Modelo Conceptual
Descripción
Modelo A1 - Inundaciones
El modelo conceptual busca comprender los mecanismos que dan origen a un comportamiento, y describirlos de la forma más simple posible. Para eso, el comportamiento se segmenta en temas (grupos): cada uno identifica los objetos o variables que participan —tanto en su funcionamiento normal como en sus posibles anomalías o desviaciones— y describe, mediante verbos, la forma en que esos objetos interactúan entre sí. El resultado es lo que llamamos una red semántica: la estructura con la que representamos y comunicamos el modelo conceptual, antes de introducir ecuación alguna.
ID:4741
Estructura de los Grupos
Descripción
El primer paso consiste en analizar la descripción general del modelo e identificar los distintos aspectos que intervienen en el fenómeno y que deben ser representados. Cada uno de estos aspectos se organiza como un grupo, entendido como una unidad conceptual coherente que describe una parte específica del funcionamiento del modelo.
Cada grupo reúne los objetos o conceptos relevantes para ese aspecto y las relaciones o verbos que describen cómo interactúan, se modifican o dependen unos de otros. De esta manera, cada grupo constituye una parte de la red semántica del modelo, mientras que el conjunto de los grupos permite representar de forma estructurada su funcionamiento global.
La división en grupos facilita además separar mecanismos, condiciones, procesos y resultados que cumplen funciones diferentes dentro del modelo, manteniendo al mismo tiempo las relaciones que existen entre ellos. Los grupos no son, por tanto, componentes aislados: pueden compartir conceptos y establecer relaciones entre sí, formando conjuntamente una única representación semántica del fenómeno.
La imagen anterior ofrece una visión general de los distintos aspectos en que se ha estructurado el modelo. A continuación se presentan los grupos identificados, indicando para cada uno su título y una breve descripción del aspecto del modelo que representa.
Grupo 1: Grupo 1: Generación de exceso hídrico y desbordamiento
Una inundación comienza cuando el caudal del río o el volumen de escorrentía superficial supera la capacidad de conducción del canal natural o de la topografía local. Ese exceso hídrico provoca el desbordamiento hacia la llanura aluvial. La precipitación aporta agua a la cuenca, mientras la infiltración retira una fracción antes de que alcance la superficie o el cauce. La respuesta hidrológica integra ambos procesos y determina cuánto exceso llega finalmente al sistema de drenaje. El storyboard no entrega una función explícita de capacidad del canal ni una ley lluvia–escorrentía.
Grupo 2: Grupo 2: Control de la respuesta por tamaño y permeabilidad de cuenca
El tipo y la rapidez de la inundación dependen de propiedades de la cuenca. Las cuencas pequeñas y de suelo poco permeable responden en minutos a horas y favorecen crecidas repentinas. Las cuencas grandes producen respuestas lentas que pueden persistir días o semanas. El tamaño de la cuenca y la permeabilidad del suelo hacen que un mismo aguacero produzca respuestas distintas según dónde ocurra. No se especifican umbrales cuantitativos de tamaño o permeabilidad para separar ambos regímenes.
Grupo 3: Grupo 3: Saturación antecedente y amplificación de escorrentía
La saturación previa del suelo controla cuánto de la lluvia adicional puede infiltrarse. Al aumentar la saturación antecedente disminuye la capacidad disponible de absorción; cuando el suelo ya está saturado, deja prácticamente de absorber precipitación adicional. Como consecuencia, la fracción de precipitación convertida en escorrentía aumenta de manera drástica y se aproxima al límite en que casi toda el agua precipitada escurre superficialmente. La dependencia es monotónica y saturante hacia ese límite, pero el storyboard no especifica su forma funcional.
Grupo 4: Grupo 4: Formación temporal del hidrograma de crecida
El hidrograma de crecida registra la evolución temporal del caudal del río después de la lluvia y la generación de escorrentía. El caudal asciende mientras la escorrentía llega al cauce, alcanza un caudal máximo y luego entra en recesión hasta aproximarse nuevamente a su nivel habitual. La forma completa del hidrograma resume la respuesta de la cuenca a la precipitación que originó el evento. Las variables puente hacia la propagación hidráulica son el caudal variable en el tiempo y, en particular, el máximo de crecida. El storyboard no proporciona una función temporal analítica para las ramas ascendente y de recesión.
