Modelo Conceptual
Descripción
Modelo D11 - Neuroimagen estructural (TC, RM, DTI)
El modelo conceptual busca comprender los mecanismos que dan origen a un comportamiento, y describirlos de la forma más simple posible. Para eso, el comportamiento se segmenta en temas (grupos): cada uno identifica los objetos o variables que participan —tanto en su funcionamiento normal como en sus posibles anomalías o desviaciones— y describe, mediante verbos, la forma en que esos objetos interactúan entre sí. El resultado es lo que llamamos una red semántica: la estructura con la que representamos y comunicamos el modelo conceptual, antes de introducir ecuación alguna.
ID:4024
Estructura de los Grupos
Descripción
El primer paso consiste en analizar la descripción general del modelo e identificar los distintos aspectos que intervienen en el fenómeno y que deben ser representados. Cada uno de estos aspectos se organiza como un grupo, entendido como una unidad conceptual coherente que describe una parte específica del funcionamiento del modelo.
Cada grupo reúne los objetos o conceptos relevantes para ese aspecto y las relaciones o verbos que describen cómo interactúan, se modifican o dependen unos de otros. De esta manera, cada grupo constituye una parte de la red semántica del modelo, mientras que el conjunto de los grupos permite representar de forma estructurada su funcionamiento global.
La división en grupos facilita además separar mecanismos, condiciones, procesos y resultados que cumplen funciones diferentes dentro del modelo, manteniendo al mismo tiempo las relaciones que existen entre ellos. Los grupos no son, por tanto, componentes aislados: pueden compartir conceptos y establecer relaciones entre sí, formando conjuntamente una única representación semántica del fenómeno.
La imagen anterior ofrece una visión general de los distintos aspectos en que se ha estructurado el modelo. A continuación se presentan los grupos identificados, indicando para cada uno su título y una breve descripción del aspecto del modelo que representa.
Grupo 1: Grupo 1: Contraste estructural por relajación magnética
La RM estructural diferencia sustancia gris, sustancia blanca y líquido cefalorraquídeo porque cada tejido presenta tiempos distintos de recuperación de la magnetización longitudinal y de decaimiento de la magnetización transversal. El contraste cambia con ambos tiempos de relajación y permite separar los tipos de tejido; la fuente no especifica secuencias, intensidades de señal ni una función cuantitativa de contraste.
Grupo 2: Grupo 2: Difusión anisotrópica y tensor de difusividad
DTI caracteriza la sustancia blanca midiendo cómo el agua se difunde con distinta facilidad según la dirección. Esa anisotropía se representa mediante un tensor de difusividad cuyas direcciones principales describen la orientación preferente de la difusión; la fuente establece dependencia direccional, pero no proporciona componentes tensoriales ni protocolo de estimación.
Grupo 3: Grupo 3: Anisotropía fraccional e integridad axonal
Las direcciones principales del tensor permiten calcular la anisotropía fraccional de la sustancia blanca. La anisotropía fraccional aumenta cuando los tractos axonales están más íntegros porque el agua se difunde de forma más direccional a lo largo de axones intactos; además funciona como medida cuantitativa de la cantidad de mielina, aunque la fuente no especifica una función FA-integridad o FA-mielina.
Grupo 4: Grupo 4: Difusividad media
La difusión anisotrópica también se resume mediante la difusividad media. Esta cantidad representa la magnitud global de la difusión del agua sin distinguir la dirección en que ocurre; la fuente no proporciona una expresión de cálculo ni valores de referencia.
Grupo 5: Grupo 5: Tractografía de haces axonales
La tractografía reconstruye la trayectoria completa de los haces de fibras axonales a partir de la dirección principal de difusión en cada punto de la sustancia blanca. La trayectoria se obtiene integrando espacialmente esas direcciones principales a lo largo del tejido; no se documentan criterios de seguimiento, terminación ni incertidumbre.
Grupo 6: Grupo 6: Segmentación volumétrica de estructuras cerebrales
La RM estructural permite segmentar volumétricamente estructuras específicas del tejido cerebral, como hipocampo y sustancia negra. La segmentación produce una cuantificación objetiva del volumen estructural; la fuente no especifica algoritmo de segmentación, resolución espacial ni procedimiento de normalización.
