Modelo Conceptual
Descripción
Modelo M7 - Cambios de Dirección
El modelo conceptual busca comprender los mecanismos que dan origen a un comportamiento, y describirlos de la forma más simple posible. Para eso, el comportamiento se segmenta en temas (grupos): cada uno identifica los objetos o variables que participan —tanto en su funcionamiento normal como en sus posibles anomalías o desviaciones— y describe, mediante verbos, la forma en que esos objetos interactúan entre sí. El resultado es lo que llamamos una red semántica: la estructura con la que representamos y comunicamos el modelo conceptual, antes de introducir ecuación alguna.
ID:4420
Estructura de los Grupos
Descripción
El primer paso consiste en analizar la descripción general del modelo e identificar los distintos aspectos que intervienen en el fenómeno y que deben ser representados. Cada uno de estos aspectos se organiza como un grupo, entendido como una unidad conceptual coherente que describe una parte específica del funcionamiento del modelo.
Cada grupo reúne los objetos o conceptos relevantes para ese aspecto y las relaciones o verbos que describen cómo interactúan, se modifican o dependen unos de otros. De esta manera, cada grupo constituye una parte de la red semántica del modelo, mientras que el conjunto de los grupos permite representar de forma estructurada su funcionamiento global.
La división en grupos facilita además separar mecanismos, condiciones, procesos y resultados que cumplen funciones diferentes dentro del modelo, manteniendo al mismo tiempo las relaciones que existen entre ellos. Los grupos no son, por tanto, componentes aislados: pueden compartir conceptos y establecer relaciones entre sí, formando conjuntamente una única representación semántica del fenómeno.
La imagen anterior ofrece una visión general de los distintos aspectos en que se ha estructurado el modelo. A continuación se presentan los grupos identificados, indicando para cada uno su título y una breve descripción del aspecto del modelo que representa.
Grupo 1: Grupo 1: Deceleración del centro de masa
La velocidad de entrada se reduce antes del giro. El impulso de frenado cambia el momento lineal en la dirección inicial y disipa parte de la energía cinética.
Grupo 2: Grupo 2: Redirección y reaceleración
El centro de masa cambia la dirección de su velocidad y vuelve a acelerarse. El ángulo del giro fija la magnitud del cambio vectorial requerido y contribuye al tiempo total de la maniobra.
Grupo 3: Grupo 3: Fricción y cono de adherencia
La fricción calzado-superficie limita la fuerza tangencial disponible. El cono de fricción impone una restricción entre fuerza lateral, carga normal y coeficiente de fricción; superar el límite implica deslizamiento.
Grupo 4: Grupo 4: Energía y costo metabólico
La deceleración disipa energía mecánica y la reaceleración requiere regenerarla. Esa reposición aumenta el trabajo positivo y el costo metabólico de la maniobra.
Grupo 5: Grupo 5: Inclinación y equilibrio del giro
La inclinación del centro de masa permite equilibrar la demanda lateral del giro con gravedad y fricción. La velocidad y el radio determinan la aceleración y fuerza centrípetas requeridas.
Grupo 6: Grupo 6: Carga lateral, tiempo y riesgo ACL
Una mayor fuerza lateral sobre la rodilla eleva un índice de exposición del ligamento cruzado anterior. Mayor velocidad de entrada, menor radio y mayor ángulo aumentan la exigencia y/o duración del cambio de dirección.
ID:1617
Grupo 1: Grupo 1: Deceleración del centro de masa
Descripción
La velocidad de entrada se reduce antes del giro. El impulso de frenado cambia el momento lineal en la dirección inicial y disipa parte de la energía cinética.
Pregunta clave: ¿Cómo opera deceleración del centro de masa?
