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Modelo Conceptual

Descripción

Modelo A1 - Trastornos de la marcha

El modelo conceptual busca comprender los mecanismos que dan origen a un comportamiento, y describirlos de la forma más simple posible. Para eso, el comportamiento se segmenta en temas (grupos): cada uno identifica los objetos o variables que participan —tanto en su funcionamiento normal como en sus posibles anomalías o desviaciones— y describe, mediante verbos, la forma en que esos objetos interactúan entre sí. El resultado es lo que llamamos una red semántica: la estructura con la que representamos y comunicamos el modelo conceptual, antes de introducir ecuación alguna.

ID:3736


Estructura de los Grupos

Descripción

El primer paso consiste en analizar la descripción general del modelo e identificar los distintos aspectos que intervienen en el fenómeno y que deben ser representados. Cada uno de estos aspectos se organiza como un grupo, entendido como una unidad conceptual coherente que describe una parte específica del funcionamiento del modelo.



Cada grupo reúne los objetos o conceptos relevantes para ese aspecto y las relaciones o verbos que describen cómo interactúan, se modifican o dependen unos de otros. De esta manera, cada grupo constituye una parte de la red semántica del modelo, mientras que el conjunto de los grupos permite representar de forma estructurada su funcionamiento global.



La división en grupos facilita además separar mecanismos, condiciones, procesos y resultados que cumplen funciones diferentes dentro del modelo, manteniendo al mismo tiempo las relaciones que existen entre ellos. Los grupos no son, por tanto, componentes aislados: pueden compartir conceptos y establecer relaciones entre sí, formando conjuntamente una única representación semántica del fenómeno.







La imagen anterior ofrece una visión general de los distintos aspectos en que se ha estructurado el modelo. A continuación se presentan los grupos identificados, indicando para cada uno su título y una breve descripción del aspecto del modelo que representa.



Grupo 1: Grupo 1: Referencia cinemática y desviación

Compara el movimiento articular observado con el patrón cinemático normal. Los ángulos, tiempos y trayectorias esperados actúan como referencia; la desviación cinemática aumenta a medida que el movimiento real se aleja de esos valores.



Grupo 2: Grupo 2: Referencia mecánica y desviación de potencia

Compara la potencia articular medida con la potencia articular normal durante el ciclo de marcha. La desviación de potencia articular crece conforme aumenta la distancia entre la potencia real y la referencia normal.



Grupo 3: Grupo 3: Estabilidad y desviación del equilibrio

Compara el control observado del equilibrio con la estabilidad normal. La desviación de estabilidad aumenta cuando disminuye la capacidad de mantener estable el cuerpo y controlar el centro de masa durante el paso.



Grupo 4: Grupo 4: Umbral y transición a trastorno

Evalúa si las desviaciones cuantificables permanecen dentro de la variación normal o superan un umbral de significancia. Por debajo del umbral la desviación se interpreta como variación normal; al cruzarlo pasa a constituir un trastorno de la marcha.



Grupo 5: Grupo 5: Clasificación del trastorno

Clasifica el trastorno mediante el tipo y la magnitud de la alteración. El tipo depende de cuál referencia presenta una desviación significativa, mientras que la magnitud aumenta en proporción al tamaño de la desviación respecto de su referencia.



Grupo 6: Grupo 6: Impacto funcional

Traduce la clasificación del trastorno a consecuencias prácticas sobre la marcha. El impacto funcional aumenta con la magnitud de la alteración y expresa cuánto se condiciona la capacidad de la persona para caminar.

ID:1456


Grupo 1: Grupo 1: Referencia cinemática y desviación

Descripción

Compara el movimiento articular observado con el patrón cinemático normal. Los ángulos, tiempos y trayectorias esperados actúan como referencia; la desviación cinemática aumenta a medida que el movimiento real se aleja de esos valores.



Pregunta clave: ¿Cómo se cuantifica la separación del movimiento articular respecto del patrón cinemático normal?