Grupo 7: Grupo 7: Cuantificación de atrofia y daño estructural
Los volúmenes segmentados permiten cuantificar objetivamente atrofia o daño estructural en estructuras asociadas a patologías como Alzheimer y Parkinson. Este resultado integra la caracterización estructural del mismo tejido previamente diferenciado por relajación y detallado por difusión; la fuente no define umbrales diagnósticos ni una función que convierta volumen en grado de daño.
ID:1347
Grupo 1: Grupo 1: Contraste estructural por relajación magnética
Descripción
La RM estructural diferencia sustancia gris, sustancia blanca y líquido cefalorraquídeo porque cada tejido presenta tiempos distintos de recuperación de la magnetización longitudinal y de decaimiento de la magnetización transversal. El contraste cambia con ambos tiempos de relajación y permite separar los tipos de tejido; la fuente no especifica secuencias, intensidades de señal ni una función cuantitativa de contraste.
Pregunta clave: ¿Cómo se diferencian los principales tipos de tejido cerebral en RM estructural?
La RM estructural diferencia sustancia gris, sustancia blanca y líquido cefalorraquídeo porque cada tejido presenta tiempos distintos de recuperación de la magnetización longitudinal y de decaimiento de la magnetización transversal. El contraste cambia con ambos tiempos de relajación y permite separar los tipos de tejido; la fuente no especifica secuencias, intensidades de señal ni una función cuantitativa de contraste. El tejido cerebral genera distintos tipos de contraste en la resonancia magnética estructural según sus propiedades físicas: el tiempo que tarda cada tipo de tejido cerebral en recuperar su magnetización longitudinal y el tiempo que tarda en decaer su magnetización transversal son diferentes entre la sustancia gris, la sustancia blanca y el líquido cefalorraquídeo, y estas diferencias en ambos tiempos son las que permiten diferenciar estos tres tipos de tejido cerebral entre sí en la imagen. Más allá de la sustancia blanca, la resonancia magnética estructural permite además la segmentación volumétrica de estructuras específicas del tejido cerebral, como el hipocampo en la enfermedad de Alzheimer o la sustancia negra en la enfermedad de Parkinson. En conjunto, es este mismo tejido cerebral, diferenciado primero por sus tiempos de relajación y luego caracterizado con más detalle mediante la difusión anisotrópica de la sustancia blanca, el que finalmente permite cuantificar de forma objetiva, a través de la segmentación volumétrica, el daño estructural de las patologías descritas en otros modelos de este catálogo. La imagen por tensor de difusión extiende este mismo principio de contraste tisular, pero en vez de medir los tiempos de relajación, mide la difusión anisotrópica del agua dentro del tejido de sustancia blanca, es decir, mide cómo el agua se difunde con más facilidad en unas direcciones que en otras dentro de la sustancia blanca.
ID:7948
Grupo 2: Grupo 2: Difusión anisotrópica y tensor de difusividad
Descripción
DTI caracteriza la sustancia blanca midiendo cómo el agua se difunde con distinta facilidad según la dirección. Esa anisotropía se representa mediante un tensor de difusividad cuyas direcciones principales describen la orientación preferente de la difusión; la fuente establece dependencia direccional, pero no proporciona componentes tensoriales ni protocolo de estimación.
Pregunta clave: ¿Cómo se caracteriza la difusión direccional del agua en sustancia blanca?
DTI caracteriza la sustancia blanca midiendo cómo el agua se difunde con distinta facilidad según la dirección. Esa anisotropía se representa mediante un tensor de difusividad cuyas direcciones principales describen la orientación preferente de la difusión; la fuente establece dependencia direccional, pero no proporciona componentes tensoriales ni protocolo de estimación. Esta difusión anisotrópica se caracteriza mediante un tensor de difusividad, cuyas direcciones principales de difusión permiten calcular la anisotropía fraccional del tejido de sustancia blanca, una medida directa de la integridad microestructural de los tractos axonales que recorren esa sustancia blanca. La imagen por tensor de difusión extiende este mismo principio de contraste tisular, pero en vez de medir los tiempos de relajación, mide la difusión anisotrópica del agua dentro del tejido de sustancia blanca, es decir, mide cómo el agua se difunde con más facilidad en unas direcciones que en otras dentro de la sustancia blanca. Además de la anisotropía fraccional, la difusión anisotrópica del agua en la sustancia blanca se resume también mediante la difusividad media, que cuantifica la magnitud global de la difusión del agua sin distinguir en qué dirección ocurre. En conjunto, es este mismo tejido cerebral, diferenciado primero por sus tiempos de relajación y luego caracterizado con más detalle mediante la difusión anisotrópica de la sustancia blanca, el que finalmente permite cuantificar de forma objetiva, a través de la segmentación volumétrica, el daño estructural de las patologías descritas en otros modelos de este catálogo.