La velocidad de entrada se reduce antes del giro. El impulso de frenado cambia el momento lineal en la dirección inicial y disipa parte de la energía cinética. Por eso este modelo, con esta deceleración y esta reaceleración de este centro de masa con las que se abrió, hace que, a una mayor velocidad de entrada de este deportista y con un radio de giro todavía menor, esta misma fuerza centrípeta final requerida sobre ese deportista, en consecuencia, resulte todavía mayor, aumentando en consecuencia a este mismo riesgo final de una lesión del ligamento cruzado anterior que ya establece otro modelo de este conjunto, precisamente por esta misma fuerza lateral final sobre la rodilla de ese deportista. Esta misma energía de este deportista se disipa, en cambio, de manera parcial durante esta propia deceleración inicial, y debe regenerarse después, en consecuencia, durante esta misma reaceleración hacia la nueva dirección, lo que convierte en consecuencia a este mismo cambio de dirección en un movimiento metabólicamente costoso para ese deportista, exactamente este mismo costo metabólico que ya establece otro modelo de este conjunto sobre una eficiencia. La propia fuerza de fricción final disponible entre el calzado de este deportista y la superficie sobre la que se apoya limita, en cambio, a la propia fuerza lateral que ese mismo deportista puede ejercer, y con ella en consecuencia a la propia velocidad final de este mismo cambio de dirección, exactamente esta misma fricción que ya establece otro modelo de este conjunto sobre una interacción con el entorno.
ID:2601
Grupo 2: Grupo 2: Redirección y reaceleración
Descripción
El centro de masa cambia la dirección de su velocidad y vuelve a acelerarse. El ángulo del giro fija la magnitud del cambio vectorial requerido y contribuye al tiempo total de la maniobra.
Pregunta clave: ¿Cómo opera redirección y reaceleración?
El centro de masa cambia la dirección de su velocidad y vuelve a acelerarse. El ángulo del giro fija la magnitud del cambio vectorial requerido y contribuye al tiempo total de la maniobra. El propio tiempo final de este cambio de dirección depende, en consecuencia, del propio ángulo de este mismo giro con el que se abrió este modelo: un giro de un ángulo todavía más amplio exige, en consecuencia, tanto una deceleración inicial como una reaceleración final todavía mayores que un giro de un ángulo mucho más cerrado. Este cambio de dirección de este deportista implica, en general, tanto decelerar a su propio centro de masa dentro de la dirección inicial de su movimiento como redirigir después a ese mismo centro de masa y acelerarlo finalmente dentro de esta nueva dirección. La propia fuerza de fricción final disponible entre el calzado de este deportista y la superficie sobre la que se apoya limita, en cambio, a la propia fuerza lateral que ese mismo deportista puede ejercer, y con ella en consecuencia a la propia velocidad final de este mismo cambio de dirección, exactamente esta misma fricción que ya establece otro modelo de este conjunto sobre una interacción con el entorno.
ID:2602
Grupo 3: Grupo 3: Fricción y cono de adherencia
Descripción
La fricción calzado-superficie limita la fuerza tangencial disponible. El cono de fricción impone una restricción entre fuerza lateral, carga normal y coeficiente de fricción; superar el límite implica deslizamiento.
Pregunta clave: ¿Cómo opera fricción y cono de adherencia?
La fricción calzado-superficie limita la fuerza tangencial disponible. El cono de fricción impone una restricción entre fuerza lateral, carga normal y coeficiente de fricción; superar el límite implica deslizamiento. La propia fuerza de fricción final disponible entre el calzado de este deportista y la superficie sobre la que se apoya limita, en cambio, a la propia fuerza lateral que ese mismo deportista puede ejercer, y con ella en consecuencia a la propia velocidad final de este mismo cambio de dirección, exactamente esta misma fricción que ya establece otro modelo de este conjunto sobre una interacción con el entorno. La propia inclinación de este centro de masa de este deportista durante este mismo giro constituye, en cambio, a la estrategia final que usa ese deportista para equilibrar a la propia fuerza centrífuga de ese giro con esta misma fricción disponible y con la propia gravedad de ese mismo deportista, exactamente este mismo centro de masa que ya establece otro modelo de este conjunto. Un propio cono de fricción define, en consecuencia, a la dirección máxima final de esta fuerza que este deportista puede ejercer sobre esa superficie antes de deslizar sobre ella.
ID:2603
Grupo 4: Grupo 4: Energía y costo metabólico
Descripción
La deceleración disipa energía mecánica y la reaceleración requiere regenerarla. Esa reposición aumenta el trabajo positivo y el costo metabólico de la maniobra.
Pregunta clave: ¿Cómo opera energía y costo metabólico?
