Modelo Conceptual
Descripción
Modelo E5 - Rango de movimiento (ROM)
El modelo conceptual busca comprender los mecanismos que dan origen a un comportamiento, y describirlos de la forma más simple posible. Para eso, el comportamiento se segmenta en temas (grupos): cada uno identifica los objetos o variables que participan —tanto en su funcionamiento normal como en sus posibles anomalías o desviaciones— y describe, mediante verbos, la forma en que esos objetos interactúan entre sí. El resultado es lo que llamamos una red semántica: la estructura con la que representamos y comunicamos el modelo conceptual, antes de introducir ecuación alguna.
ID:3805
Estructura de los Grupos
Descripción
El primer paso consiste en analizar la descripción general del modelo e identificar los distintos aspectos que intervienen en el fenómeno y que deben ser representados. Cada uno de estos aspectos se organiza como un grupo, entendido como una unidad conceptual coherente que describe una parte específica del funcionamiento del modelo.
Cada grupo reúne los objetos o conceptos relevantes para ese aspecto y las relaciones o verbos que describen cómo interactúan, se modifican o dependen unos de otros. De esta manera, cada grupo constituye una parte de la red semántica del modelo, mientras que el conjunto de los grupos permite representar de forma estructurada su funcionamiento global.
La división en grupos facilita además separar mecanismos, condiciones, procesos y resultados que cumplen funciones diferentes dentro del modelo, manteniendo al mismo tiempo las relaciones que existen entre ellos. Los grupos no son, por tanto, componentes aislados: pueden compartir conceptos y establecer relaciones entre sí, formando conjuntamente una única representación semántica del fenómeno.
La imagen anterior ofrece una visión general de los distintos aspectos en que se ha estructurado el modelo. A continuación se presentan los grupos identificados, indicando para cada uno su título y una breve descripción del aspecto del modelo que representa.
Grupo 1: Grupo 1: Restricción viscoelástica de tejidos blandos
La cápsula articular, los ligamentos y la piel se estiran y desarrollan una resistencia creciente. La rigidez o menor elasticidad hace que esa resistencia aparezca antes y reduce el rango disponible.
Grupo 2: Grupo 2: Límite por geometría ósea
La forma de las superficies óseas determina mecánicamente cuánto desplazamiento relativo es posible antes del choque. Ese contacto óseo impone un límite independiente de la elasticidad de los tejidos blandos.
Grupo 3: Grupo 3: Restricción por tensión muscular pasiva
Un músculo que cruza la articulación resiste el estiramiento aun sin contracción activa. Al alargarse aumenta su tensión pasiva; un músculo más corto o menos extensible alcanza antes la limitación del movimiento.
Grupo 4: Grupo 4: Determinación del rango de movimiento pasivo
Las restricciones viscoelásticas, geométricas y musculares pasivas actúan conjuntamente sobre el rango pasivo alcanzable cuando una acción externa mueve la articulación. El rango disponible disminuye cuando cualquiera de estas restricciones limita el movimiento antes que las demás.
Grupo 5: Grupo 5: Límite del rango de movimiento activo
El rango activo comparte los límites mecánicos del rango pasivo, pero añade la capacidad del músculo activo para generar fuerza. Aunque tejidos y geometría permitan un ángulo mayor, una capacidad de fuerza insuficiente puede detener antes el movimiento activo.
Grupo 6: Grupo 6: Brecha activo-pasivo y diagnóstico funcional
La comparación entre rango pasivo y activo vincula la mecánica tisular con la función articular. La brecha entre ambos permite distinguir cualitativamente si el déficit está asociado a restricciones de tejidos/geometría o a la capacidad muscular para producir la fuerza necesaria.
ID:1479
Grupo 1: Grupo 1: Restricción viscoelástica de tejidos blandos
Descripción
La cápsula articular, los ligamentos y la piel se estiran y desarrollan una resistencia creciente. La rigidez o menor elasticidad hace que esa resistencia aparezca antes y reduce el rango disponible.
Pregunta clave: ¿Cómo restringen los tejidos blandos el movimiento articular?
