Modelo Conceptual
Descripción
Modelo E8 - Impacto y Contacto
El modelo conceptual busca comprender los mecanismos que dan origen a un comportamiento, y describirlos de la forma más simple posible. Para eso, el comportamiento se segmenta en temas (grupos): cada uno identifica los objetos o variables que participan —tanto en su funcionamiento normal como en sus posibles anomalías o desviaciones— y describe, mediante verbos, la forma en que esos objetos interactúan entre sí. El resultado es lo que llamamos una red semántica: la estructura con la que representamos y comunicamos el modelo conceptual, antes de introducir ecuación alguna.
ID:4369
Estructura de los Grupos
Descripción
El primer paso consiste en analizar la descripción general del modelo e identificar los distintos aspectos que intervienen en el fenómeno y que deben ser representados. Cada uno de estos aspectos se organiza como un grupo, entendido como una unidad conceptual coherente que describe una parte específica del funcionamiento del modelo.
Cada grupo reúne los objetos o conceptos relevantes para ese aspecto y las relaciones o verbos que describen cómo interactúan, se modifican o dependen unos de otros. De esta manera, cada grupo constituye una parte de la red semántica del modelo, mientras que el conjunto de los grupos permite representar de forma estructurada su funcionamiento global.
La división en grupos facilita además separar mecanismos, condiciones, procesos y resultados que cumplen funciones diferentes dentro del modelo, manteniendo al mismo tiempo las relaciones que existen entre ellos. Los grupos no son, por tanto, componentes aislados: pueden compartir conceptos y establecer relaciones entre sí, formando conjuntamente una única representación semántica del fenómeno.
La imagen anterior ofrece una visión general de los distintos aspectos en que se ha estructurado el modelo. A continuación se presentan los grupos identificados, indicando para cada uno su título y una breve descripción del aspecto del modelo que representa.
Grupo 1: Grupo 1: Intercambio de cantidad de movimiento
El impacto es una interacción breve con fuerzas de contacto elevadas que intercambian cantidad de movimiento. El impulso integra la fuerza durante el tiempo de contacto y determina el cambio de momento. La duración distingue carrera, aterrizaje, golpeo de balón y colisión sin imponer valores universales.
Grupo 2: Grupo 2: Elasticidad y restitución
El coeficiente de restitución cuantifica la elasticidad del choque mediante las velocidades relativas antes y después. Un valor cercano a uno representa recuperación cinética alta y un valor cercano a cero un choque plástico idealizado. La energía cinética perdida se deriva del cambio entre estados pre y post impacto.
Grupo 3: Grupo 3: Pico pasivo y tasa de carga
En el contacto pie-suelo aparece un pico pasivo temprano de fuerza vertical. La tasa de carga mide cuán rápidamente crece esa fuerza y conecta el contacto con la onda de choque transmitida al esqueleto. Se conserva como observable biomecánico central.
Grupo 4: Grupo 4: Amortiguación natural y calzado
Grasa plantar, cartílago, tejidos blandos y calzado aportan amortiguación y absorción de energía. Mayor disipación reduce la fuerza transmitida y el pico pasivo que alcanza el esqueleto. La disipación se representa mediante el amortiguador del modelo viscoelástico.
Grupo 5: Grupo 5: Modelo masa-resorte-amortiguador
Un sistema de un grado de libertad con masa, resorte y amortiguador describe la respuesta de contacto. La compresión, su velocidad, la rigidez y el amortiguamiento determinan la fuerza de reacción. La ecuación dinámica conserva la inercia y requiere condiciones iniciales de desplazamiento y velocidad.
Grupo 6: Grupo 6: Transmisión esquelética y riesgo de estrés
La tasa de carga y el pico transmitido alimentan la exposición mecánica del esqueleto. Una tasa mayor implica mayor severidad de la onda de tensión y se asocia con mayor riesgo de lesión ósea por estrés. El riesgo se conserva como cierre fenomenológico, sin inventar una probabilidad clínica calibrada.
ID:1600
Grupo 1: Grupo 1: Intercambio de cantidad de movimiento
Descripción
El impacto es una interacción breve con fuerzas de contacto elevadas que intercambian cantidad de movimiento. El impulso integra la fuerza durante el tiempo de contacto y determina el cambio de momento. La duración distingue carrera, aterrizaje, golpeo de balón y colisión sin imponer valores universales.
Pregunta clave: ¿Cómo opera intercambio de cantidad de movimiento?
