de introducir ecuación alguna.
ID:3382
Estructura de los Grupos
Descripción
El primer paso consiste en analizar la descripción general del modelo e identificar los distintos aspectos que intervienen en el fenómeno y que deben ser representados. Cada uno de estos aspectos se organiza como un grupo, entendido como una unidad conceptual coherente que describe una parte específica del funcionamiento del modelo.
Cada grupo reúne los objetos o conceptos relevantes para ese aspecto y las relaciones o verbos que describen cómo interactúan, se modifican o dependen unos de otros. De esta manera, cada grupo constituye una parte de la red semántica del modelo, mientras que el conjunto de los grupos permite representar de forma estructurada su funcionamiento global.
La división en grupos facilita además separar mecanismos, condiciones, procesos y resultados que cumplen funciones diferentes dentro del modelo, manteniendo al mismo tiempo las relaciones que existen entre ellos. Los grupos no son, por tanto, componentes aislados: pueden compartir conceptos y establecer relaciones entre sí, formando conjuntamente una única representación semántica del fenómeno.
La imagen anterior ofrece una visión general de los distintos aspectos en que se ha estructurado el modelo. A continuación se presentan los grupos identificados, indicando para cada uno su título y una breve descripción del aspecto del modelo que representa.
Grupo 1: Grupo 1: Perturbaciones ecosistémicas
Incendio, tala, fragmentación del hábitat, invasión de especies exóticas y cambio climático actúan como perturbaciones ecosistémicas. El texto establece que pueden alterar simultáneamente el dosel, la competencia entre plantas y los flujos de masa y energía, pero no cuantifica la intensidad relativa de cada perturbación ni cómo se combinan.
Grupo 2: Grupo 2: Dosel y microclima
El dosel intacto amortigua el ambiente bajo la copa. Cuando la perturbación reduce o elimina el dosel, aumentan las temperaturas diurnas, disminuyen las nocturnas y aumenta la variabilidad de la humedad del aire; la intensidad exacta de esos cambios no está cuantificada.
Grupo 3: Grupo 3: Flujos de masa, energía y carbono
La alteración de los flujos de masa y energía cambia el balance entre carbono capturado y liberado. Al aumentar la intensidad de esa alteración, el sistema se desplaza desde un estado de sumidero hacia un estado de fuente de carbono, sin que el storyboard especifique una función o umbral cuantitativo.
Grupo 4: Grupo 4: Competencia y reorganización vegetal
La perturbación modifica los recursos disponibles bajo los cuales compiten las especies. Cada especie tiene un nivel mínimo de recurso necesario para sobrevivir frente a competidoras; bajo las nuevas condiciones dominan las especies cuyo mínimo de recurso es menor, desplazando a las dominantes previas.
Grupo 5: Grupo 5: Resiliencia y recuperación ecosistémica
La resiliencia determina cuán rápida y completamente se recuperan dosel, competencia y flujos después de sus alteraciones. Una resiliencia mayor acorta la permanencia del microclima extremo, del estado de fuente de carbono y de la comunidad reorganizada; una resiliencia menor prolonga esas consecuencias, sin una ley temporal cuantitativa documentada.
ID:1388
Grupo 1: Grupo 1: Perturbaciones ecosistémicas
Descripción
Incendio, tala, fragmentación del hábitat, invasión de especies exóticas y cambio climático actúan como perturbaciones ecosistémicas. El texto establece que pueden alterar simultáneamente el dosel, la competencia entre plantas y los flujos de masa y energía, pero no cuantifica la intensidad relativa de cada perturbación ni cómo se combinan.
Pregunta clave: ¿Qué fuerzas externas inician simultáneamente la alteración del ecosistema?