Grupo 5: Grupo 5: Propagación hidráulica de la ola de crecida
La ola de crecida generada aguas arriba se propaga hacia tramos inferiores del río. El storyboard identifica las ecuaciones de Saint-Venant como marco gobernante y el modelo de onda cinemática como una simplificación operativa frecuente. La propagación transporta aguas abajo el caudal excesivo generado en la parte alta y puede hacer que el canal se desborde también lejos del lugar donde cayó la lluvia. El hidrograma aguas arriba actúa como condición de entrada para esta etapa hidráulica. No se entregan geometría, rugosidad, pendiente ni condiciones de borde necesarias para resolver cuantitativamente las ecuaciones.
Grupo 6: Grupo 6: Inundación de la llanura aluvial y extensión espacial
Cuando el caudal propagado excede la capacidad de conducción de los tramos aguas abajo, el agua sale del cauce y ocupa la llanura aluvial. Esta etapa convierte una señal hidráulica unidimensional del cauce en una respuesta espacial sobre la topografía local. La extensión de la inundación depende del exceso de agua respecto de la capacidad local y de cómo ese volumen se desplaza sobre la llanura. El storyboard señala que los modelos hidráulicos bidimensionales siguen el agua en la llanura, pero no especifica topografía, resistencia hidráulica ni una relación profundidad–extensión.
Grupo 7: Grupo 7: Cadena integrada de predicción de llegada de inundación
La predicción de inundaciones requiere encadenar el modelo que traduce precipitación e infiltración en escorrentía con el modelo hidráulico que transporta esa misma agua por el cauce y la llanura aluvial. La salida hidrológica, representada por escorrentía e hidrograma, se convierte en entrada del modelo hidráulico unidimensional y posteriormente de la representación bidimensional de inundación. El resultado observable es la llegada y evolución de la inundación aguas abajo. Esta integración conserva explícitamente la transición lluvia → escorrentía → caudal → propagación → desbordamiento espacial. El storyboard no define un esquema numérico ni métricas de error de predicción.
ID:1732
Grupo 1: Grupo 1: Generación de exceso hídrico y desbordamiento
Descripción
Una inundación comienza cuando el caudal del río o el volumen de escorrentía superficial supera la capacidad de conducción del canal natural o de la topografía local. Ese exceso hídrico provoca el desbordamiento hacia la llanura aluvial. La precipitación aporta agua a la cuenca, mientras la infiltración retira una fracción antes de que alcance la superficie o el cauce. La respuesta hidrológica integra ambos procesos y determina cuánto exceso llega finalmente al sistema de drenaje. El storyboard no entrega una función explícita de capacidad del canal ni una ley lluvia–escorrentía.
Pregunta clave: ¿Cuándo el agua excede la capacidad local y se desborda?
Una inundación comienza cuando el caudal del río o el volumen de escorrentía superficial supera la capacidad de conducción del canal natural o de la topografía local. Ese exceso hídrico provoca el desbordamiento hacia la llanura aluvial. La precipitación aporta agua a la cuenca, mientras la infiltración retira una fracción antes de que alcance la superficie o el cauce. La respuesta hidrológica integra ambos procesos y determina cuánto exceso llega finalmente al sistema de drenaje. El storyboard no entrega una función explícita de capacidad del canal ni una ley lluvia–escorrentía. Las inundaciones ocurren cuando el caudal de un río, o el volumen de la escorrentía superficial, supera la capacidad de conducción del canal natural o de la topografía local, y es precisamente ese exceso el que hace que el agua se desborde hacia la llanura aluvial que rodea al cauce. Este proceso integra, a la vez, la precipitación que cae sobre la cuenca, la infiltración que el suelo logra absorber, y la respuesta hidrológica propia de esa cuenca frente a ambas. El hidrograma de crecida es la huella temporal de todo este proceso: describe cómo el caudal del río primero asciende a medida que la escorrentía llega al cauce, luego alcanza un valor máximo, y finalmente entra en una fase de recesión en la que el caudal desciende de nuevo hacia su nivel habitual, y es precisamente la forma de esa curva la que resume, en una sola figura, cómo respondió la cuenca a la lluvia que la originó. Así, desde el caudal que supera la capacidad del canal con el que arranca este documento hasta la propagación de la ola de crecida aguas abajo con la que termina, pasando por la saturación del suelo que amplifica la escorrentía y por el hidrograma que retrata toda la crecida, las inundaciones hacen que predecir su llegada requiera combinar, necesariamente, los modelos que traducen la lluvia en escorrentía con los modelos hidráulicos unidimensionales y bidimensionales que después siguen esa misma agua mientras se desplaza por el cauce y por la llanura aluvial.
