Modelo Conceptual
Descripción
Modelo A6 - Alteraciones del crecimiento y morfogénesis
El modelo conceptual busca comprender los mecanismos que dan origen a un comportamiento, y describirlos de la forma más simple posible. Para eso, el comportamiento se segmenta en temas (grupos): cada uno identifica los objetos o variables que participan —tanto en su funcionamiento normal como en sus posibles anomalías o desviaciones— y describe, mediante verbos, la forma en que esos objetos interactúan entre sí. El resultado es lo que llamamos una red semántica: la estructura con la que representamos y comunicamos el modelo conceptual, antes de introducir ecuación alguna.
ID:3370
Estructura de los Grupos
Descripción
El primer paso consiste en analizar la descripción general del modelo e identificar los distintos aspectos que intervienen en el fenómeno y que deben ser representados. Cada uno de estos aspectos se organiza como un grupo, entendido como una unidad conceptual coherente que describe una parte específica del funcionamiento del modelo.
Cada grupo reúne los objetos o conceptos relevantes para ese aspecto y las relaciones o verbos que describen cómo interactúan, se modifican o dependen unos de otros. De esta manera, cada grupo constituye una parte de la red semántica del modelo, mientras que el conjunto de los grupos permite representar de forma estructurada su funcionamiento global.
La división en grupos facilita además separar mecanismos, condiciones, procesos y resultados que cumplen funciones diferentes dentro del modelo, manteniendo al mismo tiempo las relaciones que existen entre ellos. Los grupos no son, por tanto, componentes aislados: pueden compartir conceptos y establecer relaciones entre sí, formando conjuntamente una única representación semántica del fenómeno.
La imagen anterior ofrece una visión general de los distintos aspectos en que se ha estructurado el modelo. A continuación se presentan los grupos identificados, indicando para cada uno su título y una breve descripción del aspecto del modelo que representa.
Grupo 1: Grupo 1: Condiciones normales de crecimiento y morfogénesis
El crecimiento y la morfogénesis normales dependen conjuntamente del reparto de biomasa entre órganos y del ritmo de crecimiento celular. El reparto se caracteriza por la alometría y el área foliar específica, mientras el ritmo celular depende de elongación, división meristemática y tiempo térmico acumulado; desviaciones respecto de estos valores normales preparan la aparición de un fenotipo anómalo.
Grupo 2: Grupo 2: Causas perturbadoras del crecimiento
El estrés ambiental, las deficiencias nutricionales, las alteraciones hormonales y los patógenos pueden desviar tanto la asignación de biomasa como el crecimiento celular. El texto no cuantifica intensidades ni umbrales de estas causas, pero establece que una desviación suficiente de los parámetros normales termina expresándose en anomalías medibles.
Grupo 3: Grupo 3: Reparto de biomasa y arquitectura de órganos
Las perturbaciones cambian la fracción de biomasa destinada a raíz, tallo y hojas respecto del reparto normal. Esa desviación arrastra la alometría, alterando las proporciones entre órganos, y el área foliar específica, que cambia cuando varían grosor o densidad del tejido foliar.
Grupo 4: Grupo 4: Ritmo de crecimiento celular y desarrollo térmico
Las mismas causas pueden frenar o acelerar la elongación celular y retrasar o adelantar la división meristemática. También modifican la correspondencia entre grados-día acumulados y tiempo calendario, de modo que las etapas de desarrollo dejan de alcanzarse según la relación normal.
Grupo 5: Grupo 5: Acople hormonal entre asignación y crecimiento
Las hormonas regulan simultáneamente el reparto de biomasa, la elongación celular y la división meristemática. Por ello, estrés ambiental, deficiencias nutricionales o patógenos pueden actuar parcialmente a través de alteraciones hormonales, que transmiten efectos hacia las dos ramas principales y constituyen un acoplamiento causal entre ellas.
Grupo 6: Grupo 6: Fenotipo anómalo cuantificable
Cuando las desviaciones del reparto de biomasa y del crecimiento celular son suficientemente grandes, aparece un fenotipo anómalo cuantificable. Sus expresiones incluyen tasa relativa de crecimiento reducida, relación raíz/parte aérea alterada, enanismo por elongación demasiado frenada, encamado por tallos demasiado altos o débiles y fenología desajustada por desacople entre tiempo térmico y etapas de desarrollo.
ID:1384
Grupo 1: Grupo 1: Condiciones normales de crecimiento y morfogénesis
Descripción
El crecimiento y la morfogénesis normales dependen conjuntamente del reparto de biomasa entre órganos y del ritmo de crecimiento celular. El reparto se caracteriza por la alometría y el área foliar específica, mientras el ritmo celular depende de elongación, división meristemática y tiempo térmico acumulado; desviaciones respecto de estos valores normales preparan la aparición de un fenotipo anómalo.
