A8 Cambio en Régimen Hidrológico
Tópico
El régimen hidrológico de una cuenca puede alterar su propia estructura estadística —su caudal medio, su variabilidad y la manera en que ese caudal se distribuye a lo largo del año— por causas tanto humanas como climáticas: el cambio de uso del suelo, ya sea por deforestación o por urbanización, la construcción de represas, la extracción de agua subterránea, o la propia variación de la temperatura y de la precipitación que recibe la cuenca.
La impermeabilización que trae consigo la urbanización es, en particular, la que hace que el tiempo que tarda la lluvia en concentrarse dentro del cauce se reduzca, que el caudal pico aumente, y que el caudal base disminuya al suprimirse buena parte de la infiltración que antes ocurría de manera natural; el coeficiente de escorrentía de una cuenca, que en una zona rural puede rondar apenas el veinte por ciento de la lluvia caída, puede llegar hasta el ochenta y cinco por ciento en una zona urbana densamente construida.
Las represas, por su parte, alteran el régimen hidrológico de una manera distinta: homogenizan el hidrograma natural del río, retienen buena parte de los sedimentos que ese río transportaba aguas abajo, y modifican la temperatura del agua que finalmente liberan.
El cambio en la estacionalidad nival es una tercera vía de alteración del régimen: cuando la nieve empieza a fundirse antes en el año, es ese adelanto el que hace que el pico de caudal, que tradicionalmente ocurría en primavera con el deshielo, se desplace hacia el invierno.
La detección formal de todos estos cambios en el régimen hidrológico se apoya en dos herramientas complementarias: el test de Mann-Kendall, que identifica tendencias estadísticamente significativas en una serie de caudales a lo largo del tiempo, y el método de doble masa, que permite separar cuánto de ese cambio se debe a causas climáticas y cuánto se debe a causas antrópicas.
Los modelos de sensibilidad de Budyko, el mismo marco que ya se usó para describir la sequía hidrológica, permiten además estimar cuánto cambia el caudal de una cuenca ante un cambio determinado en la precipitación o en la evapotranspiración; así, desde la alteración de la estructura estadística con la que arranca este documento hasta esa sensibilidad del caudal con la que termina, pasando por la impermeabilización urbana, las represas y el cambio en la estacionalidad nival, el régimen hidrológico de una cuenca termina reflejando, en la forma misma de su caudal, cada una de las presiones humanas y climáticas que actúan sobre ella.
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