ID:2639
Grupo 2: Grupo 2: Control de la respuesta por tamaño y permeabilidad de cuenca
Descripción
El tipo y la rapidez de la inundación dependen de propiedades de la cuenca. Las cuencas pequeñas y de suelo poco permeable responden en minutos a horas y favorecen crecidas repentinas. Las cuencas grandes producen respuestas lentas que pueden persistir días o semanas. El tamaño de la cuenca y la permeabilidad del suelo hacen que un mismo aguacero produzca respuestas distintas según dónde ocurra. No se especifican umbrales cuantitativos de tamaño o permeabilidad para separar ambos regímenes.
Pregunta clave: ¿Cómo tamaño y permeabilidad controlan la rapidez y el tipo de inundación?
El tipo y la rapidez de la inundación dependen de propiedades de la cuenca. Las cuencas pequeñas y de suelo poco permeable responden en minutos a horas y favorecen crecidas repentinas. Las cuencas grandes producen respuestas lentas que pueden persistir días o semanas. El tamaño de la cuenca y la permeabilidad del suelo hacen que un mismo aguacero produzca respuestas distintas según dónde ocurra. No se especifican umbrales cuantitativos de tamaño o permeabilidad para separar ambos regímenes. Este proceso integra, a la vez, la precipitación que cae sobre la cuenca, la infiltración que el suelo logra absorber, y la respuesta hidrológica propia de esa cuenca frente a ambas. La respuesta hidrológica de la cuenca determina, además, qué tipo de inundación se produce: las crecidas repentinas responden en cuestión de minutos a horas, y ocurren en cuencas pequeñas y de suelo poco permeable, mientras que las inundaciones lentas persisten durante días o incluso semanas, y ocurren en cuencas mucho más grandes; es precisamente el tamaño de la cuenca, junto con la permeabilidad de su suelo, el que hace que un mismo aguacero produzca una respuesta tan distinta según el lugar donde caiga. El hidrograma de crecida es la huella temporal de todo este proceso: describe cómo el caudal del río primero asciende a medida que la escorrentía llega al cauce, luego alcanza un valor máximo, y finalmente entra en una fase de recesión en la que el caudal desciende de nuevo hacia su nivel habitual, y es precisamente la forma de esa curva la que resume, en una sola figura, cómo respondió la cuenca a la lluvia que la originó. La propagación de esa misma ola de crecida hacia aguas abajo está gobernada por las ecuaciones de Saint-Venant, y el modelo de onda cinemática es la simplificación operativa de esas ecuaciones que con más frecuencia se usa en la práctica; es esa propagación aguas abajo la que hace que el caudal excesivo generado en la parte alta de la cuenca termine desbordando el canal también en los tramos más bajos, río abajo del punto donde cayó la lluvia original.
ID:2640
Grupo 3: Grupo 3: Saturación antecedente y amplificación de escorrentía
Descripción
La saturación previa del suelo controla cuánto de la lluvia adicional puede infiltrarse. Al aumentar la saturación antecedente disminuye la capacidad disponible de absorción; cuando el suelo ya está saturado, deja prácticamente de absorber precipitación adicional. Como consecuencia, la fracción de precipitación convertida en escorrentía aumenta de manera drástica y se aproxima al límite en que casi toda el agua precipitada escurre superficialmente. La dependencia es monotónica y saturante hacia ese límite, pero el storyboard no especifica su forma funcional.
Pregunta clave: ¿Cómo la saturación antecedente amplifica la fracción de escorrentía?