Pregunta clave: ¿Qué parámetros conjuntos sostienen el crecimiento y la morfogénesis normales de la planta?
El crecimiento y la morfogénesis normales dependen conjuntamente del reparto de biomasa entre órganos y del ritmo de crecimiento celular. El reparto se caracteriza por la alometría y el área foliar específica, mientras el ritmo celular depende de elongación, división meristemática y tiempo térmico acumulado; desviaciones respecto de estos valores normales preparan la aparición de un fenotipo anómalo. Cuando el reparto de biomasa y el ritmo de crecimiento celular se desvían lo suficiente de sus valores normales, el crecimiento y la morfogénesis de la planta terminan expresándose como un fenotipo anómalo cuantificable: una tasa relativa de crecimiento reducida, una relación entre la biomasa de la raíz y la de la parte aérea alterada respecto de su valor normal, un enanismo cuando la elongación celular queda demasiado frenada, un encamado cuando el tallo crece demasiado alto o demasiado débil en relación con la biomasa que debe sostener, o una fenología desajustada cuando el tiempo térmico acumulado en grados-día de crecimiento deja de corresponder a las etapas de desarrollo que la planta debería alcanzar en el tiempo calendario transcurrido. El crecimiento y la morfogénesis de la planta, en su estado normal, dependen de dos conjuntos de parámetros que actúan juntos: por un lado, el reparto de biomasa entre los distintos órganos de la planta, definido por su alometría y por el área foliar específica de sus hojas; por otro, el ritmo de crecimiento celular de sus tejidos, definido por la elongación celular, por la división meristemática y por el tiempo térmico que la planta acumula, medido en grados-día de crecimiento. De las cuatro causas, las alteraciones hormonales cumplen un papel de acople particular, porque las hormonas de la planta regulan al mismo tiempo el reparto de biomasa entre los órganos y el ritmo de crecimiento celular: las alteraciones hormonales modifican directamente tanto el reparto de biomasa como la elongación celular y la división meristemática, de modo que cuando el estrés ambiental, las deficiencias nutricionales o los patógenos desencadenan alteraciones hormonales, buena parte del efecto de esas causas sobre el reparto de biomasa y sobre el ritmo de crecimiento celular llega, precisamente, a través de esas alteraciones hormonales.
ID:2372
Grupo 2: Grupo 2: Causas perturbadoras del crecimiento
Descripción
El estrés ambiental, las deficiencias nutricionales, las alteraciones hormonales y los patógenos pueden desviar tanto la asignación de biomasa como el crecimiento celular. El texto no cuantifica intensidades ni umbrales de estas causas, pero establece que una desviación suficiente de los parámetros normales termina expresándose en anomalías medibles.
Pregunta clave: ¿Qué agentes hacen desviarse los parámetros de crecimiento respecto de sus valores normales?
El estrés ambiental, las deficiencias nutricionales, las alteraciones hormonales y los patógenos pueden desviar tanto la asignación de biomasa como el crecimiento celular. El texto no cuantifica intensidades ni umbrales de estas causas, pero establece que una desviación suficiente de los parámetros normales termina expresándose en anomalías medibles. De las cuatro causas, las alteraciones hormonales cumplen un papel de acople particular, porque las hormonas de la planta regulan al mismo tiempo el reparto de biomasa entre los órganos y el ritmo de crecimiento celular: las alteraciones hormonales modifican directamente tanto el reparto de biomasa como la elongación celular y la división meristemática, de modo que cuando el estrés ambiental, las deficiencias nutricionales o los patógenos desencadenan alteraciones hormonales, buena parte del efecto de esas causas sobre el reparto de biomasa y sobre el ritmo de crecimiento celular llega, precisamente, a través de esas alteraciones hormonales. Cuando el estrés ambiental, las deficiencias nutricionales, las alteraciones hormonales o los patógenos actúan sobre la planta, ambos conjuntos de parámetros pueden desviarse de sus valores normales, y esa desviación es la que, más adelante, se traduce en un fenotipo anómalo cuantificable. Las mismas causas —el estrés ambiental, las deficiencias nutricionales, las alteraciones hormonales o los patógenos— también hacen que el ritmo de crecimiento celular de la planta se desvíe de su valor normal: la elongación celular se frena o se acelera respecto de su ritmo normal, la división meristemática se retrasa o se adelanta, y el tiempo térmico que la planta necesita acumular en grados-día de crecimiento para alcanzar cada etapa de su desarrollo deja de corresponder al tiempo calendario que efectivamente transcurre.