El impacto es una interacción breve con fuerzas de contacto elevadas que intercambian cantidad de movimiento. El impulso integra la fuerza durante el tiempo de contacto y determina el cambio de momento. La duración distingue carrera, aterrizaje, golpeo de balón y colisión sin imponer valores universales. Este impacto constituye, en general, a una propia interacción de una duración muy breve, dentro de la cual se intercambia a una cantidad de movimiento entre dos cuerpos distintos a través de una propia fuerza de contacto extraordinariamente elevada entre ambos. Por eso este modelo, con este impacto como intercambio de cantidad de movimiento con el que se abrió, hace que un modelo de impacto de un solo grado de libertad, con una propia masa, un propio resorte y un propio amortiguador combinados entre sí, exactamente el mismo resorte y el mismo amortiguador que ya establece otro modelo de este conjunto sobre un tendón viscoelástico, describa en consecuencia a esta misma fuerza de reacción del suelo durante todo este contacto. Este mismo impacto ocurre, en consecuencia, tanto dentro de este contacto entre el pie de este deportista y el suelo, con una duración considerablemente más larga durante una carrera que durante un aterrizaje de un salto de ese mismo deportista, como dentro de un golpeo de un balón, con una duración todavía más breve que cualquiera de esos dos contactos anteriores, o dentro de una colisión entre dos jugadores distintos.
ID:2571
Grupo 2: Grupo 2: Elasticidad y restitución
Descripción
El coeficiente de restitución cuantifica la elasticidad del choque mediante las velocidades relativas antes y después. Un valor cercano a uno representa recuperación cinética alta y un valor cercano a cero un choque plástico idealizado. La energía cinética perdida se deriva del cambio entre estados pre y post impacto.
Pregunta clave: ¿Cómo opera elasticidad y restitución?
El coeficiente de restitución cuantifica la elasticidad del choque mediante las velocidades relativas antes y después. Un valor cercano a uno representa recuperación cinética alta y un valor cercano a cero un choque plástico idealizado. La energía cinética perdida se deriva del cambio entre estados pre y post impacto. El propio coeficiente de restitución de este impacto cuantifica, en cambio, a la propia elasticidad final de ese mismo impacto: un impacto perfectamente elástico conserva, en consecuencia, a toda la propia energía cinética de ambos cuerpos, mientras que un impacto perfectamente plástico implica, en cambio, a la propia disipación máxima final de esa misma energía cinética entre ambos cuerpos. Que este amortiguador natural de este deportista absorba todavía más energía de este impacto hace que, en consecuencia, este mismo pico de impacto pasivo final que llega hasta el esqueleto de ese deportista, en consecuencia, resulte todavía menor. Dentro de este mismo contacto entre el pie de este deportista y el suelo existe, en cambio, un propio pico de impacto pasivo poco después de este contacto inicial, exactamente este mismo pico de impacto pasivo que ya establece otro modelo de este conjunto sobre un diagnóstico del contacto con el suelo, con una propia tasa de carga considerablemente alta que se propaga, en consecuencia, como una onda de choque hacia el propio esqueleto de este deportista, exactamente esta misma onda de tensión que ya establece otro modelo distinto de este conjunto sobre un hueso cortical.
ID:2572
Grupo 3: Grupo 3: Pico pasivo y tasa de carga
Descripción
En el contacto pie-suelo aparece un pico pasivo temprano de fuerza vertical. La tasa de carga mide cuán rápidamente crece esa fuerza y conecta el contacto con la onda de choque transmitida al esqueleto. Se conserva como observable biomecánico central.
Pregunta clave: ¿Cómo opera pico pasivo y tasa de carga?
En el contacto pie-suelo aparece un pico pasivo temprano de fuerza vertical. La tasa de carga mide cuán rápidamente crece esa fuerza y conecta el contacto con la onda de choque transmitida al esqueleto. Se conserva como observable biomecánico central. Dentro de este mismo contacto entre el pie de este deportista y el suelo existe, en cambio, un propio pico de impacto pasivo poco después de este contacto inicial, exactamente este mismo pico de impacto pasivo que ya establece otro modelo de este conjunto sobre un diagnóstico del contacto con el suelo, con una propia tasa de carga considerablemente alta que se propaga, en consecuencia, como una onda de choque hacia el propio esqueleto de este deportista, exactamente esta misma onda de tensión que ya establece otro modelo distinto de este conjunto sobre un hueso cortical. La propia tasa de carga final de esta fuerza de reacción del suelo vertical constituye, en consecuencia, al mejor predictor biomecánico conocido de todos para una lesión ósea por estrés de este corredor, exactamente esta misma fractura por estrés que ya establece otro modelo de este conjunto sobre una capacidad de remodelado óseo superada. Que esta tasa de carga final de esta fuerza de reacción del suelo vertical sea todavía más alta hace que, en consecuencia, este mismo riesgo final de esta lesión ósea por estrés de este corredor, en consecuencia, resulte todavía mayor.
ID:2573
Grupo 4: Grupo 4: Amortiguación natural y calzado
Descripción
Grasa plantar, cartílago, tejidos blandos y calzado aportan amortiguación y absorción de energía. Mayor disipación reduce la fuerza transmitida y el pico pasivo que alcanza el esqueleto. La disipación se representa mediante el amortiguador del modelo viscoelástico.
Pregunta clave: ¿Cómo opera amortiguación natural y calzado?