Compara el movimiento articular observado con el patrón cinemático normal. Los ángulos, tiempos y trayectorias esperados actúan como referencia; la desviación cinemática aumenta a medida que el movimiento real se aleja de esos valores. Cuando el movimiento articular observado en una persona se aparta de ese patrón cinemático normal, esa diferencia se registra como una desviación cinemática cuantificable: cuanto más se aleja el movimiento real de los valores esperados, mayor es la desviación cinemática cuantificable que se registra. Además del patrón cinemático normal y de la potencia articular normal, la estabilidad normal condiciona cómo el cuerpo controla su centro de masa y evita perder el equilibrio mientras avanza. El trastorno de la marcha se clasifica combinando dos elementos que dependen directamente de las desviaciones descritas antes: el tipo de alteración, que queda determinado por cuál de las tres referencias —el patrón cinemático normal, la potencia articular normal o la estabilidad normal— es la que presenta la desviación significativa; y la magnitud de la alteración, que aumenta en la misma proporción en que crece la desviación cuantificable respecto al valor de referencia correspondiente.

ID:2658


Grupo 2: Grupo 2: Referencia mecánica y desviación de potencia

Descripción

Compara la potencia articular medida con la potencia articular normal durante el ciclo de marcha. La desviación de potencia articular crece conforme aumenta la distancia entre la potencia real y la referencia normal.



Pregunta clave: ¿Cómo se cuantifica la separación de la potencia articular medida respecto de la potencia articular normal?

Compara la potencia articular medida con la potencia articular normal durante el ciclo de marcha. La desviación de potencia articular crece conforme aumenta la distancia entre la potencia real y la referencia normal. Cuando la potencia articular medida en una persona se aparta de esa potencia articular normal, se genera una desviación de potencia articular cuantificable, que crece en la misma medida en que la potencia real se distancia de la potencia articular normal. Además del patrón cinemático normal y de la potencia articular normal, la estabilidad normal condiciona cómo el cuerpo controla su centro de masa y evita perder el equilibrio mientras avanza. El trastorno de la marcha se clasifica combinando dos elementos que dependen directamente de las desviaciones descritas antes: el tipo de alteración, que queda determinado por cuál de las tres referencias —el patrón cinemático normal, la potencia articular normal o la estabilidad normal— es la que presenta la desviación significativa; y la magnitud de la alteración, que aumenta en la misma proporción en que crece la desviación cuantificable respecto al valor de referencia correspondiente.

ID:2659


Grupo 3: Grupo 3: Estabilidad y desviación del equilibrio

Descripción

Compara el control observado del equilibrio con la estabilidad normal. La desviación de estabilidad aumenta cuando disminuye la capacidad de mantener estable el cuerpo y controlar el centro de masa durante el paso.



Pregunta clave: ¿Cómo se cuantifica la pérdida de estabilidad respecto de la estabilidad normal?

Compara el control observado del equilibrio con la estabilidad normal. La desviación de estabilidad aumenta cuando disminuye la capacidad de mantener estable el cuerpo y controlar el centro de masa durante el paso. Además del patrón cinemático normal y de la potencia articular normal, la estabilidad normal condiciona cómo el cuerpo controla su centro de masa y evita perder el equilibrio mientras avanza. Cuando el control del equilibrio observado se aparta de esa estabilidad normal, aparece una desviación de estabilidad cuantificable, cuya magnitud depende de cuánto se reduce la capacidad de la persona para mantenerse estable durante el paso. El trastorno de la marcha se clasifica combinando dos elementos que dependen directamente de las desviaciones descritas antes: el tipo de alteración, que queda determinado por cuál de las tres referencias —el patrón cinemático normal, la potencia articular normal o la estabilidad normal— es la que presenta la desviación significativa; y la magnitud de la alteración, que aumenta en la misma proporción en que crece la desviación cuantificable respecto al valor de referencia correspondiente.

ID:2660


Grupo 4: Grupo 4: Umbral y transición a trastorno

Descripción

Evalúa si las desviaciones cuantificables permanecen dentro de la variación normal o superan un umbral de significancia. Por debajo del umbral la desviación se interpreta como variación normal; al cruzarlo pasa a constituir un trastorno de la marcha.



Pregunta clave: ¿Cuándo una desviación deja de ser variación normal y pasa a constituir un trastorno?