ID:2373
Grupo 3: Grupo 3: Reparto de biomasa y arquitectura de órganos
Descripción
Las perturbaciones cambian la fracción de biomasa destinada a raíz, tallo y hojas respecto del reparto normal. Esa desviación arrastra la alometría, alterando las proporciones entre órganos, y el área foliar específica, que cambia cuando varían grosor o densidad del tejido foliar.
Pregunta clave: ¿Cómo alteran las perturbaciones la distribución de biomasa y las proporciones de la planta?
Las perturbaciones cambian la fracción de biomasa destinada a raíz, tallo y hojas respecto del reparto normal. Esa desviación arrastra la alometría, alterando las proporciones entre órganos, y el área foliar específica, que cambia cuando varían grosor o densidad del tejido foliar. Esa desviación del reparto de biomasa arrastra consigo a la alometría de la planta, que deja de mantener las proporciones normales entre sus órganos, y también al área foliar específica de sus hojas, que se desvía de su valor normal cuando la planta ajusta el grosor o la densidad de su tejido foliar en respuesta a la misma causa. El crecimiento y la morfogénesis de la planta, en su estado normal, dependen de dos conjuntos de parámetros que actúan juntos: por un lado, el reparto de biomasa entre los distintos órganos de la planta, definido por su alometría y por el área foliar específica de sus hojas; por otro, el ritmo de crecimiento celular de sus tejidos, definido por la elongación celular, por la división meristemática y por el tiempo térmico que la planta acumula, medido en grados-día de crecimiento. El estrés ambiental, las deficiencias nutricionales, las alteraciones hormonales o los patógenos hacen que el reparto de biomasa entre los órganos de la planta se desvíe de su valor normal: la planta destina a la raíz, al tallo o a las hojas una fracción de su biomasa distinta de la que destinaría en condiciones normales.
ID:2374
Grupo 4: Grupo 4: Ritmo de crecimiento celular y desarrollo térmico
Descripción
Las mismas causas pueden frenar o acelerar la elongación celular y retrasar o adelantar la división meristemática. También modifican la correspondencia entre grados-día acumulados y tiempo calendario, de modo que las etapas de desarrollo dejan de alcanzarse según la relación normal.
Pregunta clave: ¿Cómo alteran las perturbaciones la elongación, la división meristemática y la correspondencia entre tiempo térmico y desarrollo?
Las mismas causas pueden frenar o acelerar la elongación celular y retrasar o adelantar la división meristemática. También modifican la correspondencia entre grados-día acumulados y tiempo calendario, de modo que las etapas de desarrollo dejan de alcanzarse según la relación normal. Cuando el reparto de biomasa y el ritmo de crecimiento celular se desvían lo suficiente de sus valores normales, el crecimiento y la morfogénesis de la planta terminan expresándose como un fenotipo anómalo cuantificable: una tasa relativa de crecimiento reducida, una relación entre la biomasa de la raíz y la de la parte aérea alterada respecto de su valor normal, un enanismo cuando la elongación celular queda demasiado frenada, un encamado cuando el tallo crece demasiado alto o demasiado débil en relación con la biomasa que debe sostener, o una fenología desajustada cuando el tiempo térmico acumulado en grados-día de crecimiento deja de corresponder a las etapas de desarrollo que la planta debería alcanzar en el tiempo calendario transcurrido. Las mismas causas —el estrés ambiental, las deficiencias nutricionales, las alteraciones hormonales o los patógenos— también hacen que el ritmo de crecimiento celular de la planta se desvíe de su valor normal: la elongación celular se frena o se acelera respecto de su ritmo normal, la división meristemática se retrasa o se adelanta, y el tiempo térmico que la planta necesita acumular en grados-día de crecimiento para alcanzar cada etapa de su desarrollo deja de corresponder al tiempo calendario que efectivamente transcurre. El crecimiento y la morfogénesis de la planta, en su estado normal, dependen de dos conjuntos de parámetros que actúan juntos: por un lado, el reparto de biomasa entre los distintos órganos de la planta, definido por su alometría y por el área foliar específica de sus hojas; por otro, el ritmo de crecimiento celular de sus tejidos, definido por la elongación celular, por la división meristemática y por el tiempo térmico que la planta acumula, medido en grados-día de crecimiento.
ID:2375
Grupo 5: Grupo 5: Acople hormonal entre asignación y crecimiento
Descripción
Las hormonas regulan simultáneamente el reparto de biomasa, la elongación celular y la división meristemática. Por ello, estrés ambiental, deficiencias nutricionales o patógenos pueden actuar parcialmente a través de alteraciones hormonales, que transmiten efectos hacia las dos ramas principales y constituyen un acoplamiento causal entre ellas.