ID:7949
Grupo 3: Grupo 3: Anisotropía fraccional e integridad axonal
Descripción
Las direcciones principales del tensor permiten calcular la anisotropía fraccional de la sustancia blanca. La anisotropía fraccional aumenta cuando los tractos axonales están más íntegros porque el agua se difunde de forma más direccional a lo largo de axones intactos; además funciona como medida cuantitativa de la cantidad de mielina, aunque la fuente no especifica una función FA-integridad o FA-mielina.
Pregunta clave: ¿Cómo se relaciona la anisotropía con integridad axonal y mielina?
Las direcciones principales del tensor permiten calcular la anisotropía fraccional de la sustancia blanca. La anisotropía fraccional aumenta cuando los tractos axonales están más íntegros porque el agua se difunde de forma más direccional a lo largo de axones intactos; además funciona como medida cuantitativa de la cantidad de mielina, aunque la fuente no especifica una función FA-integridad o FA-mielina. Cuanto más íntegros están los tractos axonales, mayor es la anisotropía fraccional que se mide en esa región de sustancia blanca, ya que el agua se difunde de forma más direccional a lo largo de axones intactos que a lo largo de axones dañados. Esta anisotropía fraccional funciona, además, como una medida cuantitativa de cuánta mielina recubre a esos axones, la misma cantidad de mielina ya usada para describir la vaina de mielina del axón en otro modelo de este catálogo. Esta difusión anisotrópica se caracteriza mediante un tensor de difusividad, cuyas direcciones principales de difusión permiten calcular la anisotropía fraccional del tejido de sustancia blanca, una medida directa de la integridad microestructural de los tractos axonales que recorren esa sustancia blanca. Además de la anisotropía fraccional, la difusión anisotrópica del agua en la sustancia blanca se resume también mediante la difusividad media, que cuantifica la magnitud global de la difusión del agua sin distinguir en qué dirección ocurre.
ID:7950
Grupo 4: Grupo 4: Difusividad media
Descripción
La difusión anisotrópica también se resume mediante la difusividad media. Esta cantidad representa la magnitud global de la difusión del agua sin distinguir la dirección en que ocurre; la fuente no proporciona una expresión de cálculo ni valores de referencia.
Pregunta clave: ¿Cómo se resume la magnitud global de la difusión sin considerar dirección?
La difusión anisotrópica también se resume mediante la difusividad media. Esta cantidad representa la magnitud global de la difusión del agua sin distinguir la dirección en que ocurre; la fuente no proporciona una expresión de cálculo ni valores de referencia. Además de la anisotropía fraccional, la difusión anisotrópica del agua en la sustancia blanca se resume también mediante la difusividad media, que cuantifica la magnitud global de la difusión del agua sin distinguir en qué dirección ocurre. Esta difusión anisotrópica se caracteriza mediante un tensor de difusividad, cuyas direcciones principales de difusión permiten calcular la anisotropía fraccional del tejido de sustancia blanca, una medida directa de la integridad microestructural de los tractos axonales que recorren esa sustancia blanca.
ID:7951
Grupo 5: Grupo 5: Tractografía de haces axonales
Descripción
La tractografía reconstruye la trayectoria completa de los haces de fibras axonales a partir de la dirección principal de difusión en cada punto de la sustancia blanca. La trayectoria se obtiene integrando espacialmente esas direcciones principales a lo largo del tejido; no se documentan criterios de seguimiento, terminación ni incertidumbre.
Pregunta clave: ¿Cómo se reconstruyen las trayectorias de los haces axonales?
