D5 Teledetección Satelital
Tópico
La teledetección satelital permite observar, a escala global y con una cobertura que se repite constantemente en el tiempo, las mismas variables hidrológicas y de superficie que los métodos de campo describen de manera puntual: la humedad del suelo, las inundaciones, el agua subterránea, la vegetación y la temperatura superficial.
La humedad de los primeros cinco centímetros del suelo se mide, desde el espacio, con radiómetros de microondas pasivas que detectan la temperatura de brillo que ese suelo emite; es precisamente esa temperatura de brillo, relacionada directamente con la constante dieléctrica del suelo, la que hace que pueda inferirse, a partir de ella, cuánta agua contiene el suelo observado.
Un radar de apertura sintética, por su parte, mide el coeficiente de retrodispersión de la señal que él mismo emite y luego recibe de vuelta, un coeficiente sensible tanto a la rugosidad de la superficie como a la vegetación y a la humedad del suelo; es precisamente un cambio brusco en ese coeficiente de retrodispersión el que permite mapear una inundación desde el espacio, apenas ocurre.
Un par de satélites gemelos, que vuelan uno detrás del otro, miden minúsculas variaciones en la gravedad terrestre causadas por las redistribuciones de masa de agua que ocurren en la superficie y bajo tierra; es precisamente esa variación de gravedad la que permite estimar el cambio en el agua total almacenada en una región, con una precisión de apenas centímetros de agua equivalente y una resolución espacial de unos trescientos kilómetros.
La vegetación y la evapotranspiración se monitorean, a su vez, con índices espectrales que resumen cuánta vegetación verde y activa cubre cada punto de la superficie, y con modelos de evapotranspiración que aplican, desde el espacio, el mismo balance de energía superficial que ya se describió al hablar de los flujos superficiales medidos en el terreno.
La temperatura superficial, por último, se recupera del infrarrojo térmico que captan los propios satélites, aplicando correcciones tanto por la emisividad de cada superficie como por la atmósfera que la señal atraviesa antes de llegar al sensor. Así, desde la humedad del suelo con la que arranca este documento hasta la temperatura superficial con la que termina, pasando por el radar de apertura sintética que mapea inundaciones y por los satélites gemelos que pesan el agua subterránea desde la órbita, la teledetección satelital hace que variables que antes solo podían medirse punto por punto en el terreno puedan ahora observarse, de manera continua, sobre el planeta entero.
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