Grasa plantar, cartílago, tejidos blandos y calzado aportan amortiguación y absorción de energía. Mayor disipación reduce la fuerza transmitida y el pico pasivo que alcanza el esqueleto. La disipación se representa mediante el amortiguador del modelo viscoelástico. Un propio amortiguador natural de este deportista, como su propia grasa plantar, su propio cartílago o su propio tejido blando, junto con el calzado que usa ese mismo deportista, reduce, en cambio, a este mismo pico de impacto pasivo con el que se abrió este modelo. Que este amortiguador natural de este deportista absorba todavía más energía de este impacto hace que, en consecuencia, este mismo pico de impacto pasivo final que llega hasta el esqueleto de ese deportista, en consecuencia, resulte todavía menor. Dentro de este mismo contacto entre el pie de este deportista y el suelo existe, en cambio, un propio pico de impacto pasivo poco después de este contacto inicial, exactamente este mismo pico de impacto pasivo que ya establece otro modelo de este conjunto sobre un diagnóstico del contacto con el suelo, con una propia tasa de carga considerablemente alta que se propaga, en consecuencia, como una onda de choque hacia el propio esqueleto de este deportista, exactamente esta misma onda de tensión que ya establece otro modelo distinto de este conjunto sobre un hueso cortical.
ID:2574
Grupo 5: Grupo 5: Modelo masa-resorte-amortiguador
Descripción
Un sistema de un grado de libertad con masa, resorte y amortiguador describe la respuesta de contacto. La compresión, su velocidad, la rigidez y el amortiguamiento determinan la fuerza de reacción. La ecuación dinámica conserva la inercia y requiere condiciones iniciales de desplazamiento y velocidad.
Pregunta clave: ¿Cómo opera modelo masa-resorte-amortiguador?
Un sistema de un grado de libertad con masa, resorte y amortiguador describe la respuesta de contacto. La compresión, su velocidad, la rigidez y el amortiguamiento determinan la fuerza de reacción. La ecuación dinámica conserva la inercia y requiere condiciones iniciales de desplazamiento y velocidad. Por eso este modelo, con este impacto como intercambio de cantidad de movimiento con el que se abrió, hace que un modelo de impacto de un solo grado de libertad, con una propia masa, un propio resorte y un propio amortiguador combinados entre sí, exactamente el mismo resorte y el mismo amortiguador que ya establece otro modelo de este conjunto sobre un tendón viscoelástico, describa en consecuencia a esta misma fuerza de reacción del suelo durante todo este contacto. Este impacto constituye, en general, a una propia interacción de una duración muy breve, dentro de la cual se intercambia a una cantidad de movimiento entre dos cuerpos distintos a través de una propia fuerza de contacto extraordinariamente elevada entre ambos. Dentro de este mismo contacto entre el pie de este deportista y el suelo existe, en cambio, un propio pico de impacto pasivo poco después de este contacto inicial, exactamente este mismo pico de impacto pasivo que ya establece otro modelo de este conjunto sobre un diagnóstico del contacto con el suelo, con una propia tasa de carga considerablemente alta que se propaga, en consecuencia, como una onda de choque hacia el propio esqueleto de este deportista, exactamente esta misma onda de tensión que ya establece otro modelo distinto de este conjunto sobre un hueso cortical.
ID:2575
Grupo 6: Grupo 6: Transmisión esquelética y riesgo de estrés
Descripción
La tasa de carga y el pico transmitido alimentan la exposición mecánica del esqueleto. Una tasa mayor implica mayor severidad de la onda de tensión y se asocia con mayor riesgo de lesión ósea por estrés. El riesgo se conserva como cierre fenomenológico, sin inventar una probabilidad clínica calibrada.
Pregunta clave: ¿Cómo opera transmisión esquelética y riesgo de estrés?
La tasa de carga y el pico transmitido alimentan la exposición mecánica del esqueleto. Una tasa mayor implica mayor severidad de la onda de tensión y se asocia con mayor riesgo de lesión ósea por estrés. El riesgo se conserva como cierre fenomenológico, sin inventar una probabilidad clínica calibrada. La propia tasa de carga final de esta fuerza de reacción del suelo vertical constituye, en consecuencia, al mejor predictor biomecánico conocido de todos para una lesión ósea por estrés de este corredor, exactamente esta misma fractura por estrés que ya establece otro modelo de este conjunto sobre una capacidad de remodelado óseo superada. Que esta tasa de carga final de esta fuerza de reacción del suelo vertical sea todavía más alta hace que, en consecuencia, este mismo riesgo final de esta lesión ósea por estrés de este corredor, en consecuencia, resulte todavía mayor. Dentro de este mismo contacto entre el pie de este deportista y el suelo existe, en cambio, un propio pico de impacto pasivo poco después de este contacto inicial, exactamente este mismo pico de impacto pasivo que ya establece otro modelo de este conjunto sobre un diagnóstico del contacto con el suelo, con una propia tasa de carga considerablemente alta que se propaga, en consecuencia, como una onda de choque hacia el propio esqueleto de este deportista, exactamente esta misma onda de tensión que ya establece otro modelo distinto de este conjunto sobre un hueso cortical.
ID:2576