Incendio, tala, fragmentación del hábitat, invasión de especies exóticas y cambio climático actúan como perturbaciones ecosistémicas. El texto establece que pueden alterar simultáneamente el dosel, la competencia entre plantas y los flujos de masa y energía, pero no cuantifica la intensidad relativa de cada perturbación ni cómo se combinan. Las perturbaciones ecosistémicas —el incendio, la tala, la fragmentación del hábitat, la invasión de especies exóticas o el cambio climático— alteran a la vez tres aspectos distintos del ecosistema: el dosel, la competencia entre las plantas y los flujos de masa y energía que atraviesan el ecosistema. Cuando las perturbaciones ecosistémicas alteran la competencia entre las plantas del ecosistema, cambian las condiciones de recursos disponibles bajo las cuales cada especie compite, y ese cambio hace que la comunidad de plantas se reorganice: dentro de la competencia, cada especie tiene un nivel mínimo de recurso que necesita para sobrevivir frente a sus competidoras, y cuando las perturbaciones ecosistémicas modifican los recursos disponibles, las especies dominantes pasan a ser aquellas cuyo nivel mínimo de recurso resulta más bajo bajo las nuevas condiciones, desplazando a las especies que dominaban la comunidad de plantas antes de la perturbación. La resiliencia ecosistémica es la que determina, frente a estas tres consecuencias —el microclima extremo, el ecosistema convertido en fuente de carbono y la comunidad de plantas reorganizada—, qué tan rápido y qué tan completamente el ecosistema logra recuperar el dosel, la competencia y los flujos de masa y energía que tenía antes de que actuaran las perturbaciones ecosistémicas: cuanto mayor es la resiliencia ecosistémica, más rápido el dosel vuelve a amortiguar el microclima, más rápido el ecosistema vuelve a funcionar como sumidero de carbono, y más rápido la comunidad de plantas recupera su composición previa; cuanto menor es la resiliencia ecosistémica, más tiempo permanece el ecosistema con el microclima extremo, funcionando como fuente de carbono y con una comunidad de plantas reorganizada en torno a especies distintas de las que dominaban antes de las perturbaciones ecosistémicas.
ID:3437
Grupo 2: Grupo 2: Dosel y microclima
Descripción
El dosel intacto amortigua el ambiente bajo la copa. Cuando la perturbación reduce o elimina el dosel, aumentan las temperaturas diurnas, disminuyen las nocturnas y aumenta la variabilidad de la humedad del aire; la intensidad exacta de esos cambios no está cuantificada.
Pregunta clave: ¿Cómo la pérdida del dosel modifica las condiciones ambientales locales?
El dosel intacto amortigua el ambiente bajo la copa. Cuando la perturbación reduce o elimina el dosel, aumentan las temperaturas diurnas, disminuyen las nocturnas y aumenta la variabilidad de la humedad del aire; la intensidad exacta de esos cambios no está cuantificada. Cuando las perturbaciones ecosistémicas alteran el dosel, reduciéndolo o eliminándolo por completo, el ecosistema pierde el dosel amortiguador que normalmente modera las condiciones ambientales bajo la copa de los árboles: sin ese dosel amortiguador, el microclima que queda expuesto bajo el dosel se vuelve extremo, con temperaturas más altas durante el día, temperaturas más bajas durante la noche y una humedad del aire más variable de la que el dosel intacto habría mantenido. La resiliencia ecosistémica es la que determina, frente a estas tres consecuencias —el microclima extremo, el ecosistema convertido en fuente de carbono y la comunidad de plantas reorganizada—, qué tan rápido y qué tan completamente el ecosistema logra recuperar el dosel, la competencia y los flujos de masa y energía que tenía antes de que actuaran las perturbaciones ecosistémicas: cuanto mayor es la resiliencia ecosistémica, más rápido el dosel vuelve a amortiguar el microclima, más rápido el ecosistema vuelve a funcionar como sumidero de carbono, y más rápido la comunidad de plantas recupera su composición previa; cuanto menor es la resiliencia ecosistémica, más tiempo permanece el ecosistema con el microclima extremo, funcionando como fuente de carbono y con una comunidad de plantas reorganizada en torno a especies distintas de las que dominaban antes de las perturbaciones ecosistémicas. Las perturbaciones ecosistémicas —el incendio, la tala, la fragmentación del hábitat, la invasión de especies exóticas o el cambio climático— alteran a la vez tres aspectos distintos del ecosistema: el dosel, la competencia entre las plantas y los flujos de masa y energía que atraviesan el ecosistema.
