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A2 Hipoacusia Sensorineural: Daño Coclear y Nervioso

Tópico

El sonido que alcanza la cóclea por la ventana oval genera un movimiento del líquido coclear que hace vibrar la membrana basilar. Esta estructura no responde uniformemente: cada punto es más sensible a determinadas frecuencias. Los sonidos agudos producen su máxima vibración cerca de la base de la cóclea, próxima a la ventana oval, mientras que los graves lo hacen hacia el extremo opuesto. Sobre la membrana basilar se encuentran las células ciliadas, encargadas de transformar este movimiento en la señal que finalmente será transmitida al cerebro.

Las células ciliadas externas cumplen principalmente una función de amplificación mecánica. Ante sonidos débiles refuerzan la vibración de la membrana basilar en la región correspondiente a su frecuencia, mientras que ante sonidos intensos reducen esa amplificación. Esta compresión permite representar un rango muy amplio de intensidades sonoras mediante un rango mucho menor de amplitudes de vibración. Cuando las células ciliadas externas se pierden o dejan de funcionar, disminuye la compresión: los sonidos débiles dejan de recibir el refuerzo necesario, aumenta el umbral auditivo y se estrecha el rango dinámico, porque los sonidos intensos mantienen una fuerza semejante mientras los débiles dejan de percibirse.

Las células ciliadas internas tienen una función diferente: convierten directamente la vibración de la membrana basilar en señales eléctricas que llegan al nervio auditivo a través de sus sinapsis. La fidelidad de esta transducción depende del número de células ciliadas internas funcionales y de la conservación de sus conexiones nerviosas. Al perderse estas células o sus sinapsis, menos fibras reciben una representación adecuada del sonido y la señal transmitida deja de reproducir fielmente la vibración original, generando distorsión. Su pérdida también eleva el umbral auditivo, ya que incluso una vibración correctamente amplificada por las células ciliadas externas puede no transformarse en una señal nerviosa detectable.

El umbral auditivo elevado, la reducción del rango dinámico y la distorsión son, por tanto, consecuencias relacionadas del deterioro coclear. El umbral depende tanto de la amplificación y compresión aportadas por las células ciliadas externas como de la transducción realizada por las internas, por lo que aumenta si falla cualquiera de ambos mecanismos y aún más si fallan simultáneamente. El rango dinámico depende principalmente de las células ciliadas externas: al perderse su capacidad de compresión disminuye el margen entre lo apenas audible y lo incómodamente intenso. La distorsión depende especialmente de las células ciliadas internas y de la fidelidad con que convierten la vibración en actividad nerviosa.

La presbiacusia constituye una forma frecuente de este deterioro y comienza principalmente en la base de la cóclea, región especializada en los sonidos agudos. Con el envejecimiento, las células ciliadas externas de esta zona son las primeras en perderse, por lo que inicialmente aumenta el umbral y disminuye el rango dinámico para las frecuencias altas. Si el deterioro progresa y compromete también las células ciliadas internas de la misma región, aumenta además la distorsión.

Como el daño se encuentra dentro de la cóclea y en su conexión con el nervio auditivo, la corrección no consiste simplemente en aumentar la energía que llega al oído, como ocurre en una pérdida conductiva. Un audífono amplifica el sonido antes de que alcance la cóclea y puede ser eficaz mientras permanezcan suficientes células ciliadas externas e internas capaces de procesar la señal, pero no elimina la distorsión producida por una transducción defectuosa.

Cuando el deterioro de las células ciliadas es mucho mayor, el implante coclear evita estas estructuras dañadas y estimula directamente el nervio auditivo mediante señales eléctricas construidas a partir del sonido captado. De este modo puede transmitir información aun cuando las células ciliadas externas e internas hayan perdido gran parte de su función. Tanto la amplificación mediante audífonos como la estimulación mediante implante coclear buscan que el sonido vuelva a convertirse en una señal que el nervio auditivo pueda transmitir con un umbral, un rango dinámico y una fidelidad lo más cercanos posible a los normales.

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