La deceleración disipa energía mecánica y la reaceleración requiere regenerarla. Esa reposición aumenta el trabajo positivo y el costo metabólico de la maniobra. Esta misma energía de este deportista se disipa, en cambio, de manera parcial durante esta propia deceleración inicial, y debe regenerarse después, en consecuencia, durante esta misma reaceleración hacia la nueva dirección, lo que convierte en consecuencia a este mismo cambio de dirección en un movimiento metabólicamente costoso para ese deportista, exactamente este mismo costo metabólico que ya establece otro modelo de este conjunto sobre una eficiencia. El propio tiempo final de este cambio de dirección depende, en consecuencia, del propio ángulo de este mismo giro con el que se abrió este modelo: un giro de un ángulo todavía más amplio exige, en consecuencia, tanto una deceleración inicial como una reaceleración final todavía mayores que un giro de un ángulo mucho más cerrado.
ID:2604
Grupo 5: Grupo 5: Inclinación y equilibrio del giro
Descripción
La inclinación del centro de masa permite equilibrar la demanda lateral del giro con gravedad y fricción. La velocidad y el radio determinan la aceleración y fuerza centrípetas requeridas.
Pregunta clave: ¿Cómo opera inclinación y equilibrio del giro?
La inclinación del centro de masa permite equilibrar la demanda lateral del giro con gravedad y fricción. La velocidad y el radio determinan la aceleración y fuerza centrípetas requeridas. Por eso este modelo, con esta deceleración y esta reaceleración de este centro de masa con las que se abrió, hace que, a una mayor velocidad de entrada de este deportista y con un radio de giro todavía menor, esta misma fuerza centrípeta final requerida sobre ese deportista, en consecuencia, resulte todavía mayor, aumentando en consecuencia a este mismo riesgo final de una lesión del ligamento cruzado anterior que ya establece otro modelo de este conjunto, precisamente por esta misma fuerza lateral final sobre la rodilla de ese deportista. La propia inclinación de este centro de masa de este deportista durante este mismo giro constituye, en cambio, a la estrategia final que usa ese deportista para equilibrar a la propia fuerza centrífuga de ese giro con esta misma fricción disponible y con la propia gravedad de ese mismo deportista, exactamente este mismo centro de masa que ya establece otro modelo de este conjunto. La propia fuerza de fricción final disponible entre el calzado de este deportista y la superficie sobre la que se apoya limita, en cambio, a la propia fuerza lateral que ese mismo deportista puede ejercer, y con ella en consecuencia a la propia velocidad final de este mismo cambio de dirección, exactamente esta misma fricción que ya establece otro modelo de este conjunto sobre una interacción con el entorno.
ID:2605
Grupo 6: Grupo 6: Carga lateral, tiempo y riesgo ACL
Descripción
Una mayor fuerza lateral sobre la rodilla eleva un índice de exposición del ligamento cruzado anterior. Mayor velocidad de entrada, menor radio y mayor ángulo aumentan la exigencia y/o duración del cambio de dirección.
Pregunta clave: ¿Cómo opera carga lateral, tiempo y riesgo acl?
Una mayor fuerza lateral sobre la rodilla eleva un índice de exposición del ligamento cruzado anterior. Mayor velocidad de entrada, menor radio y mayor ángulo aumentan la exigencia y/o duración del cambio de dirección. Por eso este modelo, con esta deceleración y esta reaceleración de este centro de masa con las que se abrió, hace que, a una mayor velocidad de entrada de este deportista y con un radio de giro todavía menor, esta misma fuerza centrípeta final requerida sobre ese deportista, en consecuencia, resulte todavía mayor, aumentando en consecuencia a este mismo riesgo final de una lesión del ligamento cruzado anterior que ya establece otro modelo de este conjunto, precisamente por esta misma fuerza lateral final sobre la rodilla de ese deportista. El propio tiempo final de este cambio de dirección depende, en consecuencia, del propio ángulo de este mismo giro con el que se abrió este modelo: un giro de un ángulo todavía más amplio exige, en consecuencia, tanto una deceleración inicial como una reaceleración final todavía mayores que un giro de un ángulo mucho más cerrado. La propia fuerza de fricción final disponible entre el calzado de este deportista y la superficie sobre la que se apoya limita, en cambio, a la propia fuerza lateral que ese mismo deportista puede ejercer, y con ella en consecuencia a la propia velocidad final de este mismo cambio de dirección, exactamente esta misma fricción que ya establece otro modelo de este conjunto sobre una interacción con el entorno.
ID:2606