La saturación previa del suelo controla cuánto de la lluvia adicional puede infiltrarse. Al aumentar la saturación antecedente disminuye la capacidad disponible de absorción; cuando el suelo ya está saturado, deja prácticamente de absorber precipitación adicional. Como consecuencia, la fracción de precipitación convertida en escorrentía aumenta de manera drástica y se aproxima al límite en que casi toda el agua precipitada escurre superficialmente. La dependencia es monotónica y saturante hacia ese límite, pero el storyboard no especifica su forma funcional. Las inundaciones ocurren cuando el caudal de un río, o el volumen de la escorrentía superficial, supera la capacidad de conducción del canal natural o de la topografía local, y es precisamente ese exceso el que hace que el agua se desborde hacia la llanura aluvial que rodea al cauce. La saturación previa del suelo es el factor amplificador más importante de todo este proceso: cuando el suelo ya está saturado de agua antes de que empiece a llover, deja de poder absorber la lluvia adicional, lo que hace que la fracción de esa lluvia que se convierte en escorrentía aumente de manera drástica, acercándose al límite en el que prácticamente toda el agua que cae termina escurriendo por la superficie en lugar de infiltrarse. El hidrograma de crecida es la huella temporal de todo este proceso: describe cómo el caudal del río primero asciende a medida que la escorrentía llega al cauce, luego alcanza un valor máximo, y finalmente entra en una fase de recesión en la que el caudal desciende de nuevo hacia su nivel habitual, y es precisamente la forma de esa curva la que resume, en una sola figura, cómo respondió la cuenca a la lluvia que la originó. Así, desde el caudal que supera la capacidad del canal con el que arranca este documento hasta la propagación de la ola de crecida aguas abajo con la que termina, pasando por la saturación del suelo que amplifica la escorrentía y por el hidrograma que retrata toda la crecida, las inundaciones hacen que predecir su llegada requiera combinar, necesariamente, los modelos que traducen la lluvia en escorrentía con los modelos hidráulicos unidimensionales y bidimensionales que después siguen esa misma agua mientras se desplaza por el cauce y por la llanura aluvial.
ID:2641
Grupo 4: Grupo 4: Formación temporal del hidrograma de crecida
Descripción
El hidrograma de crecida registra la evolución temporal del caudal del río después de la lluvia y la generación de escorrentía. El caudal asciende mientras la escorrentía llega al cauce, alcanza un caudal máximo y luego entra en recesión hasta aproximarse nuevamente a su nivel habitual. La forma completa del hidrograma resume la respuesta de la cuenca a la precipitación que originó el evento. Las variables puente hacia la propagación hidráulica son el caudal variable en el tiempo y, en particular, el máximo de crecida. El storyboard no proporciona una función temporal analítica para las ramas ascendente y de recesión.
Pregunta clave: ¿Cómo la escorrentía genera la forma temporal del hidrograma?
El hidrograma de crecida registra la evolución temporal del caudal del río después de la lluvia y la generación de escorrentía. El caudal asciende mientras la escorrentía llega al cauce, alcanza un caudal máximo y luego entra en recesión hasta aproximarse nuevamente a su nivel habitual. La forma completa del hidrograma resume la respuesta de la cuenca a la precipitación que originó el evento. Las variables puente hacia la propagación hidráulica son el caudal variable en el tiempo y, en particular, el máximo de crecida. El storyboard no proporciona una función temporal analítica para las ramas ascendente y de recesión. Las inundaciones ocurren cuando el caudal de un río, o el volumen de la escorrentía superficial, supera la capacidad de conducción del canal natural o de la topografía local, y es precisamente ese exceso el que hace que el agua se desborde hacia la llanura aluvial que rodea al cauce. El hidrograma de crecida es la huella temporal de todo este proceso: describe cómo el caudal del río primero asciende a medida que la escorrentía llega al cauce, luego alcanza un valor máximo, y finalmente entra en una fase de recesión en la que el caudal desciende de nuevo hacia su nivel habitual, y es precisamente la forma de esa curva la que resume, en una sola figura, cómo respondió la cuenca a la lluvia que la originó. La propagación de esa misma ola de crecida hacia aguas abajo está gobernada por las ecuaciones de Saint-Venant, y el modelo de onda cinemática es la simplificación operativa de esas ecuaciones que con más frecuencia se usa en la práctica; es esa propagación aguas abajo la que hace que el caudal excesivo generado en la parte alta de la cuenca termine desbordando el canal también en los tramos más bajos, río abajo del punto donde cayó la lluvia original. Así, desde el caudal que supera la capacidad del canal con el que arranca este documento hasta la propagación de la ola de crecida aguas abajo con la que termina, pasando por la saturación del suelo que amplifica la escorrentía y por el hidrograma que retrata toda la crecida, las inundaciones hacen que predecir su llegada requiera combinar, necesariamente, los modelos que traducen la lluvia en escorrentía con los modelos hidráulicos unidimensionales y bidimensionales que después siguen esa misma agua mientras se desplaza por el cauce y por la llanura aluvial.
ID:2642
Grupo 5: Grupo 5: Propagación hidráulica de la ola de crecida
Descripción
La ola de crecida generada aguas arriba se propaga hacia tramos inferiores del río. El storyboard identifica las ecuaciones de Saint-Venant como marco gobernante y el modelo de onda cinemática como una simplificación operativa frecuente. La propagación transporta aguas abajo el caudal excesivo generado en la parte alta y puede hacer que el canal se desborde también lejos del lugar donde cayó la lluvia. El hidrograma aguas arriba actúa como condición de entrada para esta etapa hidráulica. No se entregan geometría, rugosidad, pendiente ni condiciones de borde necesarias para resolver cuantitativamente las ecuaciones.