Evalúa si las desviaciones cuantificables permanecen dentro de la variación normal o superan un umbral de significancia. Por debajo del umbral la desviación se interpreta como variación normal; al cruzarlo pasa a constituir un trastorno de la marcha. Mientras cualquiera de esas desviaciones se mantiene por debajo de ese umbral, se considera parte de la variación normal de la marcha; en cuanto una desviación cruza ese umbral, deja de leerse como variación normal y pasa a constituir un trastorno de la marcha. El trastorno de la marcha se clasifica combinando dos elementos que dependen directamente de las desviaciones descritas antes: el tipo de alteración, que queda determinado por cuál de las tres referencias —el patrón cinemático normal, la potencia articular normal o la estabilidad normal— es la que presenta la desviación significativa; y la magnitud de la alteración, que aumenta en la misma proporción en que crece la desviación cuantificable respecto al valor de referencia correspondiente. Este impacto funcional es lo que finalmente permite evaluar, en términos prácticos, cómo el trastorno de la marcha condiciona la capacidad de la persona para caminar, y así cierra la relación entre el patrón normal de la marcha descrito al comienzo y la alteración que termina por clasificarse.

ID:2661


Grupo 5: Grupo 5: Clasificación del trastorno

Descripción

Clasifica el trastorno mediante el tipo y la magnitud de la alteración. El tipo depende de cuál referencia presenta una desviación significativa, mientras que la magnitud aumenta en proporción al tamaño de la desviación respecto de su referencia.



Pregunta clave: ¿Cómo se determina el tipo y la magnitud del trastorno a partir de las desviaciones?

Clasifica el trastorno mediante el tipo y la magnitud de la alteración. El tipo depende de cuál referencia presenta una desviación significativa, mientras que la magnitud aumenta en proporción al tamaño de la desviación respecto de su referencia. El trastorno de la marcha se clasifica combinando dos elementos que dependen directamente de las desviaciones descritas antes: el tipo de alteración, que queda determinado por cuál de las tres referencias —el patrón cinemático normal, la potencia articular normal o la estabilidad normal— es la que presenta la desviación significativa; y la magnitud de la alteración, que aumenta en la misma proporción en que crece la desviación cuantificable respecto al valor de referencia correspondiente. El tipo de alteración y la magnitud de la alteración determinan, a su vez, el impacto funcional del trastorno de la marcha: cuanto mayor es la magnitud de la alteración, mayor es el impacto funcional que produce sobre la capacidad de la persona para caminar. Este impacto funcional es lo que finalmente permite evaluar, en términos prácticos, cómo el trastorno de la marcha condiciona la capacidad de la persona para caminar, y así cierra la relación entre el patrón normal de la marcha descrito al comienzo y la alteración que termina por clasificarse.

ID:2662


Grupo 6: Grupo 6: Impacto funcional

Descripción

Traduce la clasificación del trastorno a consecuencias prácticas sobre la marcha. El impacto funcional aumenta con la magnitud de la alteración y expresa cuánto se condiciona la capacidad de la persona para caminar.



Pregunta clave: ¿Cómo se traduce la alteración clasificada en una consecuencia sobre la capacidad de caminar?

Traduce la clasificación del trastorno a consecuencias prácticas sobre la marcha. El impacto funcional aumenta con la magnitud de la alteración y expresa cuánto se condiciona la capacidad de la persona para caminar. El trastorno de la marcha se clasifica combinando dos elementos que dependen directamente de las desviaciones descritas antes: el tipo de alteración, que queda determinado por cuál de las tres referencias —el patrón cinemático normal, la potencia articular normal o la estabilidad normal— es la que presenta la desviación significativa; y la magnitud de la alteración, que aumenta en la misma proporción en que crece la desviación cuantificable respecto al valor de referencia correspondiente. El tipo de alteración y la magnitud de la alteración determinan, a su vez, el impacto funcional del trastorno de la marcha: cuanto mayor es la magnitud de la alteración, mayor es el impacto funcional que produce sobre la capacidad de la persona para caminar. Este impacto funcional es lo que finalmente permite evaluar, en términos prácticos, cómo el trastorno de la marcha condiciona la capacidad de la persona para caminar, y así cierra la relación entre el patrón normal de la marcha descrito al comienzo y la alteración que termina por clasificarse.

ID:2663


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