Modelo Conceptual
Descripción
Modelo E13 - Movimiento
El modelo conceptual busca comprender los mecanismos que dan origen a un comportamiento, y describirlos de la forma más simple posible. Para eso, el comportamiento se segmenta en temas (grupos): cada uno identifica los objetos o variables que participan —tanto en su funcionamiento normal como en sus posibles anomalías o desviaciones— y describe, mediante verbos, la forma en que esos objetos interactúan entre sí. El resultado es lo que llamamos una red semántica: la estructura con la que representamos y comunicamos el modelo conceptual, antes de introducir ecuación alguna.
ID:3445
Estructura de los Grupos
Descripción
El primer paso consiste en analizar la descripción general del modelo e identificar los distintos aspectos que intervienen en el fenómeno y que deben ser representados. Cada uno de estos aspectos se organiza como un grupo, entendido como una unidad conceptual coherente que describe una parte específica del funcionamiento del modelo.
Cada grupo reúne los objetos o conceptos relevantes para ese aspecto y las relaciones o verbos que describen cómo interactúan, se modifican o dependen unos de otros. De esta manera, cada grupo constituye una parte de la red semántica del modelo, mientras que el conjunto de los grupos permite representar de forma estructurada su funcionamiento global.
La división en grupos facilita además separar mecanismos, condiciones, procesos y resultados que cumplen funciones diferentes dentro del modelo, manteniendo al mismo tiempo las relaciones que existen entre ellos. Los grupos no son, por tanto, componentes aislados: pueden compartir conceptos y establecer relaciones entre sí, formando conjuntamente una única representación semántica del fenómeno.
La imagen anterior ofrece una visión general de los distintos aspectos en que se ha estructurado el modelo. A continuación se presentan los grupos identificados, indicando para cada uno su título y una breve descripción del aspecto del modelo que representa.
Grupo 1: Grupo 1: Cambio reversible de turgor en pulvinus
Los movimientos rápidos dependen de cambios reversibles de volumen y turgor en células motoras especializadas del pulvinus. A diferencia de los tropismos, no requieren elongación celular y ocurren en segundos o minutos.
Grupo 2: Grupo 2: Transporte iónico y flujo osmótico de agua
El transporte activo de potasio y cloro modifica el contenido osmótico de las células motoras. La entrada de iones atrae agua y aumenta turgor, mientras la salida revierte el flujo y reduce el volumen celular.
Grupo 3: Grupo 3: Curvatura y movimiento del órgano
Cuando células motoras de lados opuestos del pulvinus cambian su turgor de manera asimétrica, el órgano se dobla hacia el lado que pierde turgor. Esta respuesta produce una nastia sin depender de la dirección del estímulo.
Grupo 4: Grupo 4: Movimientos especializados: nictinastia y trampas carnívoras
La misma vía física permite movimientos repetitivos controlados por ritmos circadianos y cierres rápidos de trampas carnívoras. El disparador cambia, pero el mecanismo de turgor reversible permanece común.
ID:1409
Grupo 1: Grupo 1: Cambio reversible de turgor en pulvinus
Descripción
Los movimientos rápidos dependen de cambios reversibles de volumen y turgor en células motoras especializadas del pulvinus. A diferencia de los tropismos, no requieren elongación celular y ocurren en segundos o minutos.
Pregunta clave: Cambio reversible de turgor en pulvinus
Los movimientos rápidos dependen de cambios reversibles de volumen y turgor en células motoras especializadas del pulvinus. A diferencia de los tropismos, no requieren elongación celular y ocurren en segundos o minutos. Dentro del pulvinus, el cambio reversible de turgor comienza con un transporte activo de iones de potasio y de cloro hacia dentro o hacia fuera de las células motoras especializadas: cuando estos iones entran a la célula motora, arrastran agua detrás de ellos mediante un flujo osmótico de agua que sigue al transporte activo de iones, y esa entrada de agua produce un cambio de volumen celular que hincha a la célula motora y aumenta su turgor; cuando, en cambio, estos mismos iones salen de la célula motora, el flujo osmótico de agua se revierte, la célula motora pierde volumen y su turgor cae. Los movimientos rápidos de los órganos vegetales no se producen, a diferencia de los tropismos, por un crecimiento diferencial entre dos flancos del órgano, sino por cambios reversibles de turgor dentro de células motoras especializadas conocidas como pulvinus: mientras que un tropismo tarda horas en desarrollarse porque depende de que las células realmente elonguen, un movimiento rápido de este tipo puede ocurrir en cuestión de segundos o minutos, porque el pulvinus solo necesita cambiar de volumen, no elongar. En definitiva, ya sea como una nastia ordinaria, como un movimiento nictinástico regido por los ritmos circadianos, o como el cierre repentino de una trampa carnívora, todos los movimientos rápidos de los órganos vegetales dependen del mismo mecanismo físico: el transporte activo de iones de potasio y de cloro, seguido del flujo osmótico de agua que ese transporte desencadena, produciendo los cambios de volumen celular reversibles y rápidos que, dentro del pulvinus, se traducen en los cambios de turgor que finalmente mueven al órgano.
ID:2219
Grupo 2: Grupo 2: Transporte iónico y flujo osmótico de agua
Descripción
El transporte activo de potasio y cloro modifica el contenido osmótico de las células motoras. La entrada de iones atrae agua y aumenta turgor, mientras la salida revierte el flujo y reduce el volumen celular.