Pregunta clave: ¿Cómo se propaga la ola de crecida hacia aguas abajo?
La ola de crecida generada aguas arriba se propaga hacia tramos inferiores del río. El storyboard identifica las ecuaciones de Saint-Venant como marco gobernante y el modelo de onda cinemática como una simplificación operativa frecuente. La propagación transporta aguas abajo el caudal excesivo generado en la parte alta y puede hacer que el canal se desborde también lejos del lugar donde cayó la lluvia. El hidrograma aguas arriba actúa como condición de entrada para esta etapa hidráulica. No se entregan geometría, rugosidad, pendiente ni condiciones de borde necesarias para resolver cuantitativamente las ecuaciones. Las inundaciones ocurren cuando el caudal de un río, o el volumen de la escorrentía superficial, supera la capacidad de conducción del canal natural o de la topografía local, y es precisamente ese exceso el que hace que el agua se desborde hacia la llanura aluvial que rodea al cauce. El hidrograma de crecida es la huella temporal de todo este proceso: describe cómo el caudal del río primero asciende a medida que la escorrentía llega al cauce, luego alcanza un valor máximo, y finalmente entra en una fase de recesión en la que el caudal desciende de nuevo hacia su nivel habitual, y es precisamente la forma de esa curva la que resume, en una sola figura, cómo respondió la cuenca a la lluvia que la originó. La propagación de esa misma ola de crecida hacia aguas abajo está gobernada por las ecuaciones de Saint-Venant, y el modelo de onda cinemática es la simplificación operativa de esas ecuaciones que con más frecuencia se usa en la práctica; es esa propagación aguas abajo la que hace que el caudal excesivo generado en la parte alta de la cuenca termine desbordando el canal también en los tramos más bajos, río abajo del punto donde cayó la lluvia original. Así, desde el caudal que supera la capacidad del canal con el que arranca este documento hasta la propagación de la ola de crecida aguas abajo con la que termina, pasando por la saturación del suelo que amplifica la escorrentía y por el hidrograma que retrata toda la crecida, las inundaciones hacen que predecir su llegada requiera combinar, necesariamente, los modelos que traducen la lluvia en escorrentía con los modelos hidráulicos unidimensionales y bidimensionales que después siguen esa misma agua mientras se desplaza por el cauce y por la llanura aluvial.
ID:2643
Grupo 6: Grupo 6: Inundación de la llanura aluvial y extensión espacial
Descripción
Cuando el caudal propagado excede la capacidad de conducción de los tramos aguas abajo, el agua sale del cauce y ocupa la llanura aluvial. Esta etapa convierte una señal hidráulica unidimensional del cauce en una respuesta espacial sobre la topografía local. La extensión de la inundación depende del exceso de agua respecto de la capacidad local y de cómo ese volumen se desplaza sobre la llanura. El storyboard señala que los modelos hidráulicos bidimensionales siguen el agua en la llanura, pero no especifica topografía, resistencia hidráulica ni una relación profundidad–extensión.
Pregunta clave: ¿Cómo el exceso aguas abajo se transforma en inundación espacial de la llanura?