ID:3438
Grupo 3: Grupo 3: Flujos de masa, energía y carbono
Descripción
La alteración de los flujos de masa y energía cambia el balance entre carbono capturado y liberado. Al aumentar la intensidad de esa alteración, el sistema se desplaza desde un estado de sumidero hacia un estado de fuente de carbono, sin que el storyboard especifique una función o umbral cuantitativo.
Pregunta clave: ¿Cómo la alteración de los flujos cambia el balance de carbono del ecosistema?
La alteración de los flujos de masa y energía cambia el balance entre carbono capturado y liberado. Al aumentar la intensidad de esa alteración, el sistema se desplaza desde un estado de sumidero hacia un estado de fuente de carbono, sin que el storyboard especifique una función o umbral cuantitativo. Cuando las perturbaciones ecosistémicas alteran los flujos de masa y energía del ecosistema, cambia el balance entre el carbono que el ecosistema captura y el carbono que libera: un ecosistema que antes de la perturbación funcionaba como un sumidero de carbono, capturando más carbono del que libera, puede pasar a funcionar como una fuente de carbono, liberando más carbono del que captura, y cuanto más intensa es la alteración de los flujos de masa y energía, más se acerca el ecosistema al extremo de fuente de carbono. La resiliencia ecosistémica es la que determina, frente a estas tres consecuencias —el microclima extremo, el ecosistema convertido en fuente de carbono y la comunidad de plantas reorganizada—, qué tan rápido y qué tan completamente el ecosistema logra recuperar el dosel, la competencia y los flujos de masa y energía que tenía antes de que actuaran las perturbaciones ecosistémicas: cuanto mayor es la resiliencia ecosistémica, más rápido el dosel vuelve a amortiguar el microclima, más rápido el ecosistema vuelve a funcionar como sumidero de carbono, y más rápido la comunidad de plantas recupera su composición previa; cuanto menor es la resiliencia ecosistémica, más tiempo permanece el ecosistema con el microclima extremo, funcionando como fuente de carbono y con una comunidad de plantas reorganizada en torno a especies distintas de las que dominaban antes de las perturbaciones ecosistémicas. Las perturbaciones ecosistémicas —el incendio, la tala, la fragmentación del hábitat, la invasión de especies exóticas o el cambio climático— alteran a la vez tres aspectos distintos del ecosistema: el dosel, la competencia entre las plantas y los flujos de masa y energía que atraviesan el ecosistema.
ID:3439
Grupo 4: Grupo 4: Competencia y reorganización vegetal
Descripción
La perturbación modifica los recursos disponibles bajo los cuales compiten las especies. Cada especie tiene un nivel mínimo de recurso necesario para sobrevivir frente a competidoras; bajo las nuevas condiciones dominan las especies cuyo mínimo de recurso es menor, desplazando a las dominantes previas.
Pregunta clave: ¿Cómo los cambios de recursos reorganizan qué especies dominan la comunidad vegetal?