Pregunta clave: Transporte iónico y flujo osmótico de agua
El transporte activo de potasio y cloro modifica el contenido osmótico de las células motoras. La entrada de iones atrae agua y aumenta turgor, mientras la salida revierte el flujo y reduce el volumen celular. Dentro del pulvinus, el cambio reversible de turgor comienza con un transporte activo de iones de potasio y de cloro hacia dentro o hacia fuera de las células motoras especializadas: cuando estos iones entran a la célula motora, arrastran agua detrás de ellos mediante un flujo osmótico de agua que sigue al transporte activo de iones, y esa entrada de agua produce un cambio de volumen celular que hincha a la célula motora y aumenta su turgor; cuando, en cambio, estos mismos iones salen de la célula motora, el flujo osmótico de agua se revierte, la célula motora pierde volumen y su turgor cae. En definitiva, ya sea como una nastia ordinaria, como un movimiento nictinástico regido por los ritmos circadianos, o como el cierre repentino de una trampa carnívora, todos los movimientos rápidos de los órganos vegetales dependen del mismo mecanismo físico: el transporte activo de iones de potasio y de cloro, seguido del flujo osmótico de agua que ese transporte desencadena, produciendo los cambios de volumen celular reversibles y rápidos que, dentro del pulvinus, se traducen en los cambios de turgor que finalmente mueven al órgano. Otro tipo de movimiento rápido de los órganos vegetales son los movimientos de trampas carnívoras, en los que el mismo mecanismo de cambios reversibles de turgor mediante el transporte activo de iones y el flujo osmótico de agua se dispara de golpe cuando la presa toca los pelos sensores de la trampa, cerrando el órgano sobre la presa en un tiempo mucho más corto que el de una nastia ordinaria porque el cambio de turgor ocurre de manera casi simultánea en todas las células motoras especializadas involucradas.
ID:2220
Grupo 3: Grupo 3: Curvatura y movimiento del órgano
Descripción
Cuando células motoras de lados opuestos del pulvinus cambian su turgor de manera asimétrica, el órgano se dobla hacia el lado que pierde turgor. Esta respuesta produce una nastia sin depender de la dirección del estímulo.
Pregunta clave: Curvatura y movimiento del órgano
Cuando células motoras de lados opuestos del pulvinus cambian su turgor de manera asimétrica, el órgano se dobla hacia el lado que pierde turgor. Esta respuesta produce una nastia sin depender de la dirección del estímulo. Cuando las células motoras especializadas del pulvinus a un lado del órgano ganan turgor mientras las del lado opuesto lo pierden, el órgano se dobla hacia el lado que perdió turgor, y ese movimiento del órgano es lo que se conoce como una nastia: a diferencia de los tropismos, la dirección de una nastia no depende de la dirección del estímulo que la dispara, sino de la disposición fija de las células motoras especializadas dentro del pulvinus. Otro tipo de movimiento rápido de los órganos vegetales son los movimientos de trampas carnívoras, en los que el mismo mecanismo de cambios reversibles de turgor mediante el transporte activo de iones y el flujo osmótico de agua se dispara de golpe cuando la presa toca los pelos sensores de la trampa, cerrando el órgano sobre la presa en un tiempo mucho más corto que el de una nastia ordinaria porque el cambio de turgor ocurre de manera casi simultánea en todas las células motoras especializadas involucradas. En definitiva, ya sea como una nastia ordinaria, como un movimiento nictinástico regido por los ritmos circadianos, o como el cierre repentino de una trampa carnívora, todos los movimientos rápidos de los órganos vegetales dependen del mismo mecanismo físico: el transporte activo de iones de potasio y de cloro, seguido del flujo osmótico de agua que ese transporte desencadena, produciendo los cambios de volumen celular reversibles y rápidos que, dentro del pulvinus, se traducen en los cambios de turgor que finalmente mueven al órgano.
ID:2221
Grupo 4: Grupo 4: Movimientos especializados: nictinastia y trampas carnívoras
Descripción
La misma vía física permite movimientos repetitivos controlados por ritmos circadianos y cierres rápidos de trampas carnívoras. El disparador cambia, pero el mecanismo de turgor reversible permanece común.
Pregunta clave: Movimientos especializados: nictinastia y trampas carnívoras
La misma vía física permite movimientos repetitivos controlados por ritmos circadianos y cierres rápidos de trampas carnívoras. El disparador cambia, pero el mecanismo de turgor reversible permanece común. En definitiva, ya sea como una nastia ordinaria, como un movimiento nictinástico regido por los ritmos circadianos, o como el cierre repentino de una trampa carnívora, todos los movimientos rápidos de los órganos vegetales dependen del mismo mecanismo físico: el transporte activo de iones de potasio y de cloro, seguido del flujo osmótico de agua que ese transporte desencadena, produciendo los cambios de volumen celular reversibles y rápidos que, dentro del pulvinus, se traducen en los cambios de turgor que finalmente mueven al órgano. Otro tipo de movimiento rápido de los órganos vegetales son los movimientos de trampas carnívoras, en los que el mismo mecanismo de cambios reversibles de turgor mediante el transporte activo de iones y el flujo osmótico de agua se dispara de golpe cuando la presa toca los pelos sensores de la trampa, cerrando el órgano sobre la presa en un tiempo mucho más corto que el de una nastia ordinaria porque el cambio de turgor ocurre de manera casi simultánea en todas las células motoras especializadas involucradas. Un tipo particular de nastia es el movimiento nictinástico, el plegamiento y despliegue de hojas o pétalos que se repite cada día siguiendo los ritmos circadianos de la planta: el propio reloj interno de la planta, sin necesidad de un estímulo externo que lo dispare cada vez, hace que el pulvinus cambie de turgor a la hora del día en que ese movimiento nictinástico normalmente ocurre.
ID:2222