La cápsula articular, los ligamentos y la piel se estiran y desarrollan una resistencia creciente. La rigidez o menor elasticidad hace que esa resistencia aparezca antes y reduce el rango disponible. El primer factor son las propiedades viscoelásticas de los tejidos blandos: la cápsula articular, los ligamentos y la piel que rodean la articulación se estiran hasta cierto punto y luego oponen una resistencia creciente, de modo que cuanto más rígidos o menos elásticos son estos tejidos blandos, antes se alcanza esa resistencia y menor es el rango de movimiento articular disponible. Las propiedades viscoelásticas de los tejidos blandos, la geometría ósea y la tensión muscular pasiva determinan, en conjunto, el rango de movimiento pasivo: el rango de movimiento articular que se alcanza cuando algo externo mueve la articulación, sin que el propio músculo se contraiga. Al distinguir el rango de movimiento pasivo del rango de movimiento activo, el rango de movimiento articular es el modelo que vincula la mecánica tisular con la función articular: la brecha entre ambos valores revela si un déficit de movimiento proviene de los tejidos y la geometría ósea, o de la capacidad del músculo para producir la fuerza necesaria para alcanzar ese mismo ángulo.
ID:2689
Grupo 2: Grupo 2: Límite por geometría ósea
Descripción
La forma de las superficies óseas determina mecánicamente cuánto desplazamiento relativo es posible antes del choque. Ese contacto óseo impone un límite independiente de la elasticidad de los tejidos blandos.
Pregunta clave: ¿Cómo impone la geometría ósea un límite mecánico al movimiento?
La forma de las superficies óseas determina mecánicamente cuánto desplazamiento relativo es posible antes del choque. Ese contacto óseo impone un límite independiente de la elasticidad de los tejidos blandos. El segundo factor es la geometría ósea: la forma de las superficies óseas que se encuentran dentro de la articulación determina, de manera puramente mecánica, hasta dónde pueden desplazarse una respecto de la otra antes de chocar entre sí, y ese choque limita el rango de movimiento articular independientemente de cuán elásticos sean los tejidos blandos que rodean la articulación. Las propiedades viscoelásticas de los tejidos blandos, la geometría ósea y la tensión muscular pasiva determinan, en conjunto, el rango de movimiento pasivo: el rango de movimiento articular que se alcanza cuando algo externo mueve la articulación, sin que el propio músculo se contraiga. Al distinguir el rango de movimiento pasivo del rango de movimiento activo, el rango de movimiento articular es el modelo que vincula la mecánica tisular con la función articular: la brecha entre ambos valores revela si un déficit de movimiento proviene de los tejidos y la geometría ósea, o de la capacidad del músculo para producir la fuerza necesaria para alcanzar ese mismo ángulo.
ID:2690
Grupo 3: Grupo 3: Restricción por tensión muscular pasiva
Descripción
Un músculo que cruza la articulación resiste el estiramiento aun sin contracción activa. Al alargarse aumenta su tensión pasiva; un músculo más corto o menos extensible alcanza antes la limitación del movimiento.
Pregunta clave: ¿Cómo limita el músculo no activado el movimiento mediante tensión pasiva?
Un músculo que cruza la articulación resiste el estiramiento aun sin contracción activa. Al alargarse aumenta su tensión pasiva; un músculo más corto o menos extensible alcanza antes la limitación del movimiento. El rango de movimiento articular depende de tres factores físicos: las propiedades viscoelásticas de los tejidos blandos que rodean la articulación, la geometría ósea de las superficies que la forman, y la tensión muscular pasiva de los músculos que la cruzan. El tercer factor es la tensión muscular pasiva: un músculo que cruza la articulación, aunque no esté contrayéndose activamente, opone una resistencia al estiramiento que aumenta a medida que se alarga, y cuanto más corto o menos extensible es ese músculo en reposo, antes esa tensión muscular pasiva limita el rango de movimiento articular. Las propiedades viscoelásticas de los tejidos blandos, la geometría ósea y la tensión muscular pasiva determinan, en conjunto, el rango de movimiento pasivo: el rango de movimiento articular que se alcanza cuando algo externo mueve la articulación, sin que el propio músculo se contraiga.
ID:2691
Grupo 4: Grupo 4: Determinación del rango de movimiento pasivo
Descripción
Las restricciones viscoelásticas, geométricas y musculares pasivas actúan conjuntamente sobre el rango pasivo alcanzable cuando una acción externa mueve la articulación. El rango disponible disminuye cuando cualquiera de estas restricciones limita el movimiento antes que las demás.
Pregunta clave: ¿Cómo se combinan las restricciones mecánicas para determinar el rango pasivo?