Pregunta clave: ¿Cómo acoplan las alteraciones hormonales el reparto de biomasa con el ritmo de crecimiento celular?
Las hormonas regulan simultáneamente el reparto de biomasa, la elongación celular y la división meristemática. Por ello, estrés ambiental, deficiencias nutricionales o patógenos pueden actuar parcialmente a través de alteraciones hormonales, que transmiten efectos hacia las dos ramas principales y constituyen un acoplamiento causal entre ellas. De las cuatro causas, las alteraciones hormonales cumplen un papel de acople particular, porque las hormonas de la planta regulan al mismo tiempo el reparto de biomasa entre los órganos y el ritmo de crecimiento celular: las alteraciones hormonales modifican directamente tanto el reparto de biomasa como la elongación celular y la división meristemática, de modo que cuando el estrés ambiental, las deficiencias nutricionales o los patógenos desencadenan alteraciones hormonales, buena parte del efecto de esas causas sobre el reparto de biomasa y sobre el ritmo de crecimiento celular llega, precisamente, a través de esas alteraciones hormonales. Las mismas causas —el estrés ambiental, las deficiencias nutricionales, las alteraciones hormonales o los patógenos— también hacen que el ritmo de crecimiento celular de la planta se desvíe de su valor normal: la elongación celular se frena o se acelera respecto de su ritmo normal, la división meristemática se retrasa o se adelanta, y el tiempo térmico que la planta necesita acumular en grados-día de crecimiento para alcanzar cada etapa de su desarrollo deja de corresponder al tiempo calendario que efectivamente transcurre. El estrés ambiental, las deficiencias nutricionales, las alteraciones hormonales o los patógenos hacen que el reparto de biomasa entre los órganos de la planta se desvíe de su valor normal: la planta destina a la raíz, al tallo o a las hojas una fracción de su biomasa distinta de la que destinaría en condiciones normales.
ID:2376
Grupo 6: Grupo 6: Fenotipo anómalo cuantificable
Descripción
Cuando las desviaciones del reparto de biomasa y del crecimiento celular son suficientemente grandes, aparece un fenotipo anómalo cuantificable. Sus expresiones incluyen tasa relativa de crecimiento reducida, relación raíz/parte aérea alterada, enanismo por elongación demasiado frenada, encamado por tallos demasiado altos o débiles y fenología desajustada por desacople entre tiempo térmico y etapas de desarrollo.
Pregunta clave: ¿Cómo se traducen las desviaciones del reparto y del crecimiento celular en anomalías observables?
Cuando las desviaciones del reparto de biomasa y del crecimiento celular son suficientemente grandes, aparece un fenotipo anómalo cuantificable. Sus expresiones incluyen tasa relativa de crecimiento reducida, relación raíz/parte aérea alterada, enanismo por elongación demasiado frenada, encamado por tallos demasiado altos o débiles y fenología desajustada por desacople entre tiempo térmico y etapas de desarrollo. Cuando el reparto de biomasa y el ritmo de crecimiento celular se desvían lo suficiente de sus valores normales, el crecimiento y la morfogénesis de la planta terminan expresándose como un fenotipo anómalo cuantificable: una tasa relativa de crecimiento reducida, una relación entre la biomasa de la raíz y la de la parte aérea alterada respecto de su valor normal, un enanismo cuando la elongación celular queda demasiado frenada, un encamado cuando el tallo crece demasiado alto o demasiado débil en relación con la biomasa que debe sostener, o una fenología desajustada cuando el tiempo térmico acumulado en grados-día de crecimiento deja de corresponder a las etapas de desarrollo que la planta debería alcanzar en el tiempo calendario transcurrido. Cuando el estrés ambiental, las deficiencias nutricionales, las alteraciones hormonales o los patógenos actúan sobre la planta, ambos conjuntos de parámetros pueden desviarse de sus valores normales, y esa desviación es la que, más adelante, se traduce en un fenotipo anómalo cuantificable. De las cuatro causas, las alteraciones hormonales cumplen un papel de acople particular, porque las hormonas de la planta regulan al mismo tiempo el reparto de biomasa entre los órganos y el ritmo de crecimiento celular: las alteraciones hormonales modifican directamente tanto el reparto de biomasa como la elongación celular y la división meristemática, de modo que cuando el estrés ambiental, las deficiencias nutricionales o los patógenos desencadenan alteraciones hormonales, buena parte del efecto de esas causas sobre el reparto de biomasa y sobre el ritmo de crecimiento celular llega, precisamente, a través de esas alteraciones hormonales.
ID:2377
