Evaluación y uso del Modelo
Descripción
Modelo M7 - Intercambio Costero-Oceánico
El modelo se evalúa tanto en forma formal como empírica. La evaluación formal determina en qué medida la red lógica se basa en principios físicos o en relaciones matemáticas ajustadas a la realidad pero sin sustento causal, y en qué medida cada variable proviene de un principio general o de un ajuste específico a la operación observada. La evaluación empírica, en paralelo, corre experimentos o compara con datos medidos para validar que el modelo predice correctamente lo que va a ocurrir.
Tras estas validaciones —y con las incertidumbres y resguardos que corresponda mantener— el modelo puede usarse en simuladores que pronostican el comportamiento del sistema según la situación que se está estudiando.
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Estructura de los Grupos
Descripción
El primer paso consiste en analizar la descripción general del modelo e identificar los distintos aspectos que intervienen en el fenómeno y que deben ser representados. Cada uno de estos aspectos se organiza como un grupo, entendido como una unidad conceptual coherente que describe una parte específica del funcionamiento del modelo.
Cada grupo reúne los objetos o conceptos relevantes para ese aspecto y las relaciones o verbos que describen cómo interactúan, se modifican o dependen unos de otros. De esta manera, cada grupo constituye una parte de la red semántica del modelo, mientras que el conjunto de los grupos permite representar de forma estructurada su funcionamiento global.
La división en grupos facilita además separar mecanismos, condiciones, procesos y resultados que cumplen funciones diferentes dentro del modelo, manteniendo al mismo tiempo las relaciones que existen entre ellos. Los grupos no son, por tanto, componentes aislados: pueden compartir conceptos y establecer relaciones entre sí, formando conjuntamente una única representación semántica del fenómeno.
La imagen anterior ofrece una visión general de los distintos aspectos en que se ha estructurado el modelo. A continuación se presentan los grupos identificados, indicando para cada uno su título y una breve descripción del aspecto del modelo que representa.
Grupo 1: Conexión tierra-plataforma-océano
El intercambio costero-oceánico conecta físicamente el océano abierto con la plataforma continental, estuarios, lagunas y otras zonas costeras. A través de esta interfaz se transportan nutrientes, sedimentos y carbono entre tierra y océano, mientras el aporte continental de agua dulce modifica las propiedades de la plataforma. La conexión sostiene consecuencias ecológicas, hidrológicas y bioquímicas simultáneas. El storyboard establece la dirección general de los transportes, pero no especifica tasas ni coeficientes de intercambio.
Grupo 2: Forzamiento de la circulación de plataforma
Las corrientes de plataforma resultan de varios mecanismos concurrentes. El viento actúa mediante arrastre superficial y bombeo de Ekman; los giros oceánicos adyacentes imponen gradientes de presión en el borde de la plataforma; la baroclinicidad de la propia plataforma genera frentes; y las mareas aportan un forzamiento adicional. La combinación de estos mecanismos produce una circulación más compleja que la del océano abierto vecino. No se define una regla funcional para combinar cuantitativamente los cuatro forzamientos.
Grupo 3: Frentes de plataforma, productividad y retención
Los frentes de plataforma separan agua fría y bien mezclada sobre la plataforma de agua cálida y estratificada del océano abierto. Ese contraste produce una frontera de densidad marcada y se asocia a productividad biológica muy alta. La estructura frontal retiene dentro de la plataforma una parte importante de larvas y huevos de peces que, sin esa barrera, podrían perderse mar adentro. El storyboard no cuantifica la eficiencia de retención ni la relación funcional entre intensidad frontal y productividad.
Grupo 4: Plumas fluviales y estratificación costera
El caudal fluvial aporta agua dulce a la costa y genera plumas que forman lenguas de agua fría y dulce extendidas sobre la plataforma. La menor salinidad reduce la densidad de la pluma respecto del agua marina subyacente. Esa diferencia de densidad hace que el agua de la pluma permanezca sobre el agua salada y aumente la estratificación de la plataforma. El storyboard especifica la dirección causal, pero no entrega ecuación de estado, tasa de mezcla ni geometría de expansión de la pluma.
Grupo 5: Corriente costera y orientación hemisférica
El comportamiento esperado incluye una corriente costera de plataforma dirigida en el mismo sentido que el viento que la genera. La orientación respecto de la costa depende del hemisferio: deja la costa a la derecha en el hemisferio norte y a la izquierda en el hemisferio sur. Este patrón conecta el forzamiento eólico del grupo de circulación con un observable direccional de la plataforma. No se especifica velocidad de la corriente ni una relación cuantitativa entre velocidad del viento y corriente.
Grupo 6: Inestabilidad frontal y exportación intermitente
En el borde exterior de la plataforma se forman frentes de densidad. La inestabilidad de esos frentes y el paso de tormentas favorecen la exportación de agua de plataforma hacia el océano abierto. La exportación es intermitente, por lo que los eventos de inestabilidad y tormenta actúan como disparadores temporales y no como un flujo continuo uniforme. El storyboard no entrega umbral de inestabilidad, frecuencia de tormentas ni tasa de exportación.
Grupo 7: Competencia marea-caudal en estuarios
Los estuarios son zonas de transición donde el agua dulce continental y el agua marina se encuentran. La marea y el caudal del río compiten continuamente, y el balance instantáneo entre ambos controla la estructura de salinidad observada dentro del estuario. Por ello, cambios relativos en cualquiera de los dos forzamientos pueden reorganizar la distribución salina. El storyboard no especifica una razón crítica marea/caudal ni una ley funcional para convertir esa competencia en perfiles de salinidad.
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