Las restricciones viscoelásticas, geométricas y musculares pasivas actúan conjuntamente sobre el rango pasivo alcanzable cuando una acción externa mueve la articulación. El rango disponible disminuye cuando cualquiera de estas restricciones limita el movimiento antes que las demás. El rango de movimiento articular depende de tres factores físicos: las propiedades viscoelásticas de los tejidos blandos que rodean la articulación, la geometría ósea de las superficies que la forman, y la tensión muscular pasiva de los músculos que la cruzan. Las propiedades viscoelásticas de los tejidos blandos, la geometría ósea y la tensión muscular pasiva determinan, en conjunto, el rango de movimiento pasivo: el rango de movimiento articular que se alcanza cuando algo externo mueve la articulación, sin que el propio músculo se contraiga. Al distinguir el rango de movimiento pasivo del rango de movimiento activo, el rango de movimiento articular es el modelo que vincula la mecánica tisular con la función articular: la brecha entre ambos valores revela si un déficit de movimiento proviene de los tejidos y la geometría ósea, o de la capacidad del músculo para producir la fuerza necesaria para alcanzar ese mismo ángulo.
ID:2692
Grupo 5: Grupo 5: Límite del rango de movimiento activo
Descripción
El rango activo comparte los límites mecánicos del rango pasivo, pero añade la capacidad del músculo activo para generar fuerza. Aunque tejidos y geometría permitan un ángulo mayor, una capacidad de fuerza insuficiente puede detener antes el movimiento activo.
Pregunta clave: ¿Qué límite adicional determina el rango de movimiento activo?
El rango activo comparte los límites mecánicos del rango pasivo, pero añade la capacidad del músculo activo para generar fuerza. Aunque tejidos y geometría permitan un ángulo mayor, una capacidad de fuerza insuficiente puede detener antes el movimiento activo. Las propiedades viscoelásticas de los tejidos blandos, la geometría ósea y la tensión muscular pasiva determinan, en conjunto, el rango de movimiento pasivo: el rango de movimiento articular que se alcanza cuando algo externo mueve la articulación, sin que el propio músculo se contraiga. El rango de movimiento activo, en cambio, está limitado además por la capacidad del músculo para producir fuerza: aunque los tejidos y la geometría ósea permitirían alcanzar un ángulo mayor, el músculo activo solo llega hasta donde su propia capacidad de generar fuerza se lo permite. Al distinguir el rango de movimiento pasivo del rango de movimiento activo, el rango de movimiento articular es el modelo que vincula la mecánica tisular con la función articular: la brecha entre ambos valores revela si un déficit de movimiento proviene de los tejidos y la geometría ósea, o de la capacidad del músculo para producir la fuerza necesaria para alcanzar ese mismo ángulo.
ID:2693
Grupo 6: Grupo 6: Brecha activo-pasivo y diagnóstico funcional
Descripción
La comparación entre rango pasivo y activo vincula la mecánica tisular con la función articular. La brecha entre ambos permite distinguir cualitativamente si el déficit está asociado a restricciones de tejidos/geometría o a la capacidad muscular para producir la fuerza necesaria.
Pregunta clave: ¿Qué revela la diferencia entre rango pasivo y activo sobre el origen del déficit?
La comparación entre rango pasivo y activo vincula la mecánica tisular con la función articular. La brecha entre ambos permite distinguir cualitativamente si el déficit está asociado a restricciones de tejidos/geometría o a la capacidad muscular para producir la fuerza necesaria. Las propiedades viscoelásticas de los tejidos blandos, la geometría ósea y la tensión muscular pasiva determinan, en conjunto, el rango de movimiento pasivo: el rango de movimiento articular que se alcanza cuando algo externo mueve la articulación, sin que el propio músculo se contraiga. El rango de movimiento activo, en cambio, está limitado además por la capacidad del músculo para producir fuerza: aunque los tejidos y la geometría ósea permitirían alcanzar un ángulo mayor, el músculo activo solo llega hasta donde su propia capacidad de generar fuerza se lo permite. Al distinguir el rango de movimiento pasivo del rango de movimiento activo, el rango de movimiento articular es el modelo que vincula la mecánica tisular con la función articular: la brecha entre ambos valores revela si un déficit de movimiento proviene de los tejidos y la geometría ósea, o de la capacidad del músculo para producir la fuerza necesaria para alcanzar ese mismo ángulo.
ID:2694