La perturbación modifica los recursos disponibles bajo los cuales compiten las especies. Cada especie tiene un nivel mínimo de recurso necesario para sobrevivir frente a competidoras; bajo las nuevas condiciones dominan las especies cuyo mínimo de recurso es menor, desplazando a las dominantes previas. Cuando las perturbaciones ecosistémicas alteran la competencia entre las plantas del ecosistema, cambian las condiciones de recursos disponibles bajo las cuales cada especie compite, y ese cambio hace que la comunidad de plantas se reorganice: dentro de la competencia, cada especie tiene un nivel mínimo de recurso que necesita para sobrevivir frente a sus competidoras, y cuando las perturbaciones ecosistémicas modifican los recursos disponibles, las especies dominantes pasan a ser aquellas cuyo nivel mínimo de recurso resulta más bajo bajo las nuevas condiciones, desplazando a las especies que dominaban la comunidad de plantas antes de la perturbación. La resiliencia ecosistémica es la que determina, frente a estas tres consecuencias —el microclima extremo, el ecosistema convertido en fuente de carbono y la comunidad de plantas reorganizada—, qué tan rápido y qué tan completamente el ecosistema logra recuperar el dosel, la competencia y los flujos de masa y energía que tenía antes de que actuaran las perturbaciones ecosistémicas: cuanto mayor es la resiliencia ecosistémica, más rápido el dosel vuelve a amortiguar el microclima, más rápido el ecosistema vuelve a funcionar como sumidero de carbono, y más rápido la comunidad de plantas recupera su composición previa; cuanto menor es la resiliencia ecosistémica, más tiempo permanece el ecosistema con el microclima extremo, funcionando como fuente de carbono y con una comunidad de plantas reorganizada en torno a especies distintas de las que dominaban antes de las perturbaciones ecosistémicas. Las perturbaciones ecosistémicas —el incendio, la tala, la fragmentación del hábitat, la invasión de especies exóticas o el cambio climático— alteran a la vez tres aspectos distintos del ecosistema: el dosel, la competencia entre las plantas y los flujos de masa y energía que atraviesan el ecosistema.
ID:3440
Grupo 5: Grupo 5: Resiliencia y recuperación ecosistémica
Descripción
La resiliencia determina cuán rápida y completamente se recuperan dosel, competencia y flujos después de sus alteraciones. Una resiliencia mayor acorta la permanencia del microclima extremo, del estado de fuente de carbono y de la comunidad reorganizada; una resiliencia menor prolonga esas consecuencias, sin una ley temporal cuantitativa documentada.
Pregunta clave: ¿Qué determina la velocidad y completitud con que el ecosistema recupera su estado previo?
La resiliencia determina cuán rápida y completamente se recuperan dosel, competencia y flujos después de sus alteraciones. Una resiliencia mayor acorta la permanencia del microclima extremo, del estado de fuente de carbono y de la comunidad reorganizada; una resiliencia menor prolonga esas consecuencias, sin una ley temporal cuantitativa documentada. La resiliencia ecosistémica es la que determina, frente a estas tres consecuencias —el microclima extremo, el ecosistema convertido en fuente de carbono y la comunidad de plantas reorganizada—, qué tan rápido y qué tan completamente el ecosistema logra recuperar el dosel, la competencia y los flujos de masa y energía que tenía antes de que actuaran las perturbaciones ecosistémicas: cuanto mayor es la resiliencia ecosistémica, más rápido el dosel vuelve a amortiguar el microclima, más rápido el ecosistema vuelve a funcionar como sumidero de carbono, y más rápido la comunidad de plantas recupera su composición previa; cuanto menor es la resiliencia ecosistémica, más tiempo permanece el ecosistema con el microclima extremo, funcionando como fuente de carbono y con una comunidad de plantas reorganizada en torno a especies distintas de las que dominaban antes de las perturbaciones ecosistémicas. Cada uno de estos tres aspectos, una vez alterado por las perturbaciones ecosistémicas, produce su propia consecuencia sobre el ecosistema, y la velocidad y la completitud con que el ecosistema logra recuperarse de esas tres consecuencias dependen, más adelante, de la resiliencia ecosistémica. Las perturbaciones ecosistémicas —el incendio, la tala, la fragmentación del hábitat, la invasión de especies exóticas o el cambio climático— alteran a la vez tres aspectos distintos del ecosistema: el dosel, la competencia entre las plantas y los flujos de masa y energía que atraviesan el ecosistema.
ID:3441