Cuando el caudal propagado excede la capacidad de conducción de los tramos aguas abajo, el agua sale del cauce y ocupa la llanura aluvial. Esta etapa convierte una señal hidráulica unidimensional del cauce en una respuesta espacial sobre la topografía local. La extensión de la inundación depende del exceso de agua respecto de la capacidad local y de cómo ese volumen se desplaza sobre la llanura. El storyboard señala que los modelos hidráulicos bidimensionales siguen el agua en la llanura, pero no especifica topografía, resistencia hidráulica ni una relación profundidad–extensión. Las inundaciones ocurren cuando el caudal de un río, o el volumen de la escorrentía superficial, supera la capacidad de conducción del canal natural o de la topografía local, y es precisamente ese exceso el que hace que el agua se desborde hacia la llanura aluvial que rodea al cauce. La respuesta hidrológica de la cuenca determina, además, qué tipo de inundación se produce: las crecidas repentinas responden en cuestión de minutos a horas, y ocurren en cuencas pequeñas y de suelo poco permeable, mientras que las inundaciones lentas persisten durante días o incluso semanas, y ocurren en cuencas mucho más grandes; es precisamente el tamaño de la cuenca, junto con la permeabilidad de su suelo, el que hace que un mismo aguacero produzca una respuesta tan distinta según el lugar donde caiga. La propagación de esa misma ola de crecida hacia aguas abajo está gobernada por las ecuaciones de Saint-Venant, y el modelo de onda cinemática es la simplificación operativa de esas ecuaciones que con más frecuencia se usa en la práctica; es esa propagación aguas abajo la que hace que el caudal excesivo generado en la parte alta de la cuenca termine desbordando el canal también en los tramos más bajos, río abajo del punto donde cayó la lluvia original. Así, desde el caudal que supera la capacidad del canal con el que arranca este documento hasta la propagación de la ola de crecida aguas abajo con la que termina, pasando por la saturación del suelo que amplifica la escorrentía y por el hidrograma que retrata toda la crecida, las inundaciones hacen que predecir su llegada requiera combinar, necesariamente, los modelos que traducen la lluvia en escorrentía con los modelos hidráulicos unidimensionales y bidimensionales que después siguen esa misma agua mientras se desplaza por el cauce y por la llanura aluvial.
ID:2644
Grupo 7: Grupo 7: Cadena integrada de predicción de llegada de inundación
Descripción
La predicción de inundaciones requiere encadenar el modelo que traduce precipitación e infiltración en escorrentía con el modelo hidráulico que transporta esa misma agua por el cauce y la llanura aluvial. La salida hidrológica, representada por escorrentía e hidrograma, se convierte en entrada del modelo hidráulico unidimensional y posteriormente de la representación bidimensional de inundación. El resultado observable es la llegada y evolución de la inundación aguas abajo. Esta integración conserva explícitamente la transición lluvia → escorrentía → caudal → propagación → desbordamiento espacial. El storyboard no define un esquema numérico ni métricas de error de predicción.
Pregunta clave: ¿Cómo se integran los modelos hidrológicos e hidráulicos para predecir la llegada de la inundación?
La predicción de inundaciones requiere encadenar el modelo que traduce precipitación e infiltración en escorrentía con el modelo hidráulico que transporta esa misma agua por el cauce y la llanura aluvial. La salida hidrológica, representada por escorrentía e hidrograma, se convierte en entrada del modelo hidráulico unidimensional y posteriormente de la representación bidimensional de inundación. El resultado observable es la llegada y evolución de la inundación aguas abajo. Esta integración conserva explícitamente la transición lluvia → escorrentía → caudal → propagación → desbordamiento espacial. El storyboard no define un esquema numérico ni métricas de error de predicción. La respuesta hidrológica de la cuenca determina, además, qué tipo de inundación se produce: las crecidas repentinas responden en cuestión de minutos a horas, y ocurren en cuencas pequeñas y de suelo poco permeable, mientras que las inundaciones lentas persisten durante días o incluso semanas, y ocurren en cuencas mucho más grandes; es precisamente el tamaño de la cuenca, junto con la permeabilidad de su suelo, el que hace que un mismo aguacero produzca una respuesta tan distinta según el lugar donde caiga. El hidrograma de crecida es la huella temporal de todo este proceso: describe cómo el caudal del río primero asciende a medida que la escorrentía llega al cauce, luego alcanza un valor máximo, y finalmente entra en una fase de recesión en la que el caudal desciende de nuevo hacia su nivel habitual, y es precisamente la forma de esa curva la que resume, en una sola figura, cómo respondió la cuenca a la lluvia que la originó. La propagación de esa misma ola de crecida hacia aguas abajo está gobernada por las ecuaciones de Saint-Venant, y el modelo de onda cinemática es la simplificación operativa de esas ecuaciones que con más frecuencia se usa en la práctica; es esa propagación aguas abajo la que hace que el caudal excesivo generado en la parte alta de la cuenca termine desbordando el canal también en los tramos más bajos, río abajo del punto donde cayó la lluvia original. Así, desde el caudal que supera la capacidad del canal con el que arranca este documento hasta la propagación de la ola de crecida aguas abajo con la que termina, pasando por la saturación del suelo que amplifica la escorrentía y por el hidrograma que retrata toda la crecida, las inundaciones hacen que predecir su llegada requiera combinar, necesariamente, los modelos que traducen la lluvia en escorrentía con los modelos hidráulicos unidimensionales y bidimensionales que después siguen esa misma agua mientras se desplaza por el cauce y por la llanura aluvial.
ID:2645