La tractografía reconstruye la trayectoria completa de los haces de fibras axonales a partir de la dirección principal de difusión en cada punto de la sustancia blanca. La trayectoria se obtiene integrando espacialmente esas direcciones principales a lo largo del tejido; no se documentan criterios de seguimiento, terminación ni incertidumbre. A partir de la dirección principal de difusión en cada punto del tejido de sustancia blanca, la tractografía reconstruye la trayectoria completa de los haces de fibras axonales, integrando esa dirección principal a lo largo de todo el tejido de sustancia blanca. Esta difusión anisotrópica se caracteriza mediante un tensor de difusividad, cuyas direcciones principales de difusión permiten calcular la anisotropía fraccional del tejido de sustancia blanca, una medida directa de la integridad microestructural de los tractos axonales que recorren esa sustancia blanca. Cuanto más íntegros están los tractos axonales, mayor es la anisotropía fraccional que se mide en esa región de sustancia blanca, ya que el agua se difunde de forma más direccional a lo largo de axones intactos que a lo largo de axones dañados.
ID:7952
Grupo 6: Grupo 6: Segmentación volumétrica de estructuras cerebrales
Descripción
La RM estructural permite segmentar volumétricamente estructuras específicas del tejido cerebral, como hipocampo y sustancia negra. La segmentación produce una cuantificación objetiva del volumen estructural; la fuente no especifica algoritmo de segmentación, resolución espacial ni procedimiento de normalización.
Pregunta clave: ¿Cómo se cuantifican volúmenes de estructuras cerebrales específicas?
La RM estructural permite segmentar volumétricamente estructuras específicas del tejido cerebral, como hipocampo y sustancia negra. La segmentación produce una cuantificación objetiva del volumen estructural; la fuente no especifica algoritmo de segmentación, resolución espacial ni procedimiento de normalización. Más allá de la sustancia blanca, la resonancia magnética estructural permite además la segmentación volumétrica de estructuras específicas del tejido cerebral, como el hipocampo en la enfermedad de Alzheimer o la sustancia negra en la enfermedad de Parkinson. En conjunto, es este mismo tejido cerebral, diferenciado primero por sus tiempos de relajación y luego caracterizado con más detalle mediante la difusión anisotrópica de la sustancia blanca, el que finalmente permite cuantificar de forma objetiva, a través de la segmentación volumétrica, el daño estructural de las patologías descritas en otros modelos de este catálogo. Esta segmentación volumétrica permite cuantificar de forma objetiva la atrofia o el daño estructural que sufre cada una de estas estructuras del tejido cerebral. El tejido cerebral genera distintos tipos de contraste en la resonancia magnética estructural según sus propiedades físicas: el tiempo que tarda cada tipo de tejido cerebral en recuperar su magnetización longitudinal y el tiempo que tarda en decaer su magnetización transversal son diferentes entre la sustancia gris, la sustancia blanca y el líquido cefalorraquídeo, y estas diferencias en ambos tiempos son las que permiten diferenciar estos tres tipos de tejido cerebral entre sí en la imagen.
ID:7953
Grupo 7: Grupo 7: Cuantificación de atrofia y daño estructural
Descripción
Los volúmenes segmentados permiten cuantificar objetivamente atrofia o daño estructural en estructuras asociadas a patologías como Alzheimer y Parkinson. Este resultado integra la caracterización estructural del mismo tejido previamente diferenciado por relajación y detallado por difusión; la fuente no define umbrales diagnósticos ni una función que convierta volumen en grado de daño.
Pregunta clave: ¿Cómo se cuantifican objetivamente atrofia y daño estructural?
Los volúmenes segmentados permiten cuantificar objetivamente atrofia o daño estructural en estructuras asociadas a patologías como Alzheimer y Parkinson. Este resultado integra la caracterización estructural del mismo tejido previamente diferenciado por relajación y detallado por difusión; la fuente no define umbrales diagnósticos ni una función que convierta volumen en grado de daño. Más allá de la sustancia blanca, la resonancia magnética estructural permite además la segmentación volumétrica de estructuras específicas del tejido cerebral, como el hipocampo en la enfermedad de Alzheimer o la sustancia negra en la enfermedad de Parkinson. Esta segmentación volumétrica permite cuantificar de forma objetiva la atrofia o el daño estructural que sufre cada una de estas estructuras del tejido cerebral. En conjunto, es este mismo tejido cerebral, diferenciado primero por sus tiempos de relajación y luego caracterizado con más detalle mediante la difusión anisotrópica de la sustancia blanca, el que finalmente permite cuantificar de forma objetiva, a través de la segmentación volumétrica, el daño estructural de las patologías descritas en otros modelos de este catálogo.
ID